Está condenado, pero permanecía libre: ahora lo enviaron a su casa
Ángel Saúl Eckerdt tomó trascendencia en diciembre del año pasado cuando se convirtió en el condenado número 100 del 2015. Como tenía una pena condicional dictada en julio del 2014, lo condenaron a 4 años de prisión efectiva, pero su defensor recurrió a Casación y por ello estaba libre a la espera de la resolución. El domingo fue detenido nuevamente y le dieron arresto domiciliario.El lunes fue publicada la detención de un joven de 28 años, atrapado por la Policía en el interior de una rotisería ubicada en Primera Junta y Perito Moreno. El detenido, identificado como Ángel Saúl Eckerdt, habría violentado una puerta trasera con la intención de un robo, que se vio frustrado ante el alerta de vecinos que escucharon ruidos extraños.Por este hecho, y en base a sus antecedentes, el fiscal Facundo Álvarez solicitó una prisión preventiva porque existía un claro "riesgo procesal"; es decir, que si se lo dejaba en libertad había peligro de una posible fuga ante una amenaza de pena efectiva o un entorpecimiento de la investigación, porque podría intimidar o amedrentar al damnificado.El juez de Garantías, Mario Figueroa, no lo entendió de esta manera y consideró que 30 días de arresto domiciliario es suficiente para que el Fiscal culmine con su Investigación Penal Preparatoria. Teniendo en cuenta varios ejemplos de casos similares, no sería temerario afirmar que el sentido común es ajeno a la Justicia, más allá de que se tengan los justificativos legales.Hay dos casos puntuales que pueden ejemplificar decisiones polémicas que luego se lamentan. Una es la de Leandro "Coño" Martínez, imputado del aberrante crimen de Estela Alberto, al que se le concedió permanecer en un lugar de tratamiento para adictos en Concepción del Uruguay y que un día antes del inicio del juicio - donde habría pruebas que lo condenarían a una prisión perpetua-, escapó y hasta el día de hoy está prófugo.El otro caso es más reciente y tiene como protagonista a Maximiliano Leiva, el hombre que en enero habría asaltado el mismo remís donde luego asesinaron a Juan Antonio Waller. Tras su detención en enero, a Leiva lo enviaron a la casa y como no hay un control estricto para aquellos que son beneficiados con arrestos domiciliarios, estuvo prófugo más de un mes, tiempo en donde habría cometido nuevos hechos delictivos hasta su aprehensión en Concepción del Uruguay el pasado 21 de marzo.Hasta diciembre de 2015, Ángel Saúl Eckerdt estaba cumpliendo una pena condicional de un año y medio que le fue dictada en julio del 2014 por el delito de encubrimiento. Fue un caso que dentro de la Justicia tiene pocos precedentes, porque no es común que se condene a una persona que tiene en su poder algo que le fue robado a otra persona por parte de un tercero.Pero el hecho por el cual fue condenado a 4 años sucedió el 18 de julio de 2015. Ese día un hombre realizó una denuncia en la Comisaría Segunda advirtiendo que dos delincuentes habían ingresado a su domicilio y se habían llevado un televisor, una caja de herramientas y una soldadora eléctrica.Las primeras averiguaciones sobre lo ocurrido llevaron a la Policía a lograr un importante avance. Un remisero contó que había levantado a un joven en la calle, que le pidió ir hasta un domicilio donde lo esperaba otro. Entre los dos cargaron al vehículo varios elementos que al remisero le resultaron sospechosos.Los pasajeros adujeron que se trataba de una mudanza. Le indicaron al conductor que los llevara hasta el barrio Toto Irigoyen, ubicado en Costa Uruguay Sur, pero antes de llegar al destino bajaron y guardaron los elementos robados en una obra en construcción cercana al barrio.El remisero fue llevado por la Policía hasta la Jefatura para realizar un reconocimiento a través de una galería fotográfica. Le exhibieron una gran cantidad de imágenes y no dudó en señalar a Eckerdt, que ya contaba con la prisión condicional vigente.Tras el reconocimiento del remisero, el fiscal Facundo Álvarez solicitó una orden de allanamiento para el domicilio del sospechoso, pero el Juez de Garantías entendió que el caso no reunía las condiciones de gravedad y urgencia para que el procedimiento policial se realizara en horario nocturno.Por este motivo, el allanamiento se efectivizó a la primera hora de la mañana siguiente. La Policía concurrió a la casa, pero para ese momento ya era tarde, no se pudo ubicar nada de lo robado. Sin los elementos robados recuperados, el Ministerio Público Fiscal pudo igualmente llevar a juicio al detenido con el testimonio del remisero, que declaró en la audiencia y ratificó todo lo dicho en primera instancia.Eckerdt fue imputado de robo calificado por fractura de puerta en grado de coautor (su supuesto cómplice nunca fue identificado). Esta sentencia fue recurrida a Casación y hasta el momento se espera por la resolución del órgano de alzada y por ello estaba en libertad. Ahora, tras el nuevo hecho por el cual fue detenido el domingo, se tomó la decisión de no aplicarle la prisión preventiva y se lo favoreció con un arresto domiciliario.
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