El riesgo de las especies exóticas
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La pérdida de diversidad biológica es producida por la destrucción del hábitat. Pero también es causada por la presencia de especies foráneas invasoras. Eso explicó a ElDía el naturalista Diego OIivera, quien ofreció una capacitación en Gualeguaychú sobre especies en peligro. Por Marcelo Lorenzo - ¿Cuándo se considera que una especie está en peligro de extinción?Diego Olivera: -Cuando empieza a notarse que es vulnerable a ciertos impactos ocasionados por actividades humanas. Las extinciones, de todos modos, son un proceso natural en la evolución de todas las especies. Lo que hace que, tarde o temprano, algunas de ellas sean reemplazadas por otras. Pero hay consenso entre los estudiosos respecto de que hay un proceso de extinción, incluso masivo a nivel mundial, por los impactos de las diferentes actividades humanas, que se hacen sin medición, ni planificación, ni ordenamiento territorial. - ¿Cuáles son los principales síntomas del problema?- Algunos ejemplares empiezan a verse menos. Nos cuesta encontrarlos en su hábitat natural, en aquellos lugares donde se los veía tradicionalmente. Empiezan a reducir su área de distribución geográfica. Es el caso, por ejemplo, del yaguareté que llegaba hasta la provincia de Río Negro. Hoy lo vemos en pocas provincias del norte de Argentina. - ¿Qué tipo de relevamientos ha hecho usted en la zona?- De tipo floro-faunístico en la chacra La Serena del Gualeyán y en la reserva natural privada Senderos del Monte en Gualeguaychú. La chacra, donde se aloja gente, tiene un sector relictual muy interesante. La intención de sus dueños es convertir el lugar en una reserva natural. Senderos del Monte tiene otro ambiente. Hay un monte con árboles autóctonos que incluso superan en edad a la ciudad de Gualeguaychú. Los coronillos, por ejemplo, tienen más de 300 años. - ¿Cómo definiría el ecosistema de esta región del sur entrerriano?- El departamento Gualeguaychú está inmerso, según coinciden ecólogos y biogeógrafos, dentro de la ecorregión pampeana. Es una zona de transición entre Pampa y Delta. Aparecen especies características de los bordes de los arroyos y algunos humedales. Hay una vegetación propia del bosque en galería. En los bosques ribereños del espinal abundan coronillos, talas y ñandubay. Si bien la matriz del paisaje del departamento se corresponde con la ecorregión pampa, está influida por dos o tres ecorregiones más (...) En el sur hay pajonales típicos de zonas deltaicas y otros que son de bordes de isletas. - ¿Cuáles son las especias amenazadas de la zona?- Son conocidos los casos de la monjita overa dominicana o el del tordo amarillo. En cuento a los mamíferos, el lobito de río. Y a nivel provincial el aguará popé. No conozco al dedillo la situación del departamento. Lo que puedo decir es que las especies peligran por la destrucción del hábitat, provocado por la actividad humana. Cuando los bichos y las plantas pierden el ambiente tal como lo conocían, no tienen entonces lugares donde refugiarse, donde buscar su alimento, donde reproducirse. El factor humano - ¿Cuál es el principal factor de modificación del ambiente?- En nuestra región litoral, en la gran llanura pampeana, el principal factor de modificación es de índole agrícola y urbana. Cuando el ecosistema está perturbado, no está funcionando normalmente, los animales y las plantas sufren. Hay cambios drásticos que se están operando en los ambientes. Es difícil pensar que esos paisajes puedan ser restaurados a su situación original. Pero cuando se desmonta un bosque algo hay que hacer para reestablecer el equilibrio. En algunos casos el cuadro es irreversible. El pastizal pampeano, por ejemplo, está completamente desdibujado. Hablo de toda esa área que comprende a la provincia de Buenos Aires. - ¿Qué le llama la atención de la biodiversidad entrerriana?- Muchas cosas. Quizá se sepa poco, pero es rica en murciélagos. Hay 16 especies de las 60 registradas en la Argentina. De las especies de aves registradas en el país, el 35% están representadas en territorio entrerriano (...) - Respecto al ingreso de especies exóticas, ¿qué cosas hay que tener en cuenta?- No todas esas especies son invasoras. El problema es cuando las plantas, animales o microorganismos que son trasladados más allá de sus límites naturales, avanzan de manera espontánea en los nuevos ambientes donde son introducidos, causando impactos severos sobre la diversidad biológica. De hecho la propagación descontrolada de especies foráneas es considerada a nivel mundial la segunda causa más importante de pérdida de diversidad, después de la destrucción del hábitat. Es un factor que produce mermas poblacionales en las especies autóctonas. En Buenos Aires y Entre Ríos es famosa la expansión de las acacias negras. Acá le llaman tamarindos, ligustros, ligustrinas, paraíso, zarzamora, la madreselva. Estas especies se están viendo en muchos lugares del Delta, donde antes dominaban otras especies autóctonas. Podemos definir una invasión biológica como el aumentoincontrolado del número de individuos de una especie, que alcanza localmente densidades poblacionales muy elevadas, afectando negativamente a las especies nativas. Además inducen cambios significativos en la estructura, composición o funcionamiento de los ecosistemas. Se trata de especies que, con su presencia, modifican distintas condiciones del medio natural. Vías de ingreso - ¿Cuáles son las vías de entrada de estas especies foráneas?- El principal agente es el hombre y las actividades que desarrolla. Estas introducciones pueden ser intencionadas o accidentales. Algunas en el país son históricas. Como el gorrión hace más de cien años o la paloma doméstica. Algunos animales se introdujeron ex profeso para poblar cotos de caza, como ciervos, jabalíes, antílopes, entre otros. Algunos ingresos son de carácter involuntario. Por ejemplo: uno puede ir a Brasil, caminar por las playas con botas, y traer en esas botas semillas de plantas que son originarias de ese país. Muchas semillas pueden ser transportadas de un lugar a otro, de una manera no buscada. Esto está vinculado a la expansión de la comunicación y el turismo. Lo que hay que hacer es controlar en lo posible la introducción de especies foráneas invasoras. - El mercado negro de especies, ¿colaboran también con la invasión biológica?- Totalmente, es el otro problema respecto a la biodiversidad autóctona. Muchas especies nativas han visto mermado su número a causa del ingreso de ejemplares exóticos, que en algunos casos pueden actuar como depredadores. En el caso de las aves hay un mercado redituable de especies, que por este negocio corren riesgo de extinguirse. Están las aves ornamentales, como tucanes, faisanes, flamencos, loros, grandes aves coloridas. A algunos de estos animales les cortan las alas y las ponen de adorno en los parques. Lo loros se utilizan como mascotas. Hay gente que colecciona animales exóticos en reductos privados. Se crea un mercado. Aparecen los cazadores furtivos, quienes salen a capturar ejemplares sin reparar si están en peligro de extinción. El tatú carreta (armadillo) es un clásico. Se lo captura para llevarlo a los zoológicos, museos, coleccionistas, o bien para ocupar el caparazón como caja de resonancia o exhibirlo taxidermizado. ¿Qué hacer? -¿En qué medida, según su opinión, conspira la ignorancia en la falta de protección ambiental?- Está el dicho de que nadie amar lo que no conoce. Y efectivamente, el desconocimiento es una de las principales trabas. En el caso de las especies, es importante conocer la tendencia global. Hay que estar alertas, por ejemplo, cuando se ve que su población tiende a mermar. Ocurre con algunas aves playeras migratorias. Como el playero rojizo, cuya población bajó un 71% en 30 años; lo cual es gravísimo. Si no se hace nada, si no se toman medicas, en pocos años esta especie desaparecerá. - ¿Qué papel le cabe a la educación en esta estrategia?- La concientización es importante. El tema es que no todos los problemas de las especies amenazadas se pueden mejorar con la educación. Sobre todo en vistas de las urgencias que tenemos. No vamos a salvar al cauquén colorado o al macá tobiano (dos aves del sur argentino) realizando sólo tareas de educación. Porque esas especies necesitan que hagamos un manejo concreto en el terreno. El macá tobiano, que habita exclusivamente en la provincia de Santa Cruz, podría desaparecer en diez años si no se toman medidas para protegerla. Entre las causas de la reducción de la población de esta ave, que es símbolo de la Patagonia, una de las más importantes es la presencia de especies exóticas en su ecosistema. Por ejemplo, la trucha introducida en muchas de las lagunas en las que el macá tobiano hace sus nidos, cambia la calidad del agua y compite con el ave por los mismos alimentos. Las truchas grandes, incluso, pueden llegar a comerse a los pichones. - ¿Que otras medidas mencionaría a favor de la conservación natural?- Hay un enorme consenso mundial -entre biólogos, naturalistas y conservacionistas-, sobre la importancia de crear áreas naturales protegidas. Cuanto más haya, y más grandes sean, mejor. Porque de esa manera se preservan corredores biológicos enteros, para que la fauna por ejemplo se pueda seguir moviendo. Y a veces la fauna transporta semillas, poliniza flores y plantas. Pero sobre estos enclaves es importante el manejo. Porque se han declarado muchas reservas, por ley o por decreto, y han quedado en la declaración. Una simple intención expresada en un papel. Estos espacios requieren un manejo concreto, que respondan a un plan. Allí se dice qué se puede hacer y qué no, según la época del año. Se detalla cuál es la capacidad de carga, cuántos visitantes puede recibir, si hay que eliminar alguna especie exótica, si hay que ayudar a una nativa para que se recupere. Esta plan de manejo está elaborado por técnicos, por gente idónea que conoce el terreno. Ficha técnica Diego Olivera dictó una capacitación sobre especies en peligro, entre el 18 y el 20 de septiembre pasado, en el salón del Club Hípico en el Parque Unzué, el escenario donde conversó con este diario.La intervención se dio en el marco de los cursos que promueve La Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la municipalidad de Gualeguaychú, orientados a la conservación y protección de la naturaleza.Olivera es Técnico Superior en Ecología y Naturalista, egresado de la carrera de Intérprete naturalista de la Escuela Argentina de Naturalistas de Aves Argentinas/Asociación Ornitológica del Plata.El entrevistado ha realizado numerosos relevamientos floro-faunístico, como los llevados a cabo en la chacra La Serena del Gualeyán y en la reserva natural privada Senderos del Monte en Gualeguaychú.
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