"En la Argentina hay una crisis de liderazgo público-privado"
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/507/0000507453.jpg)
El ex agregado agrícola ante la UE habla de la necesidad de contar con una política exterior multipolar; ¿de las relaciones carnales con Estados Unidos a las relaciones carnales con China?Florencia Carbone*Gustavo Idígoras dice que la "única política exterior que tiene el Gobierno es de relacionamiento amistoso y hermandad -por no decir de dependencia- con China y conflicto con Europa y Estados Unidos". Actual director del Centro de Estudios del Sistema Agroalimentario de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Idígoras se desempeñó como agregado agrícola de la Argentina ante la Unión Europea entre 2004 y 2009.Durante su paso por la entonces Secretaría de Agricultura de la Nación tuvo a su cargo, entre otras tareas, evaluar las perspectivas de producción de carnes, cereales, oleaginosas y frutas del país. ¿Cuánto hay de cierto en la marketinera frase de que podemos pasar de granero a supermercado del mundo?, preguntó la nacion."Cuando abordás el tema de las perspectivas de producción y exportación de cereales, oleaginosas, carnes, lácteos, frutas y productos de la pesca, es claro que tienen una alta capacidad de exportación. Trazar perspectivas sirve para proyectar la potencial producción y capacidad de exportación de los próximos años. Hoy, en el mundo, hay una gran especialización en eso. Muchos organismos internacionales hacen el trabajo que deberíamos hacer nosotros. La FAO, el Banco Mundial, la Cepal, entre otros, elaboran perspectivas de qué hará Argentina en los próximos 10 o 20 años. Esos trabajos muestran un enorme potencial de crecimiento y que estamos de modo ineludible consagrados al éxito en materia de inserción internacional, pero me vuelvo un poco pesimista cuando miro hacia adentro y veo las políticas públicas, empresariales y la falta de capacidad que tenemos en materia de perspectiva", respondió.Comentó que uno de los pocos modelos que se aplican en el país para hacer proyecciones es el de la Fundación INAI, y recordó que el año pasado, cuando hizo un trabajo para el Ministerio de Ciencia y Tecnología para el plan Tecnológico en frutas y hortalizas, comprobó que el país "no tiene capacidad para saber qué estaremos produciendo en los próximos 10 años en sectores estratégicos, no sólo por su demanda internacional, sino con altísima demanda laboral interna", en diferentes regiones del país. "Nuestros análisis son cortoplacistas, diría casi diarios", agrega.¿Qué pasa en el país, es que el sector privado no sabe transmitir la importancia de esas herramientas, hay falta de conocimiento por parte de los funcionarios o desconfianza entre las partes?-Hay varios elementos y todos llevan a una misma conclusión: la visión cortoplacista que nos caracteriza tanto a nivel empresario como estatal.¿Por necesidad o por cultura?-Hay aspectos culturales, casi antropológicos, y también cuestiones vinculadas a la inestabilidad de las políticas y de las reglas de juego que implica que cada uno tome la decisión por sí mismo mirando cómo le puede ir mañana, pero no en 3 años porque estamos acostumbrados a crisis económicas cíclicas, políticas públicas inestables, problemas cambiarios, crediticios, impositivos, etc.Cuando mirás a nuestros competidores naturales del barrio -Chile o Uruguay, ni qué decir si comparás con Australia o Nueva Zelanda-, te das cuenta de que no sólo es el Estado el que tiene que tener el rol de liderazgo. En esos análisis y planes estratégicos tiene que haber una fuerte presencia del sector privado.Alguien puede decir que eso depende de que el gobierno abra las puertas para el diálogo y permita la participación, pero en Chile, sin importar los cambios de gobierno -del socialismo al liberalismo-, nunca se modificó el rol que tiene el sector privado en materia de liderazgo para la promoción de exportaciones y las negociaciones de acceso a mercados.En la Argentina hay una crisis de liderazgo público-privada. El empresariado está muy influenciado por la inestabilidad de las políticas públicas, pero también hay muchos empresarios oportunistas más que convencidos de que nuestro país puede crecer e insertarse internacionalmente de manera exitosa.Un ejemplo del momento de polarización actual es la postura frente a los acuerdos con China. Los mismos aspectos que el Gobierno destaca como positivos (generación de empleo, por caso), son el centro de las críticas tanto de empresarios como de gremialistas.-El tema China es paradigmático, refleja esa visión cortoplacista y la crispación de los ánimos muy arraigado en nuestro país. No hay un análisis objetivo de la relación con China. Me da pena ver por un lado a la UIA en un debate interno sobre la relación con China por el resultado de quién va a construir dos represas en el Sur. Y por otro, también me parece que son débiles los argumentos del Gobierno para defender una cantidad de acuerdos firmados sin mostrar la estrategia de los últimos 10 años y qué es lo que busca hacia adelante con China. Lo que queda en claro es que este Gobierno decidió hace muchos años tener una sola política exterior.¿Cuál?-Relacionamiento amistoso y de hermandad -por no decir de dependencia-, con China, y conflicto con Europa y Estados Unidos. La única política exterior del gobierno argentino es pro China. Esta alianza estratégica que firmó la Presidenta llevó 10 años de convencimiento para que los chinos aceptaran a la Argentina como aliado estratégico. Y hay una razón clara: China tiene una necesidad de seguridad alimentaria. Su política en los últimos años se basó en el autoabastecimiento, pero hace 5 años llegaron a la conclusión de que eso era imposible y por lo tanto, la nueva política de seguridad alimentaria suma a su producción a la de la Argentina y Brasil.¿La cuentan como propia?-Exacto. Cuando ven el caso de cereales y oleaginosas es China+Argentina+Brasil= consumo chino. Esa es la principal razón por la cual China elige a la Argentina como socio estratégico, además de fomentar sus inversiones, sus transferencias de tecnología, etc. Esto es contradictorio con los ideales que venimos insistiendo a nivel privado y público de que la Argentina sea supermercado del mundo, que agreguemos valor en origen, etc.En ninguna parte de la política seguridad alimentaria china está previsto que la Argentina venda productos elaborados. Todo lo contrario, que venda materia prima: leáse poroto de soja, maíz, sorgo, alfalfa, cebada, leche en polvo, cortes de carne de bajo valor, miel a granel, etc. Cuando pasamos a productos de alta elaboración hay muy pocos nichos. Un nicho de mercado que la Argentina exploró y le fue bien hasta hace un tiempo atrás era el de la leche materno infantil, pero son casos puntuales y lo seguirán siendo.¿Tenemos chances de ser aliado estratégico en igualdad de condiciones de un gigante como China?-No. Hay que leer el discurso de la Presidenta sobre ese tema. En China, y cuando regresó, hizo hincapié en algunos conceptos que tal vez pasaron desapercibidos. Reiteró en varias oportunidades que China es la potencia mundial.¿Borró de un plumazo a Estados Unidos?-Ratificó una decisión que habían tomado hace 10 años. En este sentido el Gobierno ha sido muy coherente: su política exterior es unipolar. China es el eje estratégico global, la potencia del mundo, y por lo tanto tengo que alinearme con ellos. Muchos nos quejamos de que en el pasado, otro gobierno, tuvo un alineamiento exclusivo con Estados Unidos que fue en deterioro de nuestras relaciones políticas comerciales, culturales, etc. con el resto del mundo. Hoy tenemos esa relación con China.¿Pasamos de las relaciones carnales con EE.UU. de los 90 a las relaciones carnales con China en 2000?-Es el convencimiento del actual Gobierno. ¿Eso es malo o es bueno? Ninguna de las dos cosas. China es una potencia y seguirá creciendo. La expectativa es que los próximos años desplace en términos de producto bruto -algunos dicen que ya lo hizo- a EE.UU., con lo cual es muy probable tener esa relación de aliado estratégico, pero la Argentina debe tener una visión multipolar. Tiene que negociar en serio con Brasil. Es el único mercado donde vendemos con alto valor, no sólo autos, sino industria metalmecánica, alimenticia, etc. Chile es otro mercado similar. Si nuestro verdadero objetivo es lograr que la Argentina genere valor en origen con un comercio libre o administrado con Brasil, ¿por qué no es nuestro gran aliado? Y también Europa y EE.UU. tienen que serlo en otras cuestiones. Y África. Tenemos que convencernos de que nuestra política exterior tiene que ser multipolar y muy agresiva en materia de acceso a mercados. Hemos tenido una política muy agresiva pero de protección de importaciones, de nuestro mercado interno, con lo que cualquier desfasaje cambiario como está pasando con Brasil no nos afecta tanto porque la verdad es que hoy la Argentina está blindada no financieramente, pero sí comercialmente.*Publicado en Comercio Exterior de La Nación
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


