“El turista del fin de semana del desborde, ¿vendrá otra vez?”
Es una de las dudas que dejó picando la dueña del hotel Aguaý y miembro de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos de Gualeguaychú. Marisa Yabrán, convocada por EL DIA para analizar la temporada, también opinó que falta más debate sobre el sector, pidió mayor acuerdo entre el Estado y los privados, e insistió en la mejora de la calidad del servicio turístico que se presta.Por Rubén Skubij y Marcelo Lorenzo - Tras el fin de la temporada veraniega, es válido conocer la visión de los operadores y de empresarios del sector turístico, como es su caso. Y sobre todo en vista de un negocio que le reporta divisas a la ciudad...Marisa Yabrán:- Un bendito negocio que es democrático al máximo. Nos toca a todos, les llega a todos los sectores sociales y económicos de Gualeguaychú. Uno ha tenido la suerte de elegir esta actividad desde hace mucho. Además de ser titular del Aguaý, doy clases sobre Turismo, en la carrera de Hotelería que se dicta en el Colegio Nacional, dependiente de la UADER. Cuando arrancamos los primeros días de clases siempre les pregunto a mis alumnos por qué estudian Turismo. La mayoría habla del desarrollo. Y yo siempre les señalo que esta actividad lo que nos da es una mejor calidad de vida. Por eso tenemos que interesarnos en el turismo. Y esto de la mejor calidad de vida se nota en Gualeguaychú. Y se nota mucho. Lo notamos en la gestión de Emilio Martínez Garbino, en el 2001, cuando gracias al turismo pudimos compensar en algo la crisis económica. Tuvimos una gran temporada ese año a pesar de las cuasimonedas, de los patacones y los federales. Y esta bonanza se ve todos los años ante cada inicio de clases. Muchos padres que alquilaron su casa a los turistas pueden comprar luego zapatillas y útiles escolares a sus chicos. Por eso hablo de bendita actividad. - ¿Qué balance hace de la última temporada?- Fue tan buena como otras; no fue muchísimo mejor. Saquemos el fin de semana de carnaval (del 5, 6 y 7 de marzo), que fue excepcional. Y que tampoco es raro que nos haya pasado. ¡Somos la ciudad del carnaval! Es como si Río de Janeiro se asombrase por el carnaval. Por ahí no estábamos preparados para lo que pasó. Si bien los hoteleros, que manejamos reservas, sabíamos que iba a ser un buen fin de semana (...) Me parece que algunas cosas nos pasan por arriba. Creo que uno tiene que evaluar también qué pasa con esa gente que se fue y no consiguió aquí dónde dormir o terminó durmiendo en el parque o terminó bañándose en la toma de agua. Es decir qué efecto tiene sobre el turismo de la ciudad. - La idea es poner todo en la balanza: las cosas positivas y las negativas... - Exacto. Me parece que no nos tenemos que quedar solo con la impresión de que fue el mejor fin de semana. Lo fue en cuanto a números. Ahora, ¿lo fue en cuanto a satisfacción del turista? Es un tema crucial. ¿Qué podemos decir de la calidad del servicio que se le ofreció a esa gente? ¿Tenemos algún dato real de eso? La clave es la calidad - La ciudad colapsó virtualmente. Lo cual plantea un interrogante hacia el futuro: ¿se puede ampliar más la oferta turística?- Ahí tendríamos que volver a insistir con esto de tener turismo todo el año. Porque si nosotros ampliamos la oferta para el verano, pero esa oferta me queda ociosa el resto del año, entonces no termina siendo un negocio rentable para nadie. Yo creo que tenemos que mejorar la oferta en calidad. Tengo que mejorar en mi hotel y el que tiene un hostel tiene que hacer lo mismo. Todos tenemos que aspirar a esto. Porque teniendo mejor calidad vamos a tener turismo durante todo el año. A nosotros nos pasa en el hotel. Es decir, tenemos muchísima gente que viene para el carnaval y después sigue viniendo 4 o 5 fines de semana en cualquier época del año. Eso es lo que mantiene vivo un servicio hotelero, un servicio gastronómico. - Este análisis de la estacionalidad se viene escuchando desde hace tiempo. Pero da la sensación que no es fácil lograr que el turista venga durante el resto del año. - Creo que está fallando la comunicación respecto de lo que Gualeguaychú tiene para ofrecer. Hace poco hablé con un amigo que estuvo en Mar de las Pampas, donde fue a pasar unos días. Y bueno, ellos no tienen nada. O sea, por ahí no hemos sabido explotar el concepto de tranquilidad. A lo que se suma el disfrute de la costanera, de un hermoso centro comercial. Entonces me parece que tenemos que ver el tema comunicacional, es decir cómo llegamos a los potenciales turistas durante el resto del año. Porque nosotros tenemos que en algún momento separarnos de lo que es la imagen de carnaval. Esto de pasar a ser una ciudad muy carnavalera a no tener absolutamente nada, es malo. Tenemos río, actividades náuticas. Creo de todos modos que se está trabajando. Falta debate
- ¿No cree que las termas representan un salto adelante en este sentido?- Seguro. Y hay otras actividades que se han ido sumando. Pero insisto sobre el mejoramiento de los servicios. Esto va a hacer que el turista vuelva a elegir Gualeguaychú. Vuelvo a la anterior pregunta: ¿qué pasó realmente con ese fin de semana de desborde? La gente que vino, ¿nos volverá a elegir? Es probable que los chicos sí, que vienen con una intención de pasarla bien, de disfrutar, de emborracharse y de esto que genera justamente lo que es el carnaval. Ahora ¿qué pasa con las familias que eligieron Gualeguaychú ese fin de semana de desborde? Creo que esto merece un análisis. Me parece grave que sigamos sumando preguntas, como en este caso, y no tengamos respuestas concretas. Porque el año pasado decíamos: 'analicemos lo que fue la temporada'. Pero no hablamos hasta que se hizo el encuentro de City Marketing, que algunos dirán fue positivo y otros no. Lo que quiero es que sigamos hablando de turismo. Sigamos hablando de lo que queremos para la ciudad. Me parece que pasa esto: termina la temporada y descansamos hasta el próximo noviembre, que volvemos a hablar atraídos por el carnaval. - ¿No será que creemos que tenemos la 'vaca atada' con el carnaval?- Es probable... Un matrimonio que funcione
- Cuando habla de mejorar la calidad del servicio, ¿también involucra al sector público?- Por supuesto, al privado y al público. Durante la gestión de Emilio, en el 2000, creamos el Consejo Mixto de Turismo. Y lo hicimos pensando, justamente, en la unión del privado y el Estado. Es imposible concebir el desarrollo turístico de una ciudad si estos dos actores no caminan juntos para el mismo lado. Y tienen que decirse todas las cosas que se tienen que decir. Sin exagerar las estadísticas, y sin menospreciar actividades. Por ejemplo, la oferta cultural fue recibida muy bien. No se si fue planificada o se dio por la enorme actividad cultural que genera por sí sola Gualeguaychú (...) Creo que la unión, la fusión entre el privado y el Estado, es fundamental. Y tiene que ser de hechos y no de palabras. Esto tiene que ser como un matrimonio que realmente funcione. No una libreta firmada y después cada uno por su lado. Tenemos que caminar en forma conjunta. En algunos puntos se está logrando y en otros no. Lamentablemente en otros no. Pertenezco a la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos y el lunes en una reunión justamente hablamos de esto: cómo hacer para fortalecer el Consejo Mixto. Vamos a tener gobierno nuevo en la próxima temporada. La pregunta es: ¿qué ideas tienen los que se postulan a la intendencia? ¿Cómo piensan potenciar este proyecto turístico que Gualeguaychú ha abrazado? - A veces nos falta ver el conjunto. Por ejemplo, Pueblo Belgrano, que ha tenido un crecimiento notable estos años, está indisolublemente unido al proyecto turístico de Gualeguaychú. ¿Piensa lo mismo? - Es el mismo concepto que teníamos cuando se creó "Pueblos del Sur": incorporar al departamento Gualeguaychú a un mismo proyecto. En aquel momento nosotros decíamos: 'nosotros tenemos los turistas, ustedes tienen los recursos para que esos turistas se queden en el territorio'. Con Pueblo Belgrano pasa lo mismo. En época de verano nosotros tenemos el carnaval y ellos tienen el alojamiento y la cantidad de plazas necesarias. Entonces, inevitablemente, tenemos que trabajar en conjunto. Y esto más allá de los colores políticos de cada administración. Estamos en el mismo barco. Públicos que pueden convivir
- Cada tanto se especula sobre el turismo deseado. Por ejemplo, ¿es preferible que sea masivo o selectivo? - Creo que a Gualeguaychú hay que pensarla como dos ciudades. Una es la ciudad del carnaval, la ciudad de verano y la otra es la ciudad del resto del año. Y como son dos ciudades diferentes -esto es muy personal- hay que plantear políticas diferentes. No quiero echar a los jóvenes. A mí en lo particular, el joven no me suma nada económicamente, porque mi público es otro. Ahora a nivel ciudad el joven suma y mucho. Entonces no me quiero pelear con el joven, quiero convivir con él. Después, en el invierno, yo quiero vivir con el turismo de familia. No tenemos que plantear un divorcio entre ambos turismos (...) Lo he planteado en alguna reunión y me miraron feo. Sé que hay gente que se queja de los jóvenes. Pero esta comunidad es muy hipócrita. Nos quejamos pero por el otro lado en una habitación de dos por dos metemos tres camas cuchetas y le cobramos 100 pesos a cada uno (...) - En su opinión, por tanto, pueden existir ambos públicos.- Totalmente. Villa Gesell lo pudo hacer. Mar del Plata en un punto lo hace. Entonces, copiemos de ellos, que tienen mucha más experiencia. Argentina en algún momento le copió a España, le copió a México, como grandes mentores de lo que era el turismo. Nosotros tenemos ejemplos para copiar acá mismo, ni siquiera tenemos que irnos tan lejos. Villa Gesell es un ejemplo. También Bariloche, en donde convive el turismo estudiantil con el turismo extranjero (brasileños), que busca calidad de servicio. - Toni Puig, en tanto, dice que primero hay que hacer una ciudad acogedora para los vecinos, y luego pensar en el turista. ¿Usted qué piensa? - Con Alberto Flejas ya lo decíamos hace bastante. Flejas repetía que 'el primer turista es el residente' (...) - A propósito, se escucha un reclamo vecinal soterrado sobre los desmanes juveniles en temporada...- Creo que esa queja tiene que ver con la hipocresía de la que hablamos antes. ¿Acaso esos vecinos no se fueron a dormir a casa de sus parientes y dejaron la suya en alquiler para esos turistas? Hablan de turismo, pero...
- Volviendo al tema de los servicios, ¿dónde hay que mejorar? - Hay muchos aspectos en los que tenemos que afinar el lápiz. El tema salud es uno. Por ejemplo, ¿qué pasa si mañana en un camping hay una intoxicación masiva? ¿Estamos preparados para esta contingencia? ¿Le corresponde al privado o al Estado, como responsable de la salud pública? Por eso creo que la mesa donde se debate turismo tiene que ser muy amplia y con la cabeza bien abierta. Un Consejo Mixto exclusivo de empresarios turísticos no sirve. Porque todos miran para el mismo lado. Tenemos que abrirnos a otros enfoques. Se habla de turismo como política de Estado. Creo que muchos intendentes se han llenado la boca con este concepto. Pero en los hechos no hay correspondencia. Es lo que pasa en el plan presupuestario. No sé cuál es el dinero con que cuenta hoy el área que conduce Analía (Romani). Pero nos ha pasado a todos con responsabilidad en el área que siempre falta dinero. Recuerdo las discusiones que teníamos en el Concejo Deliberante por este tema. - En su opinión ¿la autopista está incidiendo marcadamente en el flujo turístico?- Creo que todavía no del todo. La autopista nos acerca a nosotros a Buenos Aires, pero acerca también a otros destinos. Y esto también lo tenemos que tener en cuenta. No veo que haya sido significativo el cambio. Creo que tampoco la autopista se haya promocionado demasiado. Supongo que eso ocurrirá cuando se inaugure oficialmente. Lo que sí se notó esta temporada es la liberación del puente General San Martín. Se vio mucha gente que iba al Uruguay o que venía del Uruguay y hacía noche en Gualeguaychú. Nosotros en el hotel no notamos la diferencia, porque tenemos 10 años y hace 7 que estamos con el tema del conflicto. Sin embargo, otros hoteleros nos decían: 'viste que volvió la gente que venía antes a pasar la noche'. En temporada este flujo hizo que esos baches en el alojamiento que hay entre el martes y el jueves se redujeran. - ¿Qué zonas tiene que desarrollar turísticamente Gualeguaychú? ¿Plaza de Aguas, por ejemplo?- Es un punto a desarrollar. Pero merece una inversión muy grande. Creo que tenemos que mirar a la costanera, que está dentro de la ciudad. Arreglando esa zona vas a conseguir inversiones mucho más fácil. Para invertir en la costanera no se necesita demasiado. A mí me encanta dónde está el casino, porque a nosotros nos potencia. Pero me parece que debería estar en un lugar donde genere desarrollo, por ejemplo en costanera sur. - ¿Tiene opinión formada sobre qué hacer con el ex frigorífico? - Quizá esto suene muy empresarial, pero hoy ese es un punto estratégico a nivel inmobiliario. No digo que eso pudiera convertirse en un Puerto Maderos, ni mucho menos, pero me parece que tiene que ir por ese lado. Si a mí me dicen: se instalará un hotel 5 estrellas, yo digo: 'ojalá, porque eso me va a obligar a mí a no quedarme con mis 4 estrellas y con el servicio que hoy'. Cuanta más competencia, mejor. - ¿Se viene algún cambio en el Aguaý?- Siempre estamos tratando de mejorar. Queremos hacer un par de habitaciones más. A uno le dan ganas de ampliarse en épocas de temporada alta. Pero después, para que eso no quede ocioso, tenés que pelearla durante el año.
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