El Superior Tribunal de Justicia confirmó 9 años para un padre abusador
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Juan Marcelo Moscardini fue enjuiciado a principios de noviembre por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de su hija biológica de 16 años y condenado a 9 años de prisión efectiva. Su abogado recurrió a Casación y a principios de esta semana, el Alto Cuerpo confirmó la sentencia de la primera instancia. Durante los alegatos del juicio, el fiscal de la causa, Lisandro Beherán, había solicitado la pena de 10 años de prisión, mientras que la defensa había pedido la absolución del imputado por considerar que no estaba probado el hecho.El delito contra la integridad sexual es uno de los más difíciles de probar en el ámbito judicial si no se realizan pericias de forma inmediata y además hay que sumar que la propia víctima se desdijo en el juicio de lo que se denunció en mayo, cuando se conoció el hecho por medio de las docentes del colegio a donde asistía la adolescente.El fallo fue dividido y esto evidenció la complejidad del caso. Nunca se probó la existencia del acceso carnal, y lo "gravemente ultrajante" a lo que hace mención la condena se debe a los reiterados episodios de abuso simple de los que habría sido víctima la menor, "agravado" por tratarse del vínculo padre e hija.El Ministerio Público Fiscal tuvo un extenso trabajo con este caso porque la denuncia por abuso sexual que se presentó en un primer momento, cambió cuando la menor concurrió a una radio y se desdijo de todo lo que se había denunciado, aduciendo que lo había hecho por despecho, porque su padre no la dejaba salir a bailar y otras cuestiones similares.En el juicio ocurrió lo mismo. La presunta víctima estaba a favor de su padre, declarando en una nueva Cámara Gesell que su padre nunca la había tocado. Por todo esto, fue difícil probar lo que en mayo se había denunciado.La chica fue retirada de su hogar y por decisión judicial fue acogida en el Instituto José León Torres, mientras su padre cumplió con una prisión domiciliaria durante la etapa investigativa.La situación de estar alejada de su hogar y de los demás miembros de la familia habría influenciado a la menor, y esto trató de explicarlo el fiscal alegando que pudo haber sufrido un síndrome de acomodación a la situación de abuso sexual intrafamiliar, algo parecido al Síndrome de Estocolmo que sufren aquellos que han sido raptados.Hasta el momento de la lectura, el fallo era realmente un misterio. No se sabía qué aspectos iban a tomar en cuenta los miembros del Tribunal de la Sala de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú, si lo que había tratado de demostrar el Fiscal o los dichos de la víctima en la Cámara Gesell, desvinculando a su padre de todo.Luego del misterio, se resolvió condenar a Juan Marcelo Moscardini como autor responsable del delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la condición de ascendiente y por aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente con una menor, en perjuicio de su hija biológica, a la pena de nueve años de prisión de cumplimiento efectivo y costas.Moscardini mantuvo y mantiene la libertad luego de la condena, mientras su defensor interpuso el recurso de casación ante el Superior Tribunal de Justicia para que revea la sentencia. A seis meses del fallo, se conoció que el Alto cuerpo de Justicia resolvió confirmar la sentencia y dar a conocer los fundamentos el 9 de junio, y tras notificar a cada una de las partes, el condenado deberá presentarse a cumplir la sentencia en la Unidad Penal de Gualeguaychú.
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