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En lo que va del 2021, obras sociales han recibido $3.700 millones para tratamientos de gran costo

Si bien las obras sociales desde hace muchos años vienen con complicaciones financieras, ellas se acentuaron en los últimos tiempos, principalmente por problemas relacionados con el coronavirus. Es por eso que vienen solicitando al Gobierno Nacional adelantos de fondos para poder cumplir con cada una de sus obligaciones, pero principalmente con el pago de tratamientos que son muy costosos.

En lo que va del 2021, ya fueron tres las veces que las obras sociales percibieron adelantos de fondos. En el mes de marzo, que fue el último desembolso, el Estado envió una suma de $1.500 millones de pesos, completando así para el presente año montos por hasta $3.000 millones de pesos.

Debemos decir que puntualmente estos fondos provienen del Fondo Solidario de Redistribución (aportados por el Sistema Único de Reintegros) y específicamente a la transferencia la realiza la Superintendencia de Servicios de la Salud, siempre de acuerdo a las solicitudes que van realizando las obras sociales cuando precisan de liquidez. Fue la Obra Social del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) la que más dinero recibió, por sumas que superaron los 105 millones de pesos, ubicándose apenas un poco por debajo la obra social de quienes trabajan en la construcción y la de la industria metal mecánica.

Es justamente el Sistema Único de Reintegros (SUR) el que se encarga de distribuir de manera equitativa el dinero necesario para que las obras sociales puedan realizar la pertinente cobertura de aquellos tratamientos que por su complejidad son prolongados. Las transferencias que se realizan son particularmente en la modalidad de pagos a cuenta y para aplicar a estos fondos, es requisito obligatorio haber acompañado en tiempo y forma el Estado de Origen y Aplicación de Fondos.

Si bien esta noticia fue muy bien recibida por los directivos de las obras sociales, también se debe decir que ellas estuvieron en el centro de la tormenta semanas atrás, debido a que se pudo comprobar que se habían desviando aportes de monotributistas principalmente a obras sociales que ellos no habían elegido. Fue lo que se denominó como un traspaso fraudulento de aproximadamente 2 mil aportantes, que no solo afectó a los afiliados, que en muchos casos se quedaron sin cobertura, sino que también fue un perjuicio para obras sociales pequeñas.

Se suma esto a que dejaron de recibir aportes directamente de los afiliados las obras sociales, toda vez que hubo una pérdida importante de empleo y a su vez, muchos monotributistas por falta de ingresos dejaron de pagar el aporte mensual. De hecho, no es casualidad que cada vez es más frecuente la consulta de personas que quieren saber si se puede tener medicina prepaga sin contar con algún trabajo, toda vez que precisan de cobertura médica por diversas razones, pero no pueden afrontar los pagos de estos servicios.

Con la recuperación de la economía, que es lo que se estima para el 2021, tanto las obras sociales como las empresas de salud privada, esperan que puedan tener nuevamente un equilibrio financiero, para poder no sólo dar los mejores servicios a sus afiliados sino que también afrontar los pagos de sus propios trabajadores.

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