SINIESTRO
Es empresario, mató a tiros al gato de su vecina y la amenazó con un arma: fue detenido y liberado
Todo ocurrió en La Plata, donde también detuvieron a un hombre en La Plata que abusó de su hijastra durante 7 años.
Todo ocurrió durante la tarde del 28 de diciembre del año pasado, cuando Ramón Yedro -de 42 años- tomó su carabina calibre 22 con mira telescópica, apuntó contra el gato anaranjado de su vecina y lo mató de un certero disparo en el abdomen. La mujer, al encontrar a su mascota con la herida de bala en el patio de su casa, la tomó en sus brazos y la trasladó hasta un consultorio veterinario donde finalmente falleció producto de la grave herida que le ocasionó el disparo en el costado derecho.
Al regresar a su casa, en la calle 31, zona de City Bell, buscó respuestas en las cámaras de seguridad y descubrió que el responsable había sido este empresario que, según la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), integró una sociedad constructora como gerente en 2014 y trabajó como empleado municipal de La Plata. Angustiada y furiosa, la dueña de la víctima salió de su hogar, golpeó la puerta del agresor y le pidió explicaciones. Pero Yedro salió con su arma en la mano, la amenazó y la espantó.
Por este motivo, la vecina decidió radicar una denuncia contra el empresario y dos semanas después, el hombre fue allanado y detenido por orden de la fiscal Virginia Bravo de la UFI N°7, a cargo de la causa en su contra. De esta manera, personal de la Comisaría 10° de la fuerza provincial registró este miércoles el domicilio de Yedro y halló un rifle "tipo pistola marca West Lake mod. XHS3 Cal. 5.5 mm" y "una carabina marca Fox modelo Compact calibre 22".
Esta última estaba "sin numeración ni marca visible con mira telescópica". También encontraron y secuestraron "municiones de diferente tipos y calibre". Pero a pesar de las pruebas en su contra, el Juzgado de Garantías que intervino, el número 3 a cargo de Pablo Raele del Departamento judicial La Plata, decidió liberar al empresario tan sólo un día después de su arresto. A pesar de esto, sobre el agresor recae una causa caratulada como "amenazas calificadas".
