En 2018, más de tres personas por día fueron despedidas
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Los datos son oficiales y se desprenden del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Detrás de Concordia, donde se produjeron 1606 despidos, y Paraná, donde hubo 2411, el departamento Gualeguaychú fue el más afectado por la crisis. En el Congreso Nacional, la oposición trabaja en proyectos de emergencia para las pymes.
Sin pausa, la crisis económica avanza sobre la realidad de la inmensa mayoría de los argentinos. Y detrás de ella van quedando las tristes consecuencias: un tejido social cada vez más desarticulado, el aumentos de los índices de pobreza, indigencia e inseguridad; la vulnerabilidad creciente de los que menos tienen, el avance de la droga y la desesperanza generalizada.
No es necesario ninguna estadística oficial para darse cuenta que la plata no alcanza, y alcanza mucho menos entre los que menos tienen. Pero cuando la realidad que percibimos a diario es expresada con criterios científicos, sin errores de percepción o deseos que la contaminen, la sensación es doblemente preocupante.
Enero comenzó con una inflación de 2,9%, por encima de la suba de precios registrada el mes pasado, lo que dejó una inflación interanual de 49,3 por ciento
Los puestos de trabajo que se perdieron
En diciembre del año pasado, "el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró una caída de 14,7% respecto a igual mes del año anterior. El acumulado anual 2018 del índice serie original presentó una disminución de 5,0% respecto a igual período del 2017". Las cifras son oficiales y corresponden al Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec).
Los desempleados de Imperial Cord, que debido al impacto de la apertura de importaciones cesó su producción después de 18 años en la ciudad, integran esas estadísticas. También los ex trabajadores de la Supervisión del Frigorífico, la emblemática Cotagú, Unilever o Rontaltex, por nombrar sólo los casos más relevantes.
El caso de la construcción no es más auspiciante. De acuerdo con los datos del indicador sintético de la construcción (ISAC) con estacionalidad, el consumo interno de cemento, en Gualeguaychú, disminuyó 17,8% en noviembre de 2018 y 1,1% en los once meses de 2018, en comparación con iguales períodos del año anterior. Y los índices son todos negativos también para el consumo de artículos sanitarios de cerámica, ladrillos huecos, mosaicos, placas de yeso y hormigón elaborado, entre otros productos.
Tras la quita de subsidios del gobierno nacional, en tanto, el transporte urbano de pasajeros evidencia un panorama similar. Y desde las empresas locales se anuncia, sin eufemismos: "habrá más despidos".
La insensatez de las tarifas de servicios
Según el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda, el peso de las tarifas de servicios en relación al salario mínimo aumentó más 15 puntos porcentuales en los últimos años, transformándose durante el 2018 en el tercer país de la región de mayor gasto en tarifas, en relación al salario.
Las cifras son impensadas: más de 1400% en electricidad, 1200 % en gas natural para muchísimos casos. "La consecuencia de este viraje en la política económica fue la notoria suba de los impuestos y la necesidad por parte de los argentinos de tener que destinar una mayor proporción de sus ingresos para poder costear la misma canasta de servicios públicos", destaca el informe del observatorio.
Por lo expuesto, en el Congreso de la Nación se discute entre los bloques opositores la necesidad de declarar la emergencia en materia tarifaria de los servicios públicos de electricidad, gas por redes y agua corriente en todo el territorio de la República Argentina, y también la emergencia para las Pymes.
Más allá de las posturas de cada bloque -tanto el Peronismo Federal como el kirchnerismo o la izquierda tienen proyectos en este sentido-, hay datos oficiales, e incontrastables que sostienen esta demanda.
Según el Indec, las fábricas no usan casi la mitad de su capacidad instalada (44,4%) por lo que la situación del nivel de ociosidad industrial es el peor desde la salida del gobierno de la Alianza. Y, siempre de acuerdo a los datos oficiales, el último mes del 2018 presentó un retroceso interanual de 7,4 % en este indicador.
Mientras tanto, la inflación sigue en alza (en enero fue del 2,9%) y los aumentos de las tarifas de luz, gas y transporte son un hecho para todo el territorio nacional. Ni Entre Ríos ni Gualeguaychú son la excepción. Por lo que, si la política no da respuestas, el 2019 será un año igual de crítico que el que pasó. O quizás peor.
Inflación en Gualeguaychú
Enero comenzó con una inflación de 2,9%, por encima de la suba de precios registrada el mes pasado, lo que dejó una inflación interanual de 49,3 por ciento. Este índice fue publicado el jueves pasado, un día después de que el presidente Mauricio Macri anunciara: "la inflación está bajando".
La tendencia es al alza, y los datos oficiales de Gualeguaychú así lo demuestran. En diciembre del año pasado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó un aumento de precios notablemente marcado en dos de los ítems más sensibles para las castigadas economías familiares.
La suba de los "alimentos y bebidas no alcohólicas" llegó al 51,2%, mientras que el transporte, al 66,8%, encabezando la suba de precios "más alta desde 1991, cuando terminó la hiperinflación", marcan las estadísticas de la Municipalidad de Gualeguaychú.
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