El revisionismo en auge y la polémica sobre el pasado
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Las corrientes historiográficas en Argentina fue tema de debate entre la entrerriana Amelia Galetti y el bonaerense Francisco Pestanha, convocados por la Uader para confrontar sus enfoques. Distintas posiciones en torno a los métodos y los enfoques para revisar la historia del país se pusieron de manifiesto en un panel debate sobre las corrientes historiográficas. La actividad se desarrolló en Paraná el jueves 18 de septiembre, en el Centro Cultural y de Convenciones "La Vieja Usina", organizada por la Universidad Autónoma de Entre Ríos.A través de la Secretaría de Comunicación, se convocó para la disertación a dos especialistas en el tema como son Amelia Galetti, ex docente del Instituto de Enseñanza Superior; y al docente de la Universidad Nacional de Lanús, Francisco Pestanha. Debate necesario Galetti repasó las diferentes tendencias, "orientaciones de la historia, de la historia política, no la historia desde el punto de vista científico", distinguió y puso de relieve que hoy la historia "atraviesa por campos inimaginables" por lo que el debate del tema es relevante aunque parezca reiterativo.Criticó al revisionismo al que adscribe Pestanha porque "en general ha recurrido a generalidades, afirmaciones categóricas, simplificaciones para legitimar determinadas prácticas políticas".Postuló que "la cuestión no es mitrismo o revisionismo, la historia la hicieron los unos y los otros y de alguna manera es importante lograr la síntesis. Los historiadores tenemos el deber de hacer esa síntesis, de mostrar a la sociedad que somos la lucha de interior y Buenos Aires, de la oligarquía porteña y el interior, de los conservadores y liberales, los nativistas y europeístas, somos esa síntesis. No se trata de posicionarse en forma intransigente en una posición o en otra", exhortó.Entendió que los historiadores "deben estar alejados del poder" y que el Estado, en ese marco, "debe convocar a los historiadores para pensar críticamente el pasado no para hacer el tutelaje historiográfico", cuestionó."La historia debe servir como el psicoanálisis social. Así como uno va al psicoanalista para analizar cómo asumir su pasado, su construcción de vida, sin omitir nada, sin negar nada para rehabilitarse con su presente, con su vida, a las sociedades les pasa lo mismo. Si una sociedad está enemistada con una parte de la otra sociedad es imposible una conciliación, como sociedad necesitamos reconciliarnos con nuestro pasado", advirtió Galetti. Enanos sobre gigantes Tras su crítica al revisionismo, y consultada por su perspectiva acerca de la historia mitrista o liberal, Galetti distinguió: "La diferencia es que la historia mitrista fue escrita por los primeros ordenadores de nuestro pasado. Los que vinimos después trabajamos como enanos sobre la espalda de gigantes", usó como metáfora.En este sentido, llamó a no descalificar a aquellos historiadores que "han sido acusados de ocultar la historia y no es así. Han hecho un relato según la visión y paradigma que ellos tenían".Contextualizó aquel proceso: "Había que hacer una historia, construir el relato fundacional de un país en un momento en que la Argentina recibía inmigrantes, había que dar entidad a una Nación a través de su historia", justificó.Contra esa postura, Pestanha fue categórico. "Galetti impugna el revisionismo. Se suele decir que el revisionismo no mira al otro. Bartolomé Mitre pertenece a una generación que no sólo no mira al otro si no que se impone al otro. Valen como ejemplo la Guerra del Paraguay, el exterminio de los caudillos federales. No se ve al otro, el otro no existe. La historia mitrista no tenía interés en ver al otro porque no había otro", fustigó el docente. Diferencias En este marco, Pestanha remarcó que al hablar de corrientes historiográficas disímiles se alude a distintas "formas, métodos, cosmovisiones desde donde los sujetos actuales abordan el pretérito"."En eso hay grandes diferencias, hay concepciones que consideran al pretérito como pretérito simplemente. Como algo que sucedió, que sólo puede ser aprehensible a partir de los rasgos o vestigios con los que contamos en el presente. Otras corrientes, quizás opuestas, en el otro extremo, consideran que la historia es viva, que la historia no sólo nos lega vestigios sino que además nos lega cuestiones que tienen que ver con determinaciones que hacen a nuestro presente y a nuestro futuro", remarcó.Desde esta perspectiva, el abogado y escritor citó a Juan Bautista Vico: "La historia es devenir y el devenir no tiene pasado ni futuro es una construcción permanente. La historia es la historia de la libertad", dijo el expositor y concluyó: "No hay fórmulas apriorísticas para abordar los sucesos pretéritos, ni siquiera determinaciones en dichos procesos".
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