Enseñar el lenguaje de la danza
La educación hoy debe perseguir el desarrollo de individuos enormemente flexibles en su imaginación y en su comprensión de la multiculturalidad. El arte es la máxima herramienta para lograrlo. Por Susana Lizzi y Claudia López Nina Fuentes es una de las mujeres más importantes en el ámbito del arte con mayúsculas en esta ciudad. Se ha codeado con los grandes del mundo de la danza. A pesar de su juventud, conoce el aplauso genuino desde su lugar de bailarina, de coreógrafa, de autora de ballets, de diseñadora. Ha sentido la satisfacción de comprobar que ha sabido sacar lo mejor del otro porque ha dado lo mejor de sí; y todo lo hace desde un lugar de esfuerzo y dedicación. Hoy nos cuenta acerca de la enseñanza del arte de bailar, un arte universal que nació con el hombre. ¿Cuánto tiempo hace que te dedicás a la danza?Comencé a enseñar en mi adolescencia. Hubo una etapa de mi vida en que me dediqué mucho a bailar y creo que eso es fundamental, porque hay cosas que no se pueden transmitir si no se han vivido. Bailé bajo la dirección de coreógrafos del teatro Colón, como Ricardo Novich, Alejandro Toto; con primerísimos bailarines de ese entonces, como Cristina Delmagro y Eduardo Caamaño. ¿Era tu vocación dedicarte a la formación de alumnos?A mí me hubiera gustado ser bailarina, pero cuando fue mi momento de decidir no existían las posibilidades que hay ahora, en cuanto a certámenes, o poder ir a Buenos Aires para audicionar en distintos ballets...; entonces me dediqué a enseñar. ¿Cuáles son los géneros que preferís?Me dedico a la enseñanza de danza clásica, que es la madre de todas las danzas. Además, diseño los vestuarios, armo las coreografías, escribo los argumentos, selecciono la música...Yo siempre digo que las coreos que he hecho equivalen a haber escrito 500 libros o pintar 500 cuadros. ¿Cuáles son las condiciones para el ingreso a tu instituto?Lo principal son las ganas; luego, el físico, porque es la herramienta de trabajo. Pero eso no es todo: yo quiero que cada integrante pueda mantener la unidad del grupo; cuando alguien no se adapta tiene que irse. A mí me interesa mucho la persona; lo ético es fundamental entre alumnos y profesores. ¿Cuáles son los problemas habituales en la enseñanza diaria? Hay problemas generacionales. Hasta cierta edad la nena va de la mano de la mamá, peinada, con todos los adornitos, impecable. Cuando comienzan a manejarse solas, el trabajo es difícil porque la rebeldía hace que les cueste ponerse el uniforme o hacerse el rodete; sobre todo en esta época. Entonces, trato de ser flexible porque prefiero que vayan con una cola y en la clase se esmeren, y que sigan adelante. Después pasan cosas, como en el Broadway, en setiembre: por primera vez en la vida me hicieron llorar durante todo el espectáculo porque bailaron de una manera maravillosa tanto en el aspecto técnico como en el actoral y en la expresividad. ¿Sos muy exigente en cuanto al trabajo con los alumnos?Súmamente exigente. Siempre tiendo a la perfección; no pido imposibles, pero sí lo más que pueden llegar a dar los chicos a través del trabajo físico; se trabaja mucho en base a la respiración, eso lo aprendí del yoga; de este modo se puede lograr más elongación, más flexibilidad. También voy atendiendo la necesidad de cada uno, y trato de detectar las fallas para corregirlas. En estos años de experiencia, descubrí que no siempre hay que tener un físico privilegiado, con condiciones para la danza, porque muchas chicas que no han tenido un físico delgado y estilizado aprenden y pueden bailar muy bien; además, del instituto egresan como Profesoras de Danza, con un título que las habilita para enseñar. ¿Quién avala la validez de los títulos que otorga tu instituto? Mi instituto está avalado por Confederación Interamericana de Danza (CIAD). Mi escuela fue la primera de Argentina que afilió a la confederación. ¿Cómo manejás los grupos?Principalmente con el amor y la pasión que le pongo a todo esto. Hay grupos me piden la llave y ensayan sábados y domingos, aunque yo no vaya. Que las chicas, con toda la problemática que hay ahora, pasen tiempo en el instituto, como en una segunda casa, tomando mate, bailando y escuchando música de verdad, eso es todo un logro que excede a la danza. ¿Cómo son las evaluaciones en tu Instituto?Abarcan el aspecto práctico (que se prepara con anticipación como espectáculo) y también el teórico (a partir de quinto año); en este último se valora el conocimiento de biografías, argumento de los ballets, anatomía, algo de música; todo lo que es movimiento (brazos, piernas, cabeza) y también se enseña la terminología francesa que se usa para designar los pasos del ballet clásico. Antes se les exige una carpeta "de archivo" donde los aprendices van juntando todo el material que encuentran referido a danza. ¿Cuánto tiempo dura la carrera, aproximadamente?Alrededor de 10 años, porque empiezan a rendir cuando van a primer grado y se reciben cuando van al secundario generalmente. A los 4, pueden comenzar como un jardín de infantes de danzas; se los introduce en el mundo de la danza a través del juego, de la música, con elementos tales como telas, aros, sogas, flores, telas, trajes. A partir de los seis años, pasan a la barra, que es lo que a nadie le gusta, y sin embargo es muy importante. Voy a contarte una anécdota: Hace poco estuve en un certamen en el Broadway, en Capital Federal; allí bailó una pareja que fue ovacionada ¡y la mujer tenía 70 años! Ella era de Brasil y no se podía creer cómo bailaba clásica; yo me acerqué a preguntarle cómo hacía para estar así y me contestó "Hago barra todos los días". Yo coincido con ella en que la barra te mantiene en forma. ¿Algunas de tus alumnas han descollado?Sí. Elizabeth Antúnez ya terminó su carrera en el Colón. Ha bailado bajo la dirección de Maximiliano Guerra. Hizo el papel de bailarina solista en Romeo y Julieta. Y ella en su currículo me anotó como su primera maestra. También bailó con Julio Boca. Vanesa Echazarreta, todavía está en el Colón. ¿Alguna vez tus alumnos representaron al país en el exterior?Sí, en 1998 y 1999, después de una preselección, alumnos de nuestro instituto salieron campeones nacionales y formaron parte de la selección argentina. Estuvimos en Francia, en París y Biarritz, primero, con dos alumnos y después, con dos alumnas. ¿Esos viajes se solventan a través de apoyo oficial?No, la danza no disfruta de ayuda oficial. ¿Tenés preparado algún espectáculo para este año?El 7 y 8 de noviembre se realiza la Octava edición del Certamen Interamericano "Gualeguaychú es danza"; esta vez lo hago en el Club River, porque el teatro no está en condiciones. ¿Cómo está estructurado?Como en otras oportunidades, se espera la participación de más de mil bailarines. He convocado a un jurado muy importante: Raquel Rosetti, Primera Bailarina y Directora del Ballet del Teatro Colón -Medalla de oro en Moscú con Julio Boca-. También viene una jurado de danza árabe, Hannam, y un jurado más integral que es María Elena Markendorff, y es posible que esté presente el Presidente de la CIAD.¿Cuál es el premio que más te ha resultado significativo?El "Premio a la Creatividad" que me otorgaron en Carlos Paz, porque había más de dos mil coreógrafos de cuatro países. Eso me alienta a seguir como coreógrafa. ¿La danza es para elites?No. Tengo chicos y chicas de todas las clases sociales. A veces los más humildes llegan más lejos. ¿Y en tu desarrollo profesional, a qué aspirás?Voy a volver a bailar. Además a mí no me gusta ir al gimnasio, porque me resulta aburrido. No hay cosa más integral que la danza porque se trabaja el físico desde el espíritu e incluye la mente. Si la educación debe garantizar la formación de individuos preparados para los nuevos tiempos: críticos, analíticos, seguros y capaces de tomar decisiones y resolver problemas, imaginativos y libres de pensamiento, el arte es, indudablemente, un camino ineludible. RECONOCIMIENTO A LA TRAYECTORIALa profesora Nina Fuentes, durante la celebración del Día Internacional de la Danza, el 29 de Abril, instaurado por iniciativa del Comité de Danza Internacional del Instituto Internacional del Teatro (ITI/UNESCO), recibió el Premio Concordia 2009. OTROS RECONOCIMIENTOSPremiada por la CIAD como mejor coreógrafa de argentina de Danza Clásica y sus Ballets Infantil y Juvenil como mejores de argentina. Premio Internacional " VITARS" (fomento cultural de México) . Premio "Timón a los mejores" otorgado por la CIAD- CID- UNESCO y FUNTER, a la Mejor Coreógrafa de Danza Clásica.Recientemente, en Agosto y Setiembre, participó de los Certámenes de Villa Carlos Paz, Córdoba (Teatro del Lago) y en Capital Federal (Teatro Broadway), con 40 bailarines que, con su dirección obtuvieron un total de 11 primeros premios, 7 medallas de oro, 8 segundos premios, 1 medalla de bronce, y 2 terceros premios. El Instituto recibió en los dos eventos el premio especial por ser el mejor grupo en cuanto a coreografías, vestuario, maquillajes y puesta en escena.
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