“En Gualeguaychú hay 23 geriátricos sin habilitación y nadie los controla”
Las concejales de la primera minoría visitaron a ElDía para analizar la actualidad política y social de la ciudad. Araceli Traba y Micaela Rodríguez se manifestaron indignadas por el incendio en el geriátrico. "Habíamos presentado un proyecto. Quisimos abordar el tema y no hemos obtenido respuestas", expresaron. Mónica Farabello Cinco ancianos debieron ser rescatados de un importante incendio en una casa de familia, donde funcionaba un geriátrico sin ningún tipo de habilitación municipal o provincial.El siniestro provocó la indignación de las concejales de Cambiemos, quienes recordaron un proyecto que habían presentado meses atrás. Araceli Traba y Micaela Rodríguez expresaron a ElDía sentirse "indignadas porque esto podría haberse evitado. Tenemos un registro que indica que existen en Gualeguaychú 23 casas con ancianos, que no están autorizadas y que nadie controla".Traba explicó que decidieron trabajar en el proyecto de adhesión Ley provincial. La habilitación de los geriátricos es otorgada por el Ministerio de Salud de la Provincia."En Gualeguaychú el único habilitado por el Ministerio de Salud de la Provincia es el San Joaquín, que encima no tiene convenio con PAMI", indicó la concejal Traba y agregó: "Lo más interesante del proyecto es la firma de un convenio entre Provincia y Municipio para que Provincia ceda su competencia en cuanto al control del funcionamiento de los geriátricos. De esta manera, la Municipalidad tendría la injerencia en cuanto al control del funcionamiento de estas casas".Por su parte, Micaela Rodríguez relató que tuvieron "dos reuniones sobre esta temática con los demás concejales. Convocamos al área del Adulto Mayor y ellos nos plantearon que lo estaban trabajando y que había que hacer algunas modificaciones. Después, todo quedó ahí"."Nosotros insistimos en darle tratamiento a este proyecto, porque no queremos que suceda lo que sucedió. Dijimos 'antes que ocurra algo vamos a tomar medidas' porque sabemos que en estas casas alojan personas mayores y con discapacidad, pero no se logró", opinó Rodríguez.Las concejales recordaron que la iniciativa surgió luego de recibir reiterados reclamos de familiares que les contaban en las malas condiciones que atendían a sus mayores. Al no estar regulado ni controlado "no podemos hacer nada", explicaron. "Falta de voluntad política"En cuanto al motivo de las trabas al proyecto, las concejales fueron contundentes: "Falta voluntad política. En estas casas no están garantizados los controles de salud básicos como tomar la presión o controlar la diabetes. Todo esto la ordenanza lo prevé; pedimos audiencia con el exMinistro de salud, Ariel De La Rosa y justo renunció. Ahora también lo intentamos en varias oportunidades con la nueva Ministra de Salud, Sonia Velázquez y no hemos tenido respuesta. También el senador Nicolás Mattiauda ha gestionado una entrevista con la Ministra y no hemos tenido respuesta", contaron."Un punto que se cuestionaba de esta ordenanza es que supuestamente tenían que cerrar todas estas casas. Nuestro objetivo no es que cierren, sino que reúnan los requisitos mínimos e indispensables para que vivan bien y en una casa digna", explicaron.Asimismo, contaron que hasta el momento sólo lo han podido hablar con sus pares del Frente para la Victoria y UNA, pero no han conversado con el intendente, Martín Piaggio.Respecto al diálogo con el área del Adulto Mayor, informaron que su titular, Víctor Hugo Lapido "nos contestó que estaban trabajando en un proyecto parecido, pero ya pasó un año que lo teníamos plasmado. Nosotros como bloque estamos abiertos a todo tipo de modificación; es un proyecto para ser debatido. En definitiva creemos que es un problema de quién lo presentó, porque fue un bloque de la primera oposición como es Cambiemos. También nos ha pasado con otros proyectos", indicaron, haciendo alusión a presuntos egoísmos políticos dentro del recinto. Otros proyectos truncosLas concejales Araceli Traba y Micaela Rodríguez, enumeraron una serie de proyectos que no lograron avanzar.Traba indicó que el año pasado "hablamos con el Intendente sobre el Consejo de Seguridad. Además de ser una promesa de campaña de él, también lo puso en agenda en el inicio de sesiones de este año. Nombró a este proyecto en primer orden. Eso nos dio una enorme alegría en su momento, pero vemos que con el transcurso del año se va diluyendo y pasó a ser una promesa más de campaña".Detalló que les pidieron que enviaran por escrito "la confirmación de todos los integrantes del Consejo de Seguridad y la confirmación si van a participar. Me pareció que fue un obstáculo, una traba innecesaria que puso el Ejecutivo".En cuanto a la iniciativa, la edil dijo que "la convocatoria iba a tener su razón de ser por la utilidad del Consejo de Seguridad; no va a resolver todos los problemas de seguridad o de inseguridad, pero sí se podría empezar a tratarlos y reconocer que Gualeguaychú está cada vez más insegura".En el mismo sentido, las concejales recordaron que accedieron a cambios de artículos y hasta de nombre, aunque parezca algo netamente superficial. De todos modos, lo plantearon como un intento de "desgaste" por parte del oficialismo, para no avanzar con el tema."El proyecto se ha logrado en otras ciudades. Es un proyecto sencillo. Solamente requiere que las diferentes áreas se sienten a trabajar contra la inseguridad", concluyeron. ¿Qué pasó con el proyecto sobre carros?Ya fue instaurado en Paraná y Rosario con muy buenos resultados, pero en Gualeguaychú la problemática de la tracción a sangre aún no ha sido resuelta.Araceli Traba opinó que "es un proyecto progresivo; no va a ser de un día para el otro para erradicar los carros. El proyecto es de ingreso voluntario: aquel carrero que quiera cambiar su carro por un motocarro puede hacerlo. La idea es que logren tener otro estilo de vida; que le demos la oportunidad para que su actividad siga siendo la misma pero con otra calidad de vida".Micaela Rodríguez se sumó y agregó: "Queremos que esas personas sean reconocidas cómo la persona que, por ejemplo, junta cartón en el barrios, que tenga una identidad".En este sentido resaltó que en la ciudad "hay un registro de carros. Estuvimos rastreando y pudimos acceder a él. La última vez que se registró un carro fue en el 2015. Había alrededor de 75 en toda la ciudad. Esa ordenanza implicaba no solo el registro sino un seguimiento de animales que trabajaban con esos carros. Enviamos una nota a Veterinaria solicitándole algún registro de esas capacitaciones o seguimiento que se hacía al dueño del carro en cuanto a la salud del animal y no hubo respuesta o en realidad, la respuesta fue vacía, nada concreto". Una mirada de mujerComo mujeres que trabajan desde la política, Araceli y Micaela opinaron sobre la política implementada por el Municipio. Destacaron la construcción de la Casa de la Mujer, aunque resaltaron que es una obra que ya debería estar terminada.Además, Araceli opinó que "muchas veces se habla de la hipocresía en determinados temas. No digo que no sea importante el tema de la Casa de la Mujer", pero alertó que "el área de la Mujer de la municipalidad está integrada por una sola persona, es unipersonal y con un presupuesto de diez mil pesos anuales. Con eso no se puede hacer nada. Estos datos son del año pasado y yo lo manifesté en el recinto".Al respecto, Traba recordó que trabajó durante tres años como asesora legal del Consejo del Niño. Ahí se canalizaban todos los casos de violencia de los padres contra sus hijos. También la mamá muchas veces era la que recibía los golpes por parte de la pareja y tenía que salir y no podía regresar a su hogar. Se llamaba al área de la Mujer de la municipalidad a los fines que proporcionaran un albergue o hostel y rara vez nos daban respuesta porque nunca tenían presupuesto"."Estamos hablando del área de la Mujer con una sola persona a cargo. Hablamos de instituciones vacías. No nos tenemos que dejar convencer por la creación de instituciones o de áreas que están vacías. No tienen contenido. Es puro título", concluyó la concejal.Por su parte, Rodríguez agregó: "fuimos a Concordia y observamos una experiencia que pedimos traerla a Gualeguaychú. Es un botón anti-pánico que necesita un software. En Concordia trabajan en conjunto y consiguen albergues para las madres que tienen que abandonar sus hogares. Incluso, nos contaron que en pleno centro había una casa donde estaban alojando a las mamás con sus hijos. El Consejo de Seguridad también es una herramienta muy útil para estas cuestiones", cerró.
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