Emilio Martínez Garbino dijo que Luis Leissa sería el mejor candidato

Por Carbone, Rivas, Lorenzo
- ¿Qué hará el Nuevo Espacio en esta elección?
- El Nuevo Espacio está con el Nuevo Espacio. Primero hay que pensar cómo se está dando este proceso electoral. De por sí bastante devaluado. Pero como decíamos antes, y esto está reflejado en El Día, aquí se busca el titular del diario del lunes 29 de junio. Es decir, si perdió o ganó Kirchner. Esto está cada vez más alejado de todo condimento ideológico. Por otro lado hay en la sociedad argentina un parentesco con lo que ocurrió en el ‘97: un cierto hartazgo y bronca. Creo que éste es el actor más importante que va a haber en este proceso electoral. Más allá de las estructuras y los candidatos. Ahora esa bronca y ese hartazgo todo el mundo trata de pescarlos. Sobre todo del lado de la oposición. La clave es con qué inteligencia y con qué idea se trata de capturar ese estado anímico, para que eso se traduzca en votos.
- ¿Pero cuál es la estrategia que están trazando de cara a junio?
- Sin poner nombres -porque creo que sería prematuro y una irresponsabilidad de mi parte- no voy a dejar de reconocer que estamos en conversaciones con una cantidad de sectores. Y sobre todo a partir del conflicto del campo, que permitió un cierto diálogo más allá de la temática agropecuaria. Ese contacto continúa con la pretensión de poder armar una propuesta electoral. Pero a pesar de los pocos días que quedan para la formalización de los frentes o alianzas, estamos en un compás de espera antes de decidir algo.
- ¿Entonces usted juega en esta elección en la provincia?
- Sí, por supuesto.
- ¿Ustedes estaban en tratativas con Alfredo De Angeli? ¿Cómo modifica los planes el que se haya bajado de la candidatura?
- Con Alfredo hemos conversado mucho sobre la posibilidad de su candidatura. El siempre puso como elemento definitorio lo que determinase la seccional Entre Ríos de Federación Agraria Argentina. Y él sometió esta cuestión al debate interno de esa organización, la cual consideró que no era conveniente que participase activamente como candidato en una lista. Sin embargo él puede de alguna manera acompañar o apuntar a aquella lista o aquel candidato que considere que es más afín a su pensamiento. No podemos negar que él es una persona muy escuchada en importantes sectores de la sociedad entrerriana.
- Eso significa que está muy cerca del Nuevo Espacio...
- Siempre hemos estado cerca y no desde ahora. Esto está, por otra parte, documentado en los diarios. Como legislador he tenido acercamientos con la Federación Agraria en la temática fundamental del Banco de la Nación (...)
Nosotros los conocimos a Alfredo y a Atilio (su hermano), cuando se inició la campaña política de Mario Moine, que es su primo. Moine era el candidato a gobernador en aquel entonces y Luis Leissa era el candidato a intendente. Es decir, no es novedosa esta relación.
¿El elegido, querrá?
- Usted mencionó a Luis Leissa. ¿Es cierto que será candidato a diputado nacional por el Nuevo Espacio, para estas elecciones?
- Es uno de los nombres que más suena. Pero no en el círculo exclusivamente del Nuevo Espacio, sino de otros sectores. Pero en esto hay que ser muy respetuoso de las decisiones personales. Creo que Luis cumpliría un gran rol. Creo que es una figura necesaria en la política. Porque es mucho lo que puede aportar en todos los aspectos. Lo mismo le decía a Alfredo: hasta acá podemos insistir, pero después queda un margen para la decisión personal, de la cual tenemos que ser muy respetuosos. Porque aquí entra a jugar lo que piensa la familia, las circunstancias personales. Hoy ser legislador puede entusiasmar porque el Congreso que se avecina será protagonista en la vida nacional. Creo que podemos asistir a un Congreso distinto al actual, que ha sido opacado por la obediencia debida impuesta por el Ejecutivo.
- ¿Todo el Nuevo Espacio está de acuerdo con esto? ¿No hay un sector que participa del gobierno provincial?
- Lo que aparece como una disidencia no tiene formato. No tiene entidad dentro del Nuevo Espacio. Son aquellos que de alguna manera se han ido del Nuevo Espacio. El Nuevo Espacio nace al calor de un disenso frente a un oficialismo partidario. Y luego frente a un oficialismo gubernamental. Fuimos a la batalla electoral contra el actual gobernador de la provincia. Sería una incoherencia, una nueva estafa a la fe pública, pregonar y pedir el voto para una cosa y luego hacer otra.
- Pero Aldo Bachetti, Héctor de la Fuente y Beba Tribulatti, que hoy militan en el urribarrismo, acaban de impugnar el último congreso del Nuevo Espacio...
- No hay ninguna impugnación. Yo no conozco la impugnación.
- Ha salido públicamente...
- Una cosa es lo que se dice y lo que se vende. Pero no quiero darle entidad a este tema porque creo que no vale la pena tampoco. Y los hechos hablan por si solos.
- De todos modos Daniel Irigoyen, otrora líder indiscutido de la Agrupación Militancia Peronista, y por tanto cercano a ustedes en estos años, hoy es funcionario del gobierno de Urribarri. ¿Qué lectura hace de esto?
- El que tiene que responder eso es Daniel. No soy yo quien tiene que hablar por Daniel. Él habrá tenido su razón, y tomó esa decisión. Lo único que puedo decir es que Daniel desde que asumió la intendencia se fue apartando de lo que fue el Nuevo Espacio. Y bueno, son decisiones personales. Acá no está nadie atado. Cuando el 9 de agosto del 2003 dimos origen a lo que fue el Nuevo Espacio, junto a otras fuerzas políticas, se dio una razón que aún sigue vigente. No negamos la validez de lo que han sido el radicalismo y el peronismo. Pero veíamos que esos movimientos se iban diluyendo en el tiempo a través de estructuras que sofocaban toda posibilidad de debate y de renovación. Por lo tanto, nosotros dimos un paso al costado del Partido Justicialista. Nunca me he ido del peronismo. Jamás. Al contrario, he hecho siempre fe en lo que ha sido el movimiento peronista. Pero otra cosa es la estructura del PJ. No es casualidad, por otro lado, que hoy los principales referentes políticos del país –como Julio Cobos, Felipe Solá o Elisa Carrió, entre otros- se hayan ido de las estructuras partidarias de origen.
- Irigoyen volvió a la estructura, entonces.
- Sí. Creo que forma parte de esa estructura. Son decisiones personales que tenemos que respetarlas. No las compartimos, pero las respetamos.
Contacto con Duhalde
- Usted dice que sigue siendo peronista. ¿Eso debe leerse, por tanto, que tiene afinidad con el peronismo disidente, por ejemplo con dirigentes como Felipe Solá?
- No.
- ¿Y con qué peronismo?
- Primero, hay que aclarar que dentro del peronismo disidente hay una gama muy interesante de actores.
- ¿Siente afinidad con Reutemman, por ejemplo?
- ¿Por qué necesariamente alguien tiene que definirse con referencia a alguien?. Yo me defino en función de principios. No porque me guste tal o cual personaje. En este momento no estoy planteando -en términos personales voy a hablar- a quién voy a apoyar. Ni lo estoy pensando, ni imaginando. Uno aporta ideas. Días atrás con Luis Leissa y el Dr. Alvarez fuimos a charlar con Eduardo Duhalde. Pero eso no quiere decir que nosotros subscribamos o estemos compartiendo ese espacio político. Respetamos la figura de Duhalde. Uno lo hace doblemente porque fue presidente. Además, lo fue cuando estuvimos al frente de la intendencia, y tuvo muy buena relación con nosotros. Y tuvo el gesto hacia nosotros: se despidió del cargo con un acto oficial en Gualeguaychú. Fue cuando Duhalde visitó el Parque Industrial, ocasión en la que durante su visita a la fábrica Hermann recibió a Alfredo De Angeli.
- ¿Cuándo vence su mandato?
- En diciembre del 2009.
- El interés de ustedes es que alguien de Nuevo Espacio continúe en el parlamento.
- Puede no llegar un miembro del Nuevo Espacio, sino alguien que nosotros apoyemos.
- ¿Qué cosas impulsaran en el Congreso?
- Dos trabajos que ya presentamos, y que están vinculadas a la publicidad oficial y a la información pública. No hay una ley sobre la información pública, salvo decretos del Poder Ejecutivo Nacional. Necesitamos una normativa sobre el tema del acceso a la información pública (...) Tenemos los proyectos pero no vemos la oportunidad para motorizarlos. Después del 28 de junio quizá venga otro tiempo de mejora de la calidad institucional. Y a eso apunta nuestra reforma.
Mensajes de la sociedad
- ¿No cree que se agiganta la brecha entre la clase política y la sociedad?
- Hay algo de verdad en eso. Pero la esperanza nunca se pierde. La gente está dispuesta a renovar la confianza, porque necesita creer. Por lo demás, la sociedad argentina viene mandando mensajes, y cuando puede castiga con lo que tiene a mano. Fijémonos en el caso de Gualeguaychú. Fue tal la movilización ciudadana alrededor del medio ambiente, que el tema se instaló en la agenda, y el presidente de entonces, su gabinete, y todos los gobernadores estuvieron en la ciudad. No ocurrió algo similar en toda la gestión de Kirchner. Vino porque mucha gente, cansada y disconforme, se levantó. Después pasó algo parecido con el conflicto del campo. Hasta la rebelión de los productores el tema agropecuario no aparecía en la agenda pública. Y otra gente encontró en esa demanda la manera de expresar su repudio a los abusos del poder político. La muerte de Alfonsín, otro tanto. No menciono la adhesión mediática o de la dirigencia política, sino la movilización de la gente en la calle, despidiendo a un ex presidente. Esa gente, así, expresó que está añorando algunos valores claves de la democracia, y que hoy no existen. Todo esto se da fuera del proceso electoral, pero son formas de expresión ciudadana. Creo que en las urnas la gente encontrará otra vía para expresar su disconformidad.
- El gobierno dice que si no lo votan se pone en riesgo la gobernabilidad. ¿Usted qué piensa?
- ¿Quién pone en riesgo la gobernabilidad?. El planteo del oficialismo equivale a echarle la culpa al resto de la sociedad, o a la oposición sobre todo lo que pueda pasar. Pero quien ha puesto en riesgo a las instituciones y ha puesto en zozobra en más de una oportunidad a la sociedad ha sido este gobierno. Ellos tienen que asumir esta responsabilidad. En este contexto, algunos ya se plantean: ¿qué pasa si pierde el gobierno?. Se especula, incluso, en la renuncia del gobierno. Mi opinión es que nada de eso debe ocurrir. Al contrario, quienes gobiernan tendrán que leer el mensaje de las urnas y hacer las rectificaciones necesarias. Porque es fundamental que se plasme aquello de Alfonsín: “ahora la República”. Tiene que haber responsabilidad política en esta historia. Que terminen su mandato y asuman la responsabilidad de los actos de gobierno. No es serio amenazar con irse cuando las cosas van mal.
¿Pensando en volver a la intendencia en 2011?
- ¿Qué lectura ha hecho del conflicto salarial en la municipalidad de Gualeguaychú?.
Martínez Garbino: Nadie pone en tela de juicio la legitimidad de un reclamo salarial. Máxime en un sector público (municipal, provincial o nacional) donde hay un retraso fenomenal. El problema es cómo se afronta esto. Las posibilidades de respuesta dependen de la situación real de las finanzas. En este sentido, hay que ver si es oportuno o no un reclamo en determinado momento. Porque el municipio, en definitiva, tiene que responder ante los contribuyentes y a veces no alcanza. Y esto más allá, insisto, de la justicia del reclamo. Hay que encontrar aquí un equilibrio difícil. Al margen de esto, me remitiría a reiteradas declaraciones que hicimos mucho antes, y de las cuales este diario se hizo eco. En noviembre del año pasado nosotros nos dirigimos a los intendentes y al gobernador pidiéndoles que tomaran recaudos ante los recortes presupuestarios que se habían aprobado en el Congreso de la Nación. En términos comparativos, entre el 2009 y el 2008, aparecían 10 puntos menos de reparto para todas las provincias. Eso implicaba menos coparticipación y menos fondos para los municipios. Eso lo advertimos. Además, en febrero o marzo -también publicado en este diario- expresábamos que tomando los datos del propio gobierno la recaudación coparticipable que iba hacia los municipios de enero del 2009, en términos comparativos a enero del 2008, había una pérdida del 16 % más, en un contexto inflacionario. ¿Cuál era la conclusión?. Pues que no se iban a poder afrontar este tipo de reclamos salariales. Decíamos, por tanto, que todo pasaba por cómo las administraciones local y provincial manejaran sus finanzas. Veíamos que sin austeridad, no habría posibilidad de respuesta ante el reclamo de los empleados.
- El gobierno municipal va a echar mano a la caja de jubilaciones. ¿Cómo ve esto?
- Esto tiene que tener el consenso de los jubilados, de los pensionados y de las entidades gremiales. Porque nadie va a querer poner en riesgo una caja que hasta ahora se ha manejado con cierta eficiencia y ha dado garantías a jubilados y pensionados. Justamente por ese manejo administrativo sano, es que los afiliados a la caja han resistido su traspaso.
- ¿Cuál será, entonces, la posición del Nuevo Espacio en el Concejo Deliberante?
- El criterio es que haya garantías. Porque la decisión que se tome repercutirá en el futuro, en el próximo mandato municipal. Por eso hay que ser responsable. Estamos ante decisiones que pueden comprometer al futuro mandato. Por eso hay que pensarlo dos veces. Uno confía que el Ejecutivo municipal hará un manejo serio y responsable del tema.
- ¿Le gustaría volver a la municipalidad?. En los corrillos políticos se habla de que Emilio Martínez Garbino se prepara para ser intendente...
- Sé que se habla de este tema y no lo voy a desconocer. Pero previo a eso, a mí me gustaría avanzar en otras cosas, acerca de lo cual estamos trabajando en forma incipiente. Creo que Gualeguaychú tiene que tener una cabeza pensante, comunitariamente hablando. Cuando hablo de cabeza pensante, pienso que acá tiene que haber 20 o 30 personas que estén pensando permanentemente la ciudad. Esto por fuera de las estructuras partidarias y de quien sea circunstancialmente el intendente. El día que logremos que haya 20 personas que puedan estar reflexionando, generando ideas y que de allí puedan salir políticas de largo aliento, todo se hará más previsible. Y esto es válido para cualquier gestión municipal y para cualquier partido político. Y Gualeguaychú hoy carece de ese ámbito, aunque tiene los recursos humanos para hacerlo. El punto es que no se da esa circunstancia. Cuesta enormemente poder sentar en una mesa a 15 o 20 personas que estén dispuesta a esa tarea. Ese sería un pre-requisito para tomar una decisión. Primero Gualeguaychú es una ciudad que crece enormemente. Segundo, tiene un futuro tremendo. Pero esto no es una tarea meramente artesanal. Ya es una tarea profesional. Hasta cuasi científica diría. Hoy la tarea de un intendente no puede ser solamente el barrido o el asfalto. Sino que tiene que haber otra cosa. Tiene que haber otra preocupación. Por ejemplo, buscar fuentes de trabajo. Me pareció al respecto muy bueno el reportaje donde el presidente Lula, en La Nación, muestra claramente cuáles son los tres desafíos en el Brasil: la inversión, el empleo y los programas sociales. Pero a partir de que Brasil planifica, se da el lujo de plantear estas cosas. A Gualeguaychú, salvando la proporción, le falta esto. Pienso, por ejemplo, en lo que una personalidad de la cultura como nuestro Pedro Luis Barcia puede aportarnos a los gualeguaychuenses. Pienso en la posibilidad que habría si 20 personas locales vinculadas a la educación, se formasen al lado de él. Y los cambios en la educación que esas personas podrían hacer a Gualeguaychú (...) Lo mismo con la juventud. Yo haría un gran concurso de Matemática y Lengua permanente en Gualeguaychú y el premio sería para los colegios, para el viaje de fin de año. La idea es meterse en los temas centrales, en aquello que hace al fortalecimiento del capital social de Gualeguaychú. El intendente tiene que ser un artífice, un promotor de esas cosas (...) Hoy los desarrollos locales son fundamentales. Y cada vez más la línea democrática es de abajo hacia arriba. Tenemos una formidable posibilidad en el 2010 con la Carta Orgánica Municipal. ¿Cuál es la idea que hemos tirado?. Que se busque una lista de consenso. Esto no es cuestión de un partido político. Tenemos que convocar a las personas que nos pueden dar un formato institucional digno. No hay en Gualeguaychú 200 constitucionalistas. No los hay en la provincia. Busquemos las mejores personas. En este contexto, yo no dejaría de convocar a todos los que han sido intendentes, para que vuelquen toda su experiencia en la función.
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