GRUPO C
Escocia le ganó a Haití en una noche llena de polémicas, con una multitud en Foxboro y Rod Stewart en la tribuna
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El 1-0 lo puso John McGinn, compañero del Dibu en el Aston Villa. Los caribeños estuvieron cerca del empate y reclamaron dos penales y una roja. El marco fue sorprendente y el pitazo final desató el festejo de los europeos.
La polémica se hizo presente en el choque entre Haití y Escocia por la primera fecha del Mundial. En un partido sumamente igualado y bajo un marco vibrante en Boston, el conjunto británico se terminó imponiendo por 1 a 0 con gol de John McGinn, compañero del Emiliano Dibu Martínez en el Aston Villa.
A pesar de verse detrás en el marcador, la selección caribeña no se achicó en ningún momento, sorprendió con su constante iniciativa en ataque y terminó protestando contra el arbitraje del argelino Mustapha Ghorbal, quien obvió dos posibles penales que hubieran cambiado el destino del debut y una tarjeta roja. El VAR brilló por su ausencia, y las repeticiones de la TV también.
El encuentro tuvo lugar en el estadio de Foxboro, cerca de Boston, el mismo escenario en el que Diego Armando Maradona jugó su último partido mundialista contra Nigeria hace 32 años. En un estadio colmado por una enorme cantidad de hinchas haitianos y con la presencia del músico escocés Rod Stewart en las tribunas, ambas selecciones regresaban a una Copa del Mundo tras varios años de ausencia: Escocia no disputaba una cita mundialista desde 1998, Haití no lo hacía desde 1974.
En la previa, Escocia aparecía como la gran favorita y, según la prensa de su país, planeaba golear al seleccionado caribeño para aumentar sus posibilidades de clasificar a la siguiente ronda.
Con ese impulso, el elenco europeo salió en los primeros minutos a adueñarse de la iniciativa con Andrew Robertson (lateral izquierdo del Liverpool) lanzado en ataque y posicionado casi como un extremo. Como contrarrespuesta, el combinado caribeño plantó un bloque bajo compuesto por dos líneas de cuatro. Las primeras intenciones escocesas quedaron evidenciadas al minuto 3, cuando el incisivo Ben Gannon-Doak sacó un zurdazo debil que contuvo Johnny Placide sin problemas.
Pero el desarrollo del juego comenzó a hacerse más disputado y sin un dominador claro. A partir del minuto 10, algunas dudas en el fondo escocés animaron a los haitianos, que generaron peligro por las bandas, aunque les faltó profundidad. Sin embargo, cada vez que los mediocampistas Jean-Ricner Bellegarde y Danley Jean Jacques tomaban la pelota, sacaban a relucir la buena técnica colectiva de Haití.
La primera jugada clara de peligro la tuvo Escocia. A los 17 minutos, el volante central Scott McTominay le tiró un pelotazo largo a Ben Doak, quien logró desbordar a Martin Experience y asistió al propio mediocampista del Napoli; su derechazo reventó el palo izquierdo de Placide. Una fórmula similar se repitió a los 28', cuando Gannon-Doak lanzó un centro rasante que el delantero Che Adams alcanzó a puntear, forzando una gran atajada del arquero caribeño. Sin embargo, el rebote le quedó a John McGinn que no dudó en rematar y, tras un desvío en Bellegarde, la pelota se terminó metiendo en el arco haitiano para el 1 a 0.
El gol hizo reaccionar a Haití, que continuó desnudando las limitaciones del conjunto escocés. Ruben Providence hizo estragos por la banda izquierda aprovechándose del flojo partido del lateral derecho Aaron Hickey, aunque sus envíos no lograron conectar con los delanteros Isidor y Pierrot.
El segundo tiempo comenzó con la misma tónica: Haití proponiendo, pero careciendo de la puntada final. Escocia, por su parte, apostó más al juego directo buscando explotar al siempre desequilibrante Gannon-Doak. Sin embargo, el verdadero protagonista del complemento terminó siendo el árbitro Mustapha Ghorbal.
A los 27 minutos de la segunda mitad, un disparo del volante izquierdo haitiano Providence rozó claramente en la mano del defensor central Grant Hanley. Ghorbal consideró que no hubo intencionalidad y el saudí Abdullah Al-Shehri, a cargo del VAR, tampoco consideró que la jugada ameritara una revisión. Una situación idéntica ocurrió seis minutos después, cuando Bellegarde pateó al arco e impactó nuevamente en el brazo de Hanley. El VAR, otra vez, se llamó a silencio.
Sobre el cierre del partido, Haití continuó generando aproximaciones, aunque sin forzar intervenciones directas del arquero Angus Gunn. Escocia resistía como podía. A los 40 del segundo tiempo, un cabezazo de Pierrot pudo haber significado el empate, pero el balón se fue a pocos metros del palo derecho de Gunn. Ya en el quinto minuto de adición, el escocés Kenny McLean le entró durísimo a Bryan Casimir. La acción pudo haber ameritado una tarjeta roja directa, pero el VAR nuevamente consideró innecesario revertir el fallo del réferi argelino.
Finalmente, el elenco británico aguantó el resultado y se llevó tres puntos de oro que lo dejan temporalmente en la cima del Grupo C, el cual comparte con Brasil y Marruecos. Esta victoria significó la vuelta al triunfo de Escocia en un Mundial por primera vez desde Italia 90, cuando se impuso por 2 a 1 ante Suecia.
