Entre la lista del súper y la lista de candidatos, no sé cuál es más cara
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/760/0000760181.jpg)
El tipo lo miró, abrió el cajón que tenía a su izquierda en el escritorio y sacó un papel. De reojo el aspirante pudo mirar lo que había en él. Garabateados aparecían nombres, y nombres y nombres. "Acá hay más de 200 que quieren ir en la lista de diputados. ¿Te das cuenta? El 'pedidor' agachó la cabeza y sólo emitió un resoplido. Si entra será un milagro.
Jorge Barroetaveña
Esta escena bien podría multiplicarse varias veces, tanto como listas hay, aunque aquellos que a priori tienen más expectativas son los más desesperados. Cuando usted lea estas líneas es probable que la lista del oficialismo entrerriano aún no se conozca oficialmente. Los tiras y aflojes han sido tantos, que esos 15 aspirantes ciertos a ser diputados provinciales sólo los debe saber el gobernador Gustavo Bordet que ha escuchado pedidos de lo más inverosímiles. Hasta tuvo que aguantar que Cristina le mandara al polifacético Alberto Fernández para que lo presionara pidiendo 8 de 10 lugares en la lista. Eso y entregarle las llaves de la provincia sería más o menos lo mismo. Pero en política es común aspirar a lo más para terminar negociando. Y vaya si Fernández lo sabe.
El acuerdo entre Bordet y Cristina provocó una avalancha de pedidos adicionales para las listas y cimbronazos en el interior de la provincia. UC (Unidad Ciudadana) podría presentar candidatos potentes en algunas localidades, pero ahora están obligados a negociar su integración en las listas bordetistas. Que saldrá de esa entente no se sabe ni tampoco la fortaleza de los armados. En muchos lugares habrá un candidato a intendente bordetista y un vice urribarrista. Ni hablar de la composición de las listas de concejales, donde abundarán las sorpresas.
Claro que la pelea por el armado de las listas no es patrimonio del peronismo ni mucho menos. En Cambiemos corren ríos repletos de deseos, algunos hasta inconfesables. Frigerio, como el máximo armador, volvió a sentar sus reales en Paraná para definir los nombres claves de la lista de diputados. Allí también deberá satisfacer los pedidos de los grandes distritos, sobre todo Paraná, Gualeguaychú, Concordia y Uruguay, a veces en desmedro de otros que hicieron su aporte a las últimas dos victorias.
Si el peronismo se hubiera dividido. ¿Sería el propio Frigerio el que hubiera salido a pelear la gobernación? Es obvio que las chances de ganar la provincia con el peronismo unido disminuyen. Las malas lenguas afirman que para esa tarea, ímproba, el indicado es Atilio Benedetti que tendrá que salir a matar o morir, con poco oxígeno en el tanque.
Una de las pocas cosas positivas de lo que se viene es que la campaña propiamente dicha será corta, como lo establece la ley. Aunque habrá el mismo despilfarro de papel y recursos que en el 2015 donde asistimos al paroxismo de la desidia. Lamentablemente la escasez de miras de nuestra dirigencia nos privará otra vez de un comicio más económico, más transparente y más eficaz. Otra vez aparecerán las ristras de boletas, con múltiples posibilidades de combinaciones. Pobres los fiscales que tengan que volver a contar. Lo bueno será que el desdoblamiento acortará las opciones, pero el engorro será bastante parecido.
La influencia de la Nación se hará sentir, pero es evidente que el desdoblamiento la diluirá. Hasta dónde, se sabrá ese domingo a la noche, tanto como la capacidad de traccionar que tendrán los intendentes, en particular los de Cambiemos que dominan el escenario de la provincia. Una incógnita grande será Paraná donde Sergio Varisco, le hace jugar la ropa a todo Cambiemos. Enfrente tendrá rivales de peso como Adán Bahl. Buena parte de lo que suceda con la provincia se jugará en esa elección, casi como en ninguna otra.
Entre Ríos será un buen experimento electoral de lo que suceda a nivel nacional, aunque sin la presencia omnipresente de Cristina. Igual que en otra decena de distritos el peronismo irá todo junto, dando muestras que el objetivo principal que es ganarle a Macri sigue en pie. Y los acuerdos presentes es probable que lleguen hasta octubre para la conformación de las listas de diputados y senadores nacionales. Allí se verá la fortaleza de los acuerdos internos y hasta dónde cedió cada uno con tal de ganar. Nada será igual si Cristina es candidata o se baja y si hay una gran PASO en la que compitan todos los aspirantes peronistas.
Con los nombres puestos desde este fin de semana la provincia ingresará en un letargo, habitual cada vez que hay campaña. Y todo estará teñido por las conveniencias de cada uno. De cada candidato claro. Quizás el único consejo que habría para dar es que hay que desconfiar del que promete demasiado. Mirarnos hacia adentro y preguntarnos si estaríamos dispuestos a votar a un candidato que nos diga la verdad. Nada más que eso, por más terrible que sea. Ni un extremo ni el otro. Ni el vendedor de ilusiones ni el pesimista que sólo nos muestra el tren que viene de frente. Es cierto que para vivir hacen falta sueños, ilusiones, pero que no nos vuelvan a mentir. Porque después, el golpe, es mucho más fuerte.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios

