“Elegí pelear del lado del que pierde casi siempre”
Seduce y cautiva más allá de su música; la pasión por la vida, el compromiso con las ideas; sus sentimientos por el país; el presente y el futuro del artista correntino autor de Canción para Carito, melodías de películas y creador de una fundación para la defensa del medio ambiente.Antonio Tarragó Ros dice que el nivel de la televisión actual lo pone triste, y que eso tiene que ver con saber qué valiosa herramienta tiene enfrente.Pero no todo está perdido. Al mismo tiempo se muestra esperanzado en el futuro. "Hay mucho gurisaje, una generación de veintipico que es alucinante, se muestra interesada y se está metiendo en política".Es muy difícil poder traducir al papel la riqueza que tiene una charla con quien es un verdadero militante del chamamé, acelerado para hablar, encantador con su tonada correntina, un libro de anécdotas, un Artista comprometido con ideas e ideales, como la lucha por la preservación del medio ambiente que lo llevó a crear la Fundación Naturaleza."Me tocó elegí pelear del lado del que pierde casi siempre, o sea del lado de la música nacional y la identidad de mi país. Una pelea en la que vos sabés que tenés la razón, pero en la que igual perdés. Porque la historia te pasa por encima... Y sin embargo, este renacer de la música nacional, con los chicos bailando y estudiando tango, yo no lo pensaba ver. Me alegra y me confirma que ¡Yo no estaba tan equivocado!", dijo alguna vez.¿Y ahora? Alguna vez también vaticinó que el folclore sería un fenómeno mundial. ¿Seguís pensando eso? "Síiii (alarga la respuesta), cuando le saquen el pie de encima". -¿Por qué el tango logró instalarse a nivel mundial y el folclore no?-Bueno, Tanguito no es un tipo consultado en La Sorbona, Yupanqui sí. Y puedo dar ejemplos mucho más contundentes, el caso de Mercedes (Sosa). Además yo he ido, toco chamamé y la gente se muere, pero por el chamamé más tradicional. Esa es otra cosa. Te dicen que a los gurises les gusta el tango pero el de Piazzolla. No, a los jóvenes les gusta el tango de D'Arienzo, Pugliese, el que cantaba Goyeneche que son las letras de Celedonio Flores. -¿Y los que andan ahora en el folclore?-El folclore es un boom nacional. -Pero los que no hacen folclore puro o tradicional, Los Nocheros, el Chaqueño...-Lo que pasa es que el folclore argentino es un folclore vivo, que se nutre de diferentes cosas. Hay otro que está como guardado en biblioteca, que son las coplas, las vidalas y sobre eso se hacen recreaciones. Es como la vida de Eva o del Che, ¿cuántas versiones hay? El hecho es el mismo, nada más que cada uno le pone su impronta que tiene que ver con su formación académica u otras cosas. -¿Creés que esa gente ayuda a que los jóvenes se acerquen al folclore?-Sin dudas. Hay gente que, más allá de su edad, son seguidos por los jóvenes. Yupanqui era un tipo así. Ojo que también soy el autor de Canción para Carito con Gieco, no están hablando precisamente con el más purista del mundo.Tarragó Ros tiene dos hijas, Irupé y Laura ("Buri"), que se dedican a la música y son parte de "esa onda más aggiornada"."Con mis hijas tenemos los típicos problemas de hijas y padre. Yo con mi Viejo tampoco pude, ¿por qué voy a poder con mis hijas? Con Irupé puedo más. Tocamos como 10 años juntos. Ella tenía una beca para ir de pianista clásica a Francia. Tuvimos una conversación en un bar por acá (la entrevista se hizo en un barcito del Paseo La Plaza, en Buenos Aires) y le dije: Mirá Irupé, te voy a decir lo que pienso: Estoy haciendo una obra que se llama Naturaleza. Voy a poner todo lo que aprendí de todas las formas musicales argentinas gracias a Yupanqui, que me recomendó que en vez de andar de joda por ahí a la madrugada me vaya a dormir y me levante temprano y vaya a las estaciones, a los bares de los pueblitos, a las peluquerías y escuche a los tipos, cómo es la música de ahí, si hay algún tipo que hace un bombo. Le dije que si quería si fuera al año siguiente a Francia, que antes tocara todos los ritmos argentinos y viajara bien formada como música argentina. Se quedó y no se fue nada. Además, le dije que el proyecto me parecía muy cerrado. Bruno Gelber, que vive encerrado tocando, toca para 100 tipos, se estira los dedos porque le quedan cortos. -¿Y existen hoy jóvenes interesados en recorrer los pueblos, en conocer esas cosas?-¡Si! Ahora hay mucho gurisaje. Hay una generación de veintipico que es alucinante, que se está metiendo en política y me parece extraordinario. ¡Unos intolerantes!, como éramos todos, pero no están discutiendo si lo ponen o no a Palermo, están discutiendo el pensamiento político que es el bien común. Estoy contentísimo. -¿Por qué creés que se da eso?-¡Qué se yo! Hay disparadores, tal vez el tipo que menos esperás. Creo que un disparador fue Kirchner, otro fue Alfonsín en su momento. Siempre fui peronista, entonces me acuerdo que Alfonsín me había movilizado, y Raúl no era un tipo joven, pero era un tipo con una cabeza y un magnetismo impresionantes. Creo que un poco son las personas y mucho las circunstancias. La verdad es que no tengo una respuesta, pero me encanta lo que está pasando. -¿Cómo ves al país?-Y lo que pasa es que le hacen la pregunta al peor tipo porque soy muy nacionalista, ¡amo la Argentina!, no puedo vivir lejos del país. Cuando me parece que está feo me tengo ir 20 días a Europa, a Colombia, vuelvo y digo ¡ah! Siempre me encanta este país. En los momentos de crisis me parece bárbaro, la gente en la calle, movilizada. En cuanto a la violencia... ¡No sabés lo que es México! No quiere justificar nada con eso, pero me parece que es un país bárbaro, con gente linda, inteligente. ¡No hay como este país! Me preocupan los desquicios, porque no puede ser que haya 160 millones de camiones en las rutas y no haya trenes. Cuando con un motor de esos tirás 50 vagones. No sé quién tiene ese negocio de los camiones... ¿Moyano?, bueno, dale a Moyano el negocio de los trenes. Esas cosas me vuelven loco.La soja, por ejemplo. Soy amigo de Grobocopatel. El te explica de la rotación de los campos pero sólo tenés que mirar cómo queda un campo después que plantaron soja, ¡socorro! ¿y mano de obra? ¡todo máquina! Y la poca mano de obra que hay está llena de agrotóxicos, muere de cáncer y después dicen los biólogos que es un virus. ¿Qué virus? Una contaminación infernal, transgénico. Esas cosas me angustian, me asustan. Hago lo que puedo. Siempre me vas a ver peleando contra la represa del Ayuí, cortando frente a Botnia, esas son las diferencias. A Jaime Ross lo vas a ver actuando con Botnia y todo el mundo lo disimula. Yo no puedo tocar en el Uruguay ni disfrazado de mono. Jaime dice que no se dio cuenta que decía Botnia atrás, 10.000 dólares. Hay tipos a los que acá se les perdona todo. -¿Y cómo ves el futuro?-No lo sé, pero siempre pasan cosas mejores de las que espero. Hace un rato hablábamos de que los jóvenes eran una manga de abombados, y ahora están metidos en política, comprometidos, movilizados. ¿Quién iba a decir que pasaría eso? Me acuerdo que un día estábamos hablando con Petrocelli de eso. Estábamos parados y pasaron unos gurises hablando pavadas. Le digo, Gringo te acordás que a esa edad vos escribiste Para ir a buscarte... (y empieza a recitar)Para ir a buscarte he vestido de rojo mi guitarrahe colgado la estrella de mi cantoen el vértice mas sonoro de su boca.(y aclara, antes de seguir: la gurisa tenía ojos negros)Tus ojosarañan un pedazo de la nocheyo estoy en la cruz de las vigiliascomiéndome un pedazo de tu sombra.(vuelve a interrumpirse: "¡17 años tenía cuando hizo esto, ¿eh?!")Para ir a buscartesolté las amarras de mi esperanzay el potro de mi corazón salvajeal relámpago de tu sangre que me llama.¿Qué tiene que ver esto con lo que pasaron diciendo esos pelotudos? Le dije: ¿Qué pasó Gringo? Y me contestó: Sartre dijo una vez: "La juventud es lo mejor que tenemos... una lástima que no sirve para una mierda", recuerda antes de explotar en una carcajada.Pero sin embargo ahora hay un montón de tipos de mi edad pelotudos, y un montón de gurises que están leyendo, preocupándose, que son los que viene a la obra que hago con Pacho O'Donnell, y le traen para que les firme esos libros de investigación que hace él, que están mirando hacia la Argentina profundamente. Un paraguas por una islaEntre las miles de anécdotas que lo tienen como protagonista, hay una que Tarragó Ros protagonizó mientras estaba como invitado en el programa de televisión de Alejandro Fantino.La actriz China Zorrilla contó que había perdido un paraguas en Londres y que su amigo Peter le dijo: Vamos a objetos perdidos a buscarlo. Ella le respondió quién devolvería un paraguas. Y él le contestó: ¿Cómo quién lo va a devolver? ¡¿quién se va a quedar con algo que no es suyo?! Cuando terminó el relato, Tarragó Ros acotó: Claro, a los ingleses les gusta lo macro. Te devuelven el paraguas, pero te roban las islas."¡Y los peñones!", recordó ahora. "En esa época estaba lo del peñón de Gibraltar. Todos esos son grandes sofismas. En la cultura, por ejemplo: "La televisión no es responsable de la cultura". ¡Ah!, ¿no es responsable? Si lo que no está en televisión no existe. Cuando un tipo como Chiche Gelblung te dice eso, no es cierto. Es la primera mentira. -¿Cómo se hace para, sin quedar como anacrónico y nacionalista, defender lo nuestro?-¿Y por qué ser nacionalista es anacrónico? Es otra cosa. Los técnicos de la grabación dicen por ejemplo, tenía un ritmo moderno. Les digo ¡no! Era un blues, que es más viejo que la chacarera, pero es del Mississippi. Es más norteamericano, no más moderno. Si te gusta lo norteamericano es porque estás colonizado del mate porque acá no hay familias norteamericanas viviendo. Si tenés descendientes de italianos y te gusta la tarantella, está bien. Pero, ¿dónde está tu abuelo norteamericano para que te guste más el blues que la tarantella? Te la enchufaron por los medios, mi cielo. No hay un trasfondo cultural genuino.Héctor Tizón dijo esto que me pareció extraordinario: "Una cosa es la música popular y otra la música popularizada". Es como el valor y el precio, están ahí cerquita pero no es lo mismo. -¿Qué te provoca ver el nivel de la televisión actual?-Mucha tristeza porque sé que como herramienta serviría de tanto. De hecho está el Canal Encuentro, que es una maravilla, no todo... hay cosas que me hacen acordar al National Geographic, Canal 7... Me parece que en el último tiempo ha habido una conciencia de la importancia que tienen los medios en todo sentido. Creo que no está todo perdido. Tampoco se trata de la calidad. El otro día hablábamos con Reynaldo Sietecase y me decía, pero está bien hecho. ¡Y la bomba atómica también estaba bien hecha! Por supuesto que está bien hecho, pero para Estados Unidos a lo mejor, porque tiene funcky hermano y que a vos no te moleste me preocupa mucho porque sos dueño de un canal. A mi me aterran los resultados de las grandes mentiras.
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