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Esmeralda Mitre confesó que “lo fajó” varias veces a Lopérfido

La actriz aseguró que no fue víctima de violencia de género, pero aclaró que sí golpeó en distintas ocasiones al ex ministro de Cultura porteño.  El nombre Esmeralda Mitre cobró gran fuerza luego de la denuncia por acoso sexual que le inició al ex titular de la DAIA, Ariel Cohen Sabban. A partir de ahí, la popularidad de la hija de Bartolomé Mitre, director de La Nación, fue escalando convirtiéndose en una de las revelaciones del Bailando por un sueño, certamen en el que protagonizó algunos escándalos y peleas. Actualmente, la actriz decidió alejarse de los programas y bajar el nivel de mediatización que manejó durante todo el año pasado. O por lo menos así lo hizo hasta este último miércoles, cuando accedió a sentarse en el living de Incorrectas, el ciclo que conduce Moria Casán por América TV. Esmeralda y la conductora no solo recrearon cómo fue el mal momento que vivió la actriz con el ex titular de la DAIA -en un acto de “desdramatización”, ambas terminaron tocándose y dándose varios besos- sino que además, la actriz reveló que fue “violenta” con su ex marido, Darío Lopérfido.  
— Incorrectas Ok (@IncorrectasOk) 15 de mayo de 2019 Consultada por había sufrido violencia de género de parte de alguna pareja o ex pareja, Esmeralda aseguró que no, pero afirmó que fue violenta con el ex ministro de Cultura porteño. ''Cuando empecé a salir con Darío, por ejemplo… le pegaba y le rompía cosas, y un día un amigo me preguntó porque le pegaba y no tengo ni idea’’, detalló la actriz sin titubear. En esa línea, la actriz explicó que durante su niñez sus padres no le pusieron “límites”. “Eso por ende te hace tener una carencia muy grande. Yo heredé el carácter de mi madre.  En realidad yo escuché a mis padres pelearse mucho entonces repetía una historia que no me correspondía, y Darío me dio muchísimo amor y me contuvo’’, explicó. Fue entonces que Esmeralda señaló que le daba golpes y advirtió que en ese momento no estaba de moda la violencia de género. ‘’Eso no era violencia de género y menos una mujer, él me contenía, me dio amor y me emociono cuando lo cuento. Pero un día me puso límites, me agarraba y me metía en la ducha con agua fría vestida”, siguió. Y cerró: “A la décima dije bueno el pelo, el brushing, mejor me quedo tranquila. Como si fuera un bebé que necesita amor y pide limites’’.

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