En qué andan los alquimistas de Gualeguaychú
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/352/0000352753.jpg)
El 10 de abril se celebró el Día del Investigador Científico, una buena oportunidad para averiguar en qué están trabajando los profesionales que buscan nuevos aportes a las ciencias. Estela Gigena ElDía entrevistó a Gustavo Levin, bioquímico y doctor en Biotecnología; a Virginia Larrosa, licenciada en Bromatología y doctora en Ciencias Exactas y a Vanina Scavuzzo, licenciada en Nutrición.Levin está trabajando en un proyecto de "federalización de la ciencia", a través de un convenio que se hizo entre la UNER y el CONICET para crear un Centro de Investigación y Transferencia de Entre Ríos (CITER), que funciona en la Facultad de Bromatología.Específicamente, el científico está inmerso en la investigación del aprovechamiento de desechos agroindustriales para darle valor agregado. "Ese es el objetivo principal, y dentro de ellos estoy trabajando con enzimas, con microorganismos de ambientes termófilos, de zonas volcánicas. Por ejemplo, de zonas volcánicas de la Antártida. Son microorganismos adaptados a crecer a altas temperaturas y lo que estamos evaluando son las enzimas, de forma tal de poder obtener de ellos enzimas que puedan ser utilizadas a nivel industrial. En este caso intento buscar enzimas que puedan ser dirigidas a la industria agroalimentaria.Larrosa, por su parte, hizo una tesis en desarrollo de productos libres de gluten. También es becaria post doctoral del CONICET. Hizo su doctorado en el CONICET en La Plata y como obtuvo su beca post doctoral, pudo presentarse en la Facultad de Bromatología y en la Federalización de los Investigadores.Scavuzzo está comenzando su carrera como investigadora, a través de un estudio multicéntrico que se hace desde el Ministerio de Salud de la Nación, en coordinación con distintos puntos del país.LOS PROYECTOS- ¿Cómo es la vida de un investigador?V.L. - No tenemos horarios ni feriados.G.L.- Sobre todo porque uno trabaja con microorganismos, con sistemas biológicos y se tiene que adaptar al bicho.V.L.- Lo mío es mucho más sencillo, trabajo a nivel macroscópico, en diseño de productos saludables. Me vine por un trabajo para realizar salchichas libres de grasas y bajos en sodio. En La Playa ya han diseñado eso. Yo ya estoy terminando. Empecé con la parte de publicación de los resultados. En la Facultad soy directora de un proyecto que hace recubrimientos comestibles. Trabajamos través de lo que es el almidón, de polímeros naturales o desechos de agroindustria. La idea es desarrollar bolsas que se puedan biodegradar y por el otro lado recubrir alimentos. Vamos a ver si logramos hacer recubrimiento de tomates, y a estos recubrimientos le agregamos aceite esencial de orégano que actúa como antioxidante natural o conservantes naturales, porque la mayoría de los aceites esenciales tienen capacidad antimicrobiana, pueden inhibir ciertos microorganismos que hacen que el alimento sea más seguro.- ¿Qué ocurre cuando se obtiene un resultado exitoso?V.L.- En mi caso, el CONICET nos pide divulgación científica a través de revistas internacionales. Argentina tiene contacto con revistas y se pueden publicar. Y la misma publicación llega a la Argentina gratuitamente a través de la Biblioteca de Ciencia y Técnica. Hay ciertas publicaciones a través de congresos de alimentos...G.L.- El resultado parcial se puede publicar en un Congreso. Cuando hay una sumatoria de resultados que uno considera que puede adornar un trabajo, se manda a una revista científica.V.L.- El trabajo del investigador es obtener resultados, pero a veces hay resultados que no llevan a una conclusión...- ¿Es frustrante?V.L.- A veces sí, más que nada el trabajo con el alimento. El alimento para nosotros es un ser muy especial porque tiene distintos comportamientos. El alimento se forma por distintos componentes: proteínas, grasas. A veces crees que se va a comportar de esta manera, y es tan exacto.G.L.- Mi investigación es de punta, que intentar ser aplicada. Cualquier resultado no entusiasma, del resultado que pueda llegar a proyectarse puede quedar en la nada. Nuestra idea es hacer investigación aplicada.- ¿Tienen investigaciones propias que hayan sido exitosas, que hoy estén en el mercado y lo tengamos en el uso doméstico?G.L.- Trabajaba en la Facultad de Farmacia y Bioquímica, donde hice mi carrera y el doctorado. Estábamos con un trabajo que purificaba a través de la cáscara de la semilla de soja - que tiene una enzima que se utiliza mucho en el kit de diagnóstico-. En la mayoría de los kit de diagnóstico se usa una enzima importada que fabrican Roche o SIGMA, que son empresas multinacionales. Dentro de lo que era la sustitución de importaciones, encaramos la purificación y llegamos a una escala semipreparativa, previa a la industrial.V.S.- Yo estoy abocada a la salud y al conocimiento. En este caso, el estudio multicéntrico intenta conocer los tipos de parásitos geoalimentos y la frecuencia con que estos se encuentran. No hay datos a nivel mundial. Son enfermedades que han sido olvidadas. No se han tratado como debería y no se sabe de la importancia que tienen en la nutrición. Se intenta conocer cuáles son las características de los geoalimentos en las distintas regiones de Argentina que tienen un clima y un suelo apropiado para el desarrollo de los mismos.DE CIENTÍFICOS Y DE LOCOS...- ¿Desde chiquitos tenían conductas en las que podía inferirse que iban a ser investigadores científicos?V.L.- En mi caso, la Licenciatura en Bromatología da distintas ramas a lo que es investigación. Lo teníamos como un puntito. Cuando me recibí, justo una compañera mía se había ido a Buenos Aires a una beca por agencia, que eran las que habían empezado a largar a nivel nacional - que las profundizó Néstor Kirchner-. Me comentó que existían y dije 'esto es lo mío'. Concursé una beca, gané y me fui a La Plata. La experiencia propia fue con la Facultad. Hicimos un viaje al INTA de Castelar. Allí, la tecnología, veía toda esa gente investigando, un mundo aparte, ahí tienen pasillos de laboratorio. Logré ganar la beca y me fui a un instituto de alimentos en La Plata...G.L.- En mi caso, cursando la carrera de Bioquímica. Al segundo año, al rendir bien una materia cuando tenés buena nota te ofrecen entrar como ayudante de cátedra. Y en la ayudantía participas de la parte de investigación. Uno comienza ya como estudiante a participar; en un momento que tiene libre se acerca al laboratorio, está dentro de una pequeña línea y cuando te recibís te encontrás que tenés que decidir si continuás con investigación, presentándote a las becas que te permiten hacer el doctorado o te vas a la parte privada. Me fui entusiasmando con todo ese período. Fueron 3 o 4 años que faltaban de la carrera. Te recibís, pedís una beca de agencia, después pedís una beca de CONICET, terminas el doctorado y entrás a la carrera de investigador. Son todas cosas que entusiasman...V.S.- Dentro de la carrera de la Licenciatura en Nutrición tenemos distintas áreas de trabajo y una de ellas es el área de investigación. Estaba cursando segundo año de la carrera; me incorporé primero a la cátedra de Bioquímica, después a la cátedra de Epidemiología - que es en la que trabajo hasta el día de hoy-, y a partir de las cátedras se comienza a trabajar en investigación. Primero en docencia y la docencia vinculada a la investigación.- Ese dicho popular: "de científico y de loco todos tenemos un poco", les cabe?V.L.- No es descabellado. Ahora que me relaciono con mis compañeros que se dedicaron a otra rama de la Bromatología discutimos porque ellos están cerrados y es como que mi cabeza da más. Creo que eso de científico loco hay un poco...- Y son, de alguna manera, alquimistas...V.L.- ¡Sí! Tenés que tener cierta cabeza. Siempre les digo a mis compañeros y a mis alumnos que no lo tomen como un recurso económico. No te haces rico haciendo investigación. Es tiempo. A tu marido le tenés que decir me tengo que ir a las 9 de la noche a medir tal cosa, por ejemplo.- Se emparenta con la pasión...V.S.- Sí. No hay horarios ni tiempos. Es una gratificación a nivel personal. Lo loco es que nuestra cabeza va a diez mil por horas y siempre buscando otra cosa nueva para investigar.G.L.- Particularmente, el tema de biotecnología me fascina, la investigación aplicada. Estoy siempre pensando y hablando con la gente de cuáles son las necesidades de la industria, el tratamiento de residuos, las aguas. Siempre estamos pensando si lo que uno hace se puede llevar a otro nivel...REALIDAD CIENTÍFICA- ¿Los investigadores del CONICET tienen apoyo?, ¿qué expectativas tienen con el nuevo gobierno? V.L.- No varió mucho.G.L.- Mi situación es que hay un compromiso de parte del CONICET y de la UNER de crear estos centros. Si se logra una masa crítica de investigadores, si se logra instalar el Centro, pasa a haber un instituto de CONICET en Gualeguaychú. El CITER (Centro de Investigaciones y Transferencia de Entre Ríos) abarca Paraná, Concordia y Gualeguaychú. El convenio se firmó en el 2012.V.S.- Nos empezaron a llegar mail indicando que todo sigue con el mismo ímpetu del gobierno anterior, apostando a la ciencia como se venía apostando.G.L.- Una decisión inteligente fue la de mantener el ministro de Ciencia y Tecnología, doctor Lino Barañao. Continúan con la misma política. Los investigadores somos trabajadores silenciosos. La gente no sabe lo que se hace y se cree que no hacemos nada. Si hay que protestar y cortar la calle son cuatro, te pasan por el costado. 10 de abril: Día del Investigador CientíficoPara homenajear a todos los científicos argentinos se instituyó al 10 de abril como el día del Investigador Científico, fecha del natalicio de Bernardo Houssay. El Dr. Houssay creó el Conicet y fue el primer Premio Nobel de América Latina.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


