Estadística sobre 214 casos de violencia
El Centro de Estudios e Investigación de la Mujer elaboró una estadística sobre casos testigos de violencia en la ciudad. Cómo y con qué se golpea. Víctimas y victimarios. Meyi Carrazza reiteró que "se sale de la situación con un proceso de tratamiento y terapia".Por Rubén SkubijEl Centro de Estudios e Investigación de la Mujer (CEIM) realizó una estadística sobre 214 casos de la violencia que tomó a partir del pedido de colaboración de personas afectadas. Son casos testigos que fue trabajando en los últimos 10 años.
La coordinadora de la Ong, Meyi Carrazza, manifestó a Radio Cero que la finalidad "es mostrar dónde se produce la violencia familiar".Aclaró que de los 830 casos atendidos "tomamos éstos con algunas condiciones, por ejemplo que los hayamos atendido no menos tres veces. Y a lo largo de estos 10 años es como que reinciden, que vuelven".- ¿Qué parámetros tuvieron en cuenta?Se tuvo en cuenta si eran varones o mujeres, el nivel educativo, la cantidad de hijos, quién es el victimario y quién la víctima por oposición. Además, qué modelo de convivencia eligieron, si es el concubinato, matrimonio o el noviazgo. Otro punto importante es la cantidad de hijos que viven con este grupo de víctimas.- La violencia se detecta en una zona en particular?Nosotros dividimos la ciudad en cuatro partes, el centro y después cada punto cardinal con el fin obviamente de mantener hasta lo último la privacidad.No puedo decir, por ejemplo, que en una calle determinada y con la numeración, ahí hay violencia.Sí puedo afirmar que donde se nota que hay mayor consulta es porque el recurso ha estado allí. Da la casualidad que los dos lugares que más demandaron son los barrios del Oeste y Norte.No en vano CEIM ha estado ubicado siempre en la zona Oeste en estos 18 años. No obstante, esto no quiere decir que no haya más violencia en ese sector de Gualeguaychú.-¿Qué otras características se lee en el trabajo?Se detecta, por ejemplo, situaciones con incidencia en la zona noreste porque ahí, a cuatro pasos, está el juzgado y muchas veces hemos compartido los casos. Por consulta, por apoyo o porque la institución del barrio la mandó.Vemos que en la zona este, digamos, la zona del Puerto, tenemos muy poca demanda de atención. Y en la zona Sur es muy parecida. Parte de la zona del Corsódromo es muy similar a la demanda de la zona norte.Carrazza recordó que en los 18 años de funcionamiento el CEIM realizó alrededor de 2400 atenciones. "El mérito que ha tenido la Ong como institución es llevar una sistematización de los casos que nos va a permitir profundizar -en una segunda etapa- en otras cuestiones".-¿Qué elementos usa el victimario o victimaria para golpear? Lo que más se usa en los menores por ejemplo es el cinto, en las mujeres mayores es el puño. En algunos sectores suburbanos se usa mucho el palo de escoba -tanto mujeres como varones-.Se golpea mucho la zona del útero, las manos y los riñones. Lo que se golpea mucho con los puños es la cabeza. Por eso muchas mujeres acusan después dolores de cabeza y malestar.Pero el tema de los riñones, vientre y la cabeza es una constante. Hemos atendido varones que han sido golpeados con palos de escoba por ejemplo.- ¿Son casos distintos para analizar si hablamos de una mujer o varón?La gente tiene que saber que cuando hablamos de una mujer o de un varón golpeado las caracterizaciones son exactamente iguales. O sea, hay una subordinación, una baja autoestima: 'me merezco que me peguen'.Y hay básicamente un aprendizaje que para resolver un conflicto desde chiquitos los padres les enseñaron que tenían que pegar o dejarse pegar.Esto no se corta cuando la gente crece, se logra realmente con tratamientos y terapia. Y si bien es cierto que no es una enfermedad, puede cambiarse cuando se asiste a una ayuda psicológica. Para tener en cuentaDel total de 214 casos involucrados en la estadística, 190 víctimas son mujeres mientras que 24, varones. 48 personas habitan en la zona norte, 49 en el sur, 11 en el este y 57 en la zona oeste, entre otros.135 de ellos culminaron el nivel primario, 60 el secundario, 11 el terciario y 5 el nivel Universitario. Dos son analfabetos y tres sin datos.Cuarenta casos son de familias sin hijos, 78 casos tienen hasta dos hijos; 96 casos más de 2 hijos.En tanto, 66 victimarios son esposos, 96 concubinos, 13 padres, 4 son familiares, 9 son esposas, 5 casos sociales, 8 son hijos y 2 son vecinos. Finalmente, 10 son 'otros casos'.Sobre la violencia ejercida, 176 casos son visibles y 38 invisibles.
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