
Los testigos narraron el modus operandi que se utilizaba a la hora de secuestrar y aplicar tormentos
Para hoy está previsto que el Ministerio Público Fiscal realice la solicitud de condena para los siete imputados por crímenes de lesa humanidad. Los relatos de los testigos-víctimas serán incorporados para corroborar las denuncias.En la continuidad de los alegatos críticos, el Ministerio Público Fiscal detalló la plataforma fáctica correspondiente a los crímenes de lesa humanidad cometidos en Concepción del Uruguay, Concordia y Gualeguaychú.A estos fines, se sirvió de declaraciones testimoniales, documentación e información recabada en las inspecciones judiciales.Según informó Análisis, para hoy está previsto que realice la solicitud de condena para los imputados Francisco Crescenzo, Julio César Rodríguez, Naldo Miguel Dasso, Juan Miguel Valentino, Santiago Kelly del Moral, Marcelo Pérez y Juan Carlos Mondragón.Se pedirá que se los encuentre responsables de los delitos de allanamiento ilícito de domicilio, tormentos en forma agravada, privación ilegal de la libertad, desaparición de persona y asociación ilícita.En la primera parte de su alegato, el Ministerio Público describió la plataforma fáctica que conforma la causa. Ante el Tribunal Oral Federal de Paraná, la fiscal Marina Herbel volvió a reconstruir los hechos, para lo cual inició con los delitos cometidos en Concepción del Uruguay."El 19 de julio de 1976 se produjo una serie de detenciones, donde personas de distintas edades fueron sometidas a las más detestables situaciones que pueden ser sometidos los seres humanos. Se trataba de militantes de la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) y de la JP (Juventud Peronista), que luchaban por mejoras para los estudiantes pero después del golpe de Estado vieron restringida su actuación", especificó.Aclaró luego que algunas imputaciones no subsistieron debido a la muerte del ministro del Interior de facto Albano Harguindeguy. No obstante, señaló que los relatos de los testigos-víctimas serán incorporados para corroborar las denuncias de los querellantes.La letrada refirió a las detenciones de César Román, Juan Carlos Romero, Juan Carlos Rodríguez y Roque Minatta, integrantes de la UES; y de Carlos Martínez Paiva, militante de la JP. Por su parte, Jorge Orlando Felguer y Hugo Emilio Angerosa fueron secuestrados por el Ejército en Gualeguaychú. Todos estuvieron privados de la libertad en la Policía Federal.Los tormentos sistemáticosPicanas, submarinos, simulacros de fusilamiento, empalamientos, fueron torturas que se aplicaron sistemáticamente en la delegación. "A la mañana funcionaba una oficina y a la noche un centro clandestino", coincidieron las víctimas del Terrorismo de Estado. Igualmente, precisaron que en la planta alta del edificio funcionaba la Oficina Técnica y una habitación donde se realizaban torturas. En la planta baja estaba el Casino de Oficiales, lugar en el que permanecían los presos políticos durante el día. Además, las instalaciones contaban con calabozos.En sus relatos remarcaron las secuelas físicas y psicológicas que todavía los acompañan, producto no sólo de los tormentos que protagonizaron sino también de los que fueron obligados a ver. A esto su sumó el hecho de que muchas veces la sociedad "les dio la espalda" y tuvieron importantes dificultades para salir adelante, publicó Análisis.De lo narrado por los testigos, se desprende la participación en los secuestros del sargento Julio César Rodríguez y del agente de Inteligencia Darío Mazzaferri (prófugo de la Justicia), quienes a su vez aplicaban las diversas técnicas de tortura. En tanto, el comisario Francisco Crescenzo se encargaba de un trabajo "fino", que apuntaba más a lo psicológico.Otros represores que fueron mencionados en las declaraciones son dos policías conocidos como Manchado y el Cordobés, aunque no están imputados en la causa. Sí está acusado Juan Miguel Valentino, coronel que se desempeñaba como jefe del Escuadrón de Caballería Blindada 2 de Gualeguaychú, debido a su injerencia en la zona.