Entendiendo el nuevo orden mundial
Por Diego M. Labbozzetta*
Opinión
La sociedad mundial esta caminando en la formación de un nuevo orden mundial. Para ello, tenemos que entender y comprender que significa esta danza de reuniones, acuerdos, medidas y cifras que superan cualquier intento racional de comprensión fáctica de flujo de dólares.
El sistema de organización político, económico y financiero vigente hasta la declaración de cesación de pagos de Lehman Brothers (agosto de 2008), comenzó a forjarse en el acuerdo de Bretton Woods (febrero de 1944) donde se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo. En él, se decidió la creación de banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el uso del dólar como moneda internacional.
Siguió con el mayor acontecimiento diplomático del siglo XX en Yalta (actualmente Ucrania) en febrero de 1945, este encuentro realizado por Churchill, Roosevelt y Stalin tuvo como finalidad la división política del mundo, llegando a la concordancia en la creación de la ONU (1 de enero de 1946), y el abordaje sobre Europa y Alemania de la post guerra. Culminando con el Consenso de Washington (inicio del neo liberalismo), luego del quebramiento del sistema comunista (8 de noviembre de 1989), que tuvo como objeto la aplicación del programa económico (recetas) para los países latinoamericanos, y luego se extendió hacia todas las economías catalogadas como emergentes por el FMI, debiendo adoptar medidas tales como: disciplina fiscal; reordenamiento de las prioridades del gasto público; reforma impositiva; liberalización de las tasas de interés; una tasa de cambio competitiva; liberalización del comercio internacional, liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas; privatización; desregulación; derechos de propiedad.
En la cumbre del Grupo de los 20, realizada en la ciudad de Londres (2 de abril pasado) se tomo la decisión política de terminar con esta forma de intervención en las economías de los estados miembros, debido al rotundo fracaso en la mayoría de los casos. Se ha decidido dotarle con medio billón (500.000 millones) de dólares adicional para reforzar su papel como prestamista internacional. Así, sus fondos pasan de 250.000 a 750.000 millones de dólares, dinero con el que podrá auxiliar a numerosos países ahogados por la crisis, como por ejemplo México, que ya ha recurrido a su nueva Línea de Crédito Flexible, o Europa del Este. Además, el G-20 ha pactado dar más relevancia dentro del organismo a los países en desarrollo. Así, ha establecido enero de 2011 como plazo para cambiar sus cuotas de poder, igual que ha ocurrido en el caso del Banco Mundial, cuyo plazo es 2010.
Respecto al comercio y proteccionismo, la Organización Mundial del Comercio (OMC) advirtió que 2008 fue el primer año en un cuarto de siglo en el que el comercio mundial se contrajo. La clave para salir de la crisis es que éste se reactive, por lo que el G-20 ha decidido poner toda la carne en el asador. Así, del billón de dólares presupuestado en la cumbre, 250.000 millones de dólares irán destinados a reactivar el comercio global y 100.000 millones para los bancos internacionales de desarrollo.
Por otra parte, la lucha contra el proteccionismo ha estructurado también el discurso de las grandes potencias. "En Estados Unidos rechazamos el proteccionismo. La historia demuestra que (el proteccionismo) lleva de la recesión a la depresión", advirtió el presidente Obama.
Las iniciativas proteccionistas surgidas hasta ahora han disparado las alarmas de la comunidad internacional. Entre ellas el “Buy American”; las ayudas al motor en España, Alemania y Francia, o la descoordinado ampliación de la garantía de los depósitos de Europa.
El G-20 ha pactado no incurrir en medidas proteccionistas para hacer frente a la crisis a escala local. Dos de los compromisos pactados más importantes son el de no devaluar las divisas nacionales para competir de forma desleal y "minimizar" que los planes de rescate de la banca nacional supongan competencia desleal con las operaciones extranjeras. Por otra parte, Estados Unidos y China han aprovechado la cumbre para estrechar sus relaciones. Tanto Obama como el presidente chino, Hu Jintao, han expresaron su decisión de luchar contra el proteccionismo.
Paraísos fiscales
"La época del secreto bancario ha llegado a su fin", ha anunciado el presidente francés, Nicolás Sarkozy.
El “nudo gordiano” de la crisis financiera es el desconocimiento de hasta qué punto llegaron las pérdidas de las entidades, sumado a que estas entidades no sólo no conceden préstamos a los ciudadanos, sino también entre ellas, a causa del secreto bancario, hasta qué punto están “enfermos” los bancos y los fondos fueron derivados a estos paraísos fiscales, y de esta manera han vaciado (robado) el dinero de los ahorristas.
La reforma del sistema bancario tiene objetivo acabar con las "sombras" del sistema financiero, según el primer ministro británico, Gordon Brown. Así, el G-20 ha decidido acabar con los paraísos fiscales que figuren en la “lista negra” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Por otra parte, la nueva regulación será más estricta con las entidades financieras no bancarias, como es el caso de los fondos de inversión riesgo (hedge funds), ajenos al estricto marco legal de los bancos. Para ello se unificarán criterios bajo la supervisión del FMI y la creación de un consejo de estabilidad financiera en cada país.
Respecto a la Ronda de Doha, organizada por la Organización Mundial del Comercio desde 1999 para intentar liberalizar el comercio internacional y evitar proteccionismos, el G-20 reitera que no se olvida de su "compromiso" para alcanzar un acuerdo. Ello aumentaría en 150.000 millones de dólares el volumen del comercio mundial, según el comunicado de Londres.
En conclusión podemos decir que el análisis crítico, realista y constructivo de los líderes mundiales ha conllevado a la concepción de los marcos políticos de consenso para las medidas de fondo y efecto en los Organismos Internacionales de crédito, ahora queda el paso más audaz y comprometido, que es su aplicación y forjar el “nuevo orden mundial” (New Deal).
* Funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación Argentina
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