En el tramo final de su puesta en valor, limpiaron la fachada y la marquesina del Teatro Gualeguaychú
:format(webp):quality(60)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2026/10/teatro_gualeguaychu.webp)
El histórico edificio comienza a lucir su mejor cara en la recta final de su restauración y avanza hacia su pronta vuelta a la actividad. Las tareas se centraron en la limpieza integral de la estructura exterior del edificio, incluidos los ornamentos y la herrería artística.
Durante esta semana, como parte de los preparativos para su reapertura y una tarea integra que abarca la restauración completa del edificio del Teatro Gualeguaychú y el arreglo del piso que se derrumbó el año pasado, el Municipio limpió con una hidrolavadora la histórica fachada y la marquesina.
El personal encargado de la limpieza de la parte externa del histórico edificio trabajó con el uso de una hidrogrúa y con equipamientos de agua a presión, los cuales se dirigieron con una lanza conectada por manguera a una hidrolavadora. Al mismo tiempo, un contenedor de gran capacidad, apoyado en la caja del camión, y una escalera de tijera, dispuesta en la vereda, completaron el equipamiento de apoyo.
La limpieza abarcó los dentículos (pequeño bloque ornamental en forma de prisma o cubo) y modillones (elemento arquitectónico en forma de bloque saliente o ménsula que se coloca debajo de una cornisa), las pilastras, las guirnaldas, la lira con laureles del friso y los mascarones centenarios, cuyos detalles y relieves recuperaron visibilidad. También se lavaron la herrería artística del balcón con su baranda de hierro forjado y las ménsulas de la marquesina.
El proceso removió las manchas oscuras y la colonización biológica, una película de musgos y otros organismos que retiene humedad, acelera la degradación del revoque y de la mampostería y opaca los relieves ornamentales.
Otro factor de deterioro es la vegetación espontánea que brota en cornisas y remates, porque sus raíces se introducen en las fisuras, ensanchan las grietas y habilitan el ingreso de agua a la estructura de una construcción histórica. Estas últimas también fueron removidas.
En el interior, con la reconstrucción del piso concluida y las butacas recolocadas, los trabajos se concentran en los detalles que requieren restauración, limpieza y terminación, para que la sala recupere sus condiciones originales y vuelva a recibir al público.
La fachada, sobre la calle Urquiza en uno de los puntos más céntricos y concurridos de la ciudad, funciona como vidriera y carta de presentación ante vecinos y turistas. A diferencia de los cines o teatros modernos, que exhiben marquesinas con grandes carteles luminosos, la de esta sala conserva su diseño original de principios del siglo XX, resuelto en metal ornamental trabajado a mano, rasgo que realza su carácter tradicional.
Declarado Monumento Histórico Nacional en 1997, el Teatro Gualeguaychú es uno de los edificios históricos y culturales más importantes de la provincia de Entre Ríos. La sala se destaca por su acústica, su escenario de grandes dimensiones y la conservación de elementos originales, entre ellos los mosaicos y el entablonado de madera.
La reconstrucción de la sala
La reconstrucción del piso finalizó y avanzan con el rearmado integral de la sala. Las butacas ya fueron recolocadas en sus lugares originales y, en los próximos días, se completará la instalación del alfombrado. También concluyeron los trabajos de pintura y la reparación de zócalos y paredes. Además, la escalera central del escenario fue reemplazada por dos escaleras ubicadas en los laterales.
Antes de instalar las butacas, los especialistas aplicaron varias manos de un producto de base acuosa que protege la madera sin impedir su respiración, ya que penetra en las fibras y forma una película elástica y microporosa.
:format(webp):quality(60)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2026/05/teatro_gualeguaychu.jpg)
:format(webp):quality(60)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2026/05/teatro_gualeguaychu_1.jpg)
:format(webp):quality(60)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2026/06/teatro_gualeguaychu.webp)
:format(webp):quality(60)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2026/07/teatro_gualeguaychu.webp)
A diferencia de un barniz convencional, esa película no se ampolla, no se cuartea ni se descascará, porque acompaña el movimiento natural del material y le permite respirar. El producto repele el agua, resiste el tránsito, previene la aparición de hongos, filtra los rayos UV, seca rápido y no lleva aguarrás en su fórmula.
Previamente, había concluido la recolocación de las tablas originales de pinotea, tras un rescate que permitió recuperar más del 80% del entablonado histórico. Las piezas que no pudieron recuperarse fueron reemplazadas por otras nuevas del mismo material.
:format(webp):quality(60)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2026/08/teatro_gualeguaychu_1.webp)
Durante el trabajo artesanal, cada pieza fue revisada para comprobar que el encastre respetara la separación mínima necesaria para permitir la dilatación natural de la madera ante los cambios de temperatura. Una vez cubierta toda la superficie, se realizó un pulido general que devolvió al entablonado su textura y tonalidad originales.
El conjunto de tareas buscó reparar los daños del desplome y prevenir futuros levantamientos o deformaciones, uno de los factores que en el pasado favoreció la filtración de humedad hacia los niveles inferiores.
Una vez terminados todos los trabajos, la reapertura marcará el cierre de un proceso que combinó ingeniería estructural, restauración patrimonial y labor artesanal sobre un edificio que es legado cultural y arquitectónico de la región.
Origen del derrumbe del piso original
El deterioro del piso se originó por la presencia del insecto xilófago Pentarthrum, conocido como gorgojo del parqué, que afectó la estructura durante más de una década.
La acción prolongada de esta especie debilitó los tirantes subterráneos de la sala hasta provocar el hundimiento parcial del piso original a mediados del año pasado.
Ante la magnitud del daño, la administración municipal decidió realizar una reconstrucción integral que excedió ampliamente la superficie afectada inicialmente. Los trabajos incluyeron el retiro completo del piso de la sala principal, la colocación de una capa de carbonilla como barrera contra la humedad y la incorporación de 37 vigas multilaminadas de eucaliptus grandis, sobre las que se apoya el nuevo entarimado.
El edificio constituye un patrimonio arquitectónico que forma parte de la identidad cultural de la ciudad desde hace más de un siglo, y su recuperación excede la tarea de mantenimiento edilicio, en tanto que garantiza condiciones de seguridad y confort para las próximas generaciones de espectadores.
La conservación de una obra de esta envergadura también exige una inversión económica sostenida, dado que la magnitud del deterioro original obligó a reconstruir buena parte de la estructura. Ese esfuerzo cobra sentido cuando se piensa en la función social que cumple como escenario habitual de conciertos, obras teatrales y actos escolares que reúnen a distintas generaciones de la comunidad.
Cada etapa del proceso, desde la reconstrucción de las vigas del subsuelo hasta la limpieza de los relieves de la fachada, forma parte de un trabajo integral orientado a preservar el legado histórico y devolverle a Gualeguaychú un teatro en condiciones de recuperar plenamente su actividad.
