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En medio del descontrol, en un banco de Mendoza denunciaron que "alquilaban" bebés para evitar las colas

Ocurrió en las inmediaciones del Banco Columbia. Las personas que se acercaron hasta esa sucursal para cobrar sus jubilaciones y planes sociales acusaron a una joven de "prestar" a su hijo a cambio de un canon.

Luego de las largas filas registradas en los cajeros automáticos durante la semana para el cobro de jubilaciones, asignaciones universales y planes sociales, los bancos decidieron abrir su puertas este viernes para facilitar que la gente pueda realizar ese trámite. Pero la situación otra vez se vio desbordada porque las colas superaron la previsión de las autoridades.

En el día más frío de lo que va del año, los adultos mayores se agolparon en las sucursales desde las 6 de la mañana para poder cobrar sus haberes, sin respetar los dos metros de distancia entre las personas que aconseja el Ministerio de Salud de la Nación para evitar el contagio de la COVID-19. Los que tenían que cobrar planes sociales, en tanto, se habían congregado pasada la medianoche.

La escena se repitió a lo largo y a lo ancho de todo el país, pero en la provincia de Mendoza sorprendió la repudiable iniciativa de algunos oportunistas que se pusieron a lucrar con la desesperación de la gente ofreciendo el “alquiler de bebés” para evitar hacer la cola.

“Se quedan a la vuelta del banco con los niños. Las señoras le dan unos pesitos y agarran a los niños para entrar al banco y tener la prioridad”, contó a América TV una mujer que se encontraba en la puerta del Banco Columbia del centro de Mendoza.

Se quedan a la vuelta del banco con los niños. Las señoras le dan unos pesitos y agarran a los niños para entrar al banco y tener la prioridad

Se quedan a la vuelta del banco con los niños. Las señoras le dan unos pesitos y agarran a los niños para entrar al banco y tener la prioridad

La jubilada dijo que a las 6 de la mañana, cuando ella arribó a la sucursal, ya había dos cuadras de cola. Y como los bancos mendocinos solo abrieron hasta las 13, la desesperación se apoderó de los presentes y los vivos de siempre se las ingeniaron para sacar provecho de la situación.

De acuerdo a los testimonios que pudo recolectar el cronista, todos señalaban a una joven de “pelo verde” como una de las que ofrecían a su bebé en alquiler y lo pasaba de “brazo en brazo” a cambio de dinero. En las imágenes de TV, se veía a la mujer parada en la puerta del Banco Columbia donde, supuestamente, aguardaba para entrar a cobrar su plan social.

Según explicó la abogada previsionalista Andrea Falcone, la mitad de los jubilados cobra por ventanilla porque no sabe o no quiere utilizar los cajeros.

Por más que el Banco Central anunció que los bancos volverán a abrir sus puertas el sábado y el domingo para que todos puedan cobrar los haberes, nadie se quiso retirar este viernes de los bancos sin cobrar su haber. “Los gerentes de cada sucursal tendrían que haber entregado número y ordenarlos por capacidad de pago”, se indignó la abogada, quien aseguró que los mayores inconvenientes se están produciendo en el Conurbano y el interior del país, “donde la utilización de tarjetas de débito por parte de los jubilados es de apenas el 30%”.

Según pudo saber Infobae, casi 2,3 millones de personas están en condiciones de ir a cobrar hoy tanto los haberes de las jubilaciones y pensiones, así como beneficiarios de planes y asignaciones sociales.

A eso debe sumarse que muchos jubilados no están en condiciones físicas de movilizarse solos y deben ser acompañados por un familiar, duplicando de esta forma la cantidad de gente que salió a la calle en medio de la cuarentena que mantiene paralizada la economía del país.

El titular de la ANSES admitió la falta de coordinación en esta materia: “Por supuesto que son situaciones difíciles de administrar. Yo hablé con Miguel Pesce y se va a disponer la apertura de bancos de sábados y domingos”, dijo Alejandro Vanoli, director del organismo.

Por su parte, las fuerzas de seguridad tuvieron que intensificar sus operativos de cara a las aglomeraciones en los bancos y a los riesgos de robos. En algunos casos, incluso, tuvieron que mediar entre peleas de personas que se acusaban a sí mismas de haberse “colado”.

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