Ciudad | Alberto Fernández

El relato de un gualeguaychuense en Italia, el corazón de la pandemia 

Les hablo a ustedes, desde el corazón de la pandemia mundial. Mi nombre es Salvador ("el negro salva" para los amigos), tengo 31 años y estoy viviendo en un pueblo de Italia llamado Vaie, tiene unos 1450 habitantes -según google- pero parecen menos.

Llegué hace poco más de dos meses (el 18 de enero), y la vida aquí era muy normal, tranquila, de pueblo.

Hasta que comenzamos a ver las noticias que llegaban desde el gigante asiático a través de redes sociales. Al principio todo era desconcierto, incertidumbre. Preguntamos en el municipio como venía lo nuestro (somos tres argentinos, Pili, Vir y yo, que estamos en la misma situación, llegamos para pedir el reconocimiento de la ciudadanía italiana por vía sanguínea). En el comune (municipio) no tenían muchas respuestas, desconocían la información oficial. Parecían no tener demasiada comunicación entre los diferentes comunes.

Mientras tanto continuamos haciendo “vida normal”, a la espera de lo nuestro (el acta de nacimiento italiana). El día 10 de marzo teníamos que pagar el alquiler, llegó la dueña de la casa y nos comunicó la situación del momento. Buscamos por redes, en los grupos de argentinos en Italia y efectivamente, ese día, se declaraba el aislamiento total.

El día 10 de marzo teníamos que pagar el alquiler, llegó la dueña de la casa y nos comunicó la situación del momento. Buscamos por redes, en los grupos de argentinos en Italia y efectivamente, ese día, se declaraba el aislamiento total.

El día 10 de marzo teníamos que pagar el alquiler, llegó la dueña de la casa y nos comunicó la situación del momento. Buscamos por redes, en los grupos de argentinos en Italia y efectivamente, ese día, se declaraba el aislamiento total.

Para el día siguiente ya comenzamos a ver a la gente con barbijos y guantes de látex, respetando las distancias dispuestas por la resolución del Ministerio de Salud. La fila del súper se respetó, siendo indicada con cintas adhesivas en el suelo, cada 1.5 metros aprox.

La Policía circula con megáfonos, desde entonces, algunos días, pidiendo a la población que no salga más que para lo necesariamente vital. Súper y farmacia. Se ha vivido todo de manera intensa y alocada. Se percibe un mínimo de paranoia en este pueblo.

Los focos grandes de infección se encuentras en las capitales y ciudades grandes. Pero en los pueblos las realidades son muy diferentes. La gente se lo toma de otra manera, pero sin dejar de cumplir. Siempre hay alguno fuera de ley hay, en todos lados.

Los focos grandes de infección se encuentras en las capitales y ciudades grandes. Pero en los pueblos las realidades son muy diferentes

Si bien acá se cumple todo, no salieron a desabastecer los centros comerciales (super y farmacias) u otros tipo de locales de urgencias.

Las personas de Vaie, de la provincia de Torino, de donde es el equipo de Paulo Dybala y el Pipa Higuaín “La Juve”, no han perdido la alegría ni la esperanza.

El mensaje para Gualeguaychú

Desde acá al país lo veo que se han tomado medidas muy drásticas, muy pronto, lo cual me parece totalmente acertado, para no tener una “Italia en Latinoamérica”

Pero sin ser patológicamente paranoica, la gente debería tomar mayor consciencia de lo que se está atravesando.

Tengo toda mi familia encerrada, mi hermana en Buenos Aires, y mi familia, toda, en Gualeguaychu. Por suerte las fuerzas están actuando para hacer cumplir las nuevas normas impuestas por el Presidente, Alberto Fernández.

Por favor, para ayudar a controlar el virus #quedateentucasa.

Y a mi gente le quiero llevar tranquilidad. Estamos bien, se hace todo lo que se tiene que hacer, vamos a pasar esto juntos y a terminar el trámite que venimos a hacer.

Saludos desde Vaie, Turín, Italia.

Salvador Rugari. El negro salva.

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