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El temporal complicó la red vial secundaria y terciaria en el departamento

El camino del bajo quedó cortado por el agua que superó los tubos ubicados sobre el arroyo Venerato. Los caminos, en algunos casos senderos en los cuales avanza el monte, sufrieron las consecuencias del temporal. Los pocos chacareros que quedan campo adentro dependen de una 4x4 para poder salir de su establecimiento. Se sumaron cortes de luz.

Fabián Miró

Cada vez que llueve, sobre todo con la intensidad de las últimas 72 horas, quedan al desnudo la serie de falencias que presentan los caminos secundarios y terciarios del Departamento. Gualeguaychú cuenta con 2200 kilómetros de caminos, la mayoría de tierra en condiciones que dejan bastante que desear. Si bien la Zonal XI de la Dirección Provincial de Vialidad, en la medida de sus posibilidades, trabaja en los caminos, queda claro que no alcanza con buena voluntad. Menos con arreglos transitorios que el agua destroza en situaciones como las vividas el último fin de semana largo.

Los pocos chacareros que aún viven y trabajan en el campo quedan prácticamente aislados, librados a su suerte. Algunos pueden salir a bordo de una camioneta 4x4, en un tractor, a lomo de caballo o caminando. Pese que el sector es uno de los que más aporta a la economía, el campo entrerriano no tiene una compensación por parte del estado en materia de caminos.

Ramón Lado, productor de Costa Uruguay Sur Lado dijo que con tanta agua, que cayó en las últimas 72 horas, la situación se “agravó notoriamente en los caminos rurales”. Destacó que por su “establecimiento pasa el arroyo Perdices en una zona baja y si bien Vialidad, hace un año, arregló esa parte del camino la lluvia destrozó prácticamente todo”. Mencionó que el principal inconveniente radica en el “camino de Los Transformadores, el cual se torna inviable transitar, máxime en estos días que semeja más a un arroyo que a un camino”. Comentó que existe un “proyecto para ensanchar el camino y colocarle brosa, sin embargo el tiempo pasa y la obra no se realiza”. Detalló que “tiene un bajo, apenas se sale de la ruta, que complica todo”. Lado, vive a 9 kilómetros de la ruta 14. La entrada desde la autopista hasta la zona rural se la conoce como la de “los transformadores”. Nueve mil metros separan su casa de la ruta; tramo que se hace imposible recorrer después de una lluvia.

Señaló que en caso de una emergencia se puede salir o ingresar al campo con “una camioneta 4x4 y ciertos conocimientos y experiencia para manejar en el barro y en pantanos que se van conformando con tanta agua”.

El campesino de 65 años recordó que en su infancia los “caminos estaban en buen estado y se podía andar a cierta velocidad con autos que tenían sus limitaciones, mientras que hoy con camionetas modernas se llena de barro cada vez que llueve. Si bien antes no teníamos la producción intensiva en agricultura, con el paso de cosechadoras, tractores, tolvas y camiones, la hacienda, en caso de lluvia, se sacaba por arreo de las grandes estancias. Y los camineros, empleados de vialidad, primero con una rastra tirada por mulas y luego con maquinaria motorizada dejaban el camino transitable”.

Energía eléctrica

Contó que a la mañana del martes llevaba 48 horas sin el servicio de energía eléctrica y que “logró comunicarse con la Cooperativa Eléctrica, gracias a que mi señora estaba en la ciudad. Se dirigió a la Cooperativa y habló con empleados. Fue la única manera de enterarme de lo que pasaba, porque el teléfono nunca me lo contestaron”.

Opinó que la falta de energía se debe a que las “líneas están sucias”. Explicó que “si bien el tendido eléctrico no presenta problemas, el crecimiento de la vegetación, árboles, en algunos casos, llega a los cables y con días de vientos intensos y lluvias se tocan y surgen este tipo de inconvenientes. Se tocan los cables, saltan los fusibles y con los caminos en estas condiciones el personal no puede arribar en forma inmediata a solucionar el inconveniente”.

Las intensas precipitaciones provocaron que los tubos colocados sobre el arroyo Venerato, camino del bajo en Costa Uruguay Sur, fueran sobrepasados por el agua. Acorde a lo observado en videos, el agua proveniente del “Sauce Chico, Sauce Grande, otros cursos del agua y la que bajaba del campo, atravesó el camino y dejó prácticamente incomunicados a los habitantes de la zona”, que lamentablemente ya están acostumbrados a este tipo de situaciones.

Lluvias

Las marcas más altas se dieron en la zona de Ceibas con un registro de 250 milímetros. Por su parte en la zona de Irazusta el pluviómetro marcó 240 milímetros; en Costa Uruguay Sur 180, misma marca en Colonia Stauber. En el establecimiento La Monona (Perdices) el registro fue de 150 milímetros.

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