Ence ultima la venta por 400 millones de dólares
Por C. Morán / S. Valle*
En enero de este año, Ence comunicó al mercado el inicio de un proceso de análisis de alternativas estratégicas para su mayor proyecto en el extranjero: la fábrica de celulosa en Punta Pereira (Uruguay), con una capacidad de producción de un millón de toneladas y una inversión próxima a los 1.000 millones de euros.
Los responsables del fabricante de papel español se dieron entonces un plazo prudente de unos dos meses para estudiar las distintas ofertas, que incluían la venta parcial o total del proyecto. Según fuentes próximas a la compañía, Ence ya dispone de ofertas en firme que van desde los 300 millones de dólares hasta los 400 millones (unos 302 millones de euros), en función de los activos incluidos en el paquete de venta. La variación en el precio depende de la incorporación o no de las hectáreas de suelo forestal propiedad de Ence en Uruguay. Sobre la terna de candidatos, Ence señaló en enero la existencia de, al menos, seis ofertas en curso. Según fuentes del mercado, entre los candidatos, destacaban grupos del tamaño de la portuguesa Portucel, la finlandesa Stora Enso, la brasileña Botarantin y la japonesa Nippon Paper.
Entre los candidatos más interesados, destaca el grupo luso Portucel, que, además de entrar en la puja por el proyecto, también ha mostrado un fuerte interés en constituir una alianza estratégica con Ence para desarrollar proyectos conjuntos en la Península Ibérica.
La venta del proyecto en Uruguay permitirá a Ence abordar con más tranquilidad su plan estratégico, afectado, como al resto de las compañías industriales, por la crisis de crédito internacional. Si la empresa culmina con éxito la operación de venta del 100% del proyecto uruguayo, cancelará sus mayores obligaciones con los bancos.
La más importante es el crédito sindicado por valor de 1.225 millones de euros vinculado a la planta sudamericana (350 millones corresponden a financiación de proyectos en España, que el grupo refinanció en febrero). En principio, será el comprador de la planta uruguaya quien se haga cargo de ese crédito, mediante una subrogación al mismo o pactando nuevas condiciones con la banca.
Según los resultados de la compañía en 2008, la deuda corporativa de Ence ascendía a 453 millones de euros. Con la venta del proyecto de Uruguay, el grupo presidido por Juan Luis Arregui podría cancelar hasta un 70% de sus cargas financieras.
Otro efecto de la desinversión podría ser la aprobación del dividendo, ya que la compañía mantiene en suspenso la retribución al accionista a la espera de acontecimientos.
Ence ganó 4,7 millones de euros en 2008. El resultado bruto de explotación (ebitda) se elevó a 96 millones, un 26% menos que el año anterior. Las ventas ascendieron a 676 millones, lo que
representó una subida del 6,1%.
La fábrica de Uruguay, cuyas obras se prevé que finalizarán en 2010, contará con una capacidad para producción de un millón de toneladas anuales y cerca de un millón de megavatios/hora de energía eléctrica renovable generada a partir de biomasa. En el mercado, indican que uno de los principales atractivos del proyecto es su posición estratégica, situada en una zona clave para atender las demandas de pasta de papel de Asia y Estados Unidos.
Ence cerró ayer a 2,6 euros por acción, con una caída del 1,52% en bolsa.
La planta de Uruguay, en fase de ingeniería, conlleva inversiones por casi 1.000 millones de euros. La venta permitiría a Ence reducir drásticamente su endeudamiento, situado en 453 millones de euros.
* Eco Prensa
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