Tras 23 años de reclamos de los vecinos del barrio El Corsódromo, comenzará a concretarse el traslado de la planta ubicada en Goldaracena y Aguado. El 30 de junio es la fecha límite de la primera etapa de la relocalización.
Mónica FarabelloSe dispuso que el traslado y relocalización de la Cooperativa Arrocera Gualeguaychú se concrete en dos etapas, según informaron desde el municipio. El titular de la subsecretaría de Control Urbano, Eugenio González, aseguró que "el 30 de junio es la primera fecha donde comenzaremos a ver algunos cambios en la Arrocera porque debe concretarse el cese de algunas de las actividades que son las que más afectan a los vecinos", mientras que la segunda fecha está prevista para fin de año.En este sentido, se informó que lo primero que va a dejar de funcionar "es una de las máquinas que seca las cáscaras del arroz y provoca el polvillo que afecta el sistema respiratorio de los vecinos".Por estos motivos, los vecinos han realizado diferentes presentaciones en la municipalidad con el objetivo de avanzar en el proceso de traslado de la planta de industrialización de arroz y alimento balanceado.En tanto, desde el Municipio se han emitido una serie de decretos para agilizar el traslado hasta obtener la presentación de un proyecto de plan que fue evaluado y aprobado.Por otra parte, se conformó una comisión municipal para hacer las inspecciones rutinarias para ver cómo se desarrolla el traslado. Esta comisión está conformada desde mediados de abril y es la encargada de hacer el seguimiento del traslado de la Arrocera."Nosotros hacemos estos controles rutinarios de visualización para informar al Ejecutivo una vez por mes o cada tres semanas y ahí analizamos cuáles son los pasos a seguir", expresó González a elDía.Las quejas presentadas por los vecinos son reiteradas: ruidos molestos por las noches, polvillo proveniente de la secadora de cáscaras de arroz; impacto en las vías respiratorias; suciedad y rotura de las calles y cordones por el ingreso de los camiones.Por este motivo, los vecinos conformaron un grupo de trabajo junto a integrantes de Ipodagua y Fundavida. Además, se asesoraron con un abogado y realizaron presentaciones en la Municipalidad con el objetivo de concretar un encuentro con el intendente, Juan José Bahillo.Finalmente, luego del trabajo en conjunto entre el municipio y los vecinos, la Arrocera deberá trasladarse fuera del ejido urbano, debido a que no podrá seguir operando en las instalaciones donde se encuentra actualmente. Los decretos de la gestión actualEn el decreto N° 643/2012 emitido el 11 de abril de 2012 y firmado por Juan José Bahillo y el secretario jefe de Gabinete, Germán Grané, se indica que "resulta oportuno reseñar que la Cooperativa deberá comenzar a realizar desmantelamientos de manera ostensible para lo cual se considera imprescindible desmontar la secadora existente".Además, en el decreto se expresa que "es pertinente definir una Comisión de Fiscalización -interdisciplinaria- conformada por la Secretaría de Planeamiento Urbano, la Subsecretaría de Control Urbano y las Direcciones de Asuntos Legales, Inspección General, Habilitaciones con el fin de auditar exhaustivamente la implementación y cumplimiento del plan propuesto".En tanto, en la norma municipal del 22 de diciembre de 2011, el Ejecutivo expresa que "los antecedentes denotan el pleno conocimiento por parte de la Cooperativa de la gravedad de la situación planteada, y la urgencia en resolver de un modo razonable los serios problemas ambientales que la propia Empresa genera con el desarrollo de su actividad".Asimismo, en noviembre de 2011 se habló de "una nueva actitud dilatoria, con desden en el cumplimiento de las propias responsabilidades, y sin antes endilgar a esta Municipalidad no atender el interés común y el bienestar general en la decisión adoptada, en lugar de presentar el plan de traslado de la planta, tal como le fuera intimado, solicita una prórroga no menor a 5 años para al traslado total de las instalaciones".Ante esto, el Ejecutivo calificó el pedido como "inaceptable, pues ninguno de los fundamentos que allí se plantean tienen entidad para justificar que continúen perjudicando con su accionar irregular la salud y la calidad de vida de los vecinos". Un plan para fin de añoEl primer plazo fue fijado para el 30 de junio, donde algunos sectores de la planta Arrocera comenzarán a cesar en sus actividades. De todos modos, se informó desde Inspecciones que la fecha final se fijó para fines de diciembre próximo donde el desmantelamiento debería ser total.Al respecto, González aseguró que "esperemos que la Arrocera cumpla con estos plazos porque la decisión de Bahillo ha sido firme y decidida y eso se demuestra en los decretos que ha emitido".Asimismo, resaltó que "tal vez se concrete días antes o días después, pero no va a variar mucho más de lo que hemos definido de manera formal con los representantes de la planta".