Estalló la interna en el vestuario de Francia: el reclamo de Dembélé que detonó todo
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Las palabras del delantero del PSG en el descanso no fueron bien recibidas por el plantel
La derrota de la selección de Francia frente a España en la semifinal de la Copa del Mundo 2026 dejó expuesto un conflicto interno: Ousmane Dembélé tomó la palabra en el vestuario durante el entretiempo y su intervención provocó malestar entre varios jugadores, según publicó L’Équipe.
De acuerdo con información del medio francés, el futbolista de Paris Saint-Germain (PSG) y ganador del Balón de Oro 2025 cuestionó la manera en que el equipo ejecutaba la presión sobre el rival. Dembélé señaló que el pressing de Francia no era suficientemente coordinado, lo que generaba espacios y facilitaba el control del partido por parte del conjunto español. Su análisis no fue bien recibido por algunos compañeros, quienes interpretaron que Dembélé solo mostraba este nivel de exigencia cuando él mismo atravesaba dificultades en el campo, y no en otras circunstancias.
“El Balón de Oro 2025 se pronunció sobre la forma en que la selección francesa ejerce la presión, explicando que le parecía poco coordinada. Sus declaraciones molestaron a algunos de sus compañeros de equipo, quienes tenían la impresión de que Dembélé se enojaba solo cuando él mismo estaba en apuros y no en otras circunstancias”, escribió el medio francés.
El rotativo detalló que el incidente ocurrió mientras Francia se encontraba en desventaja, tras un penal convertido por Mikel Oyarzabal a los 22 minutos de la primera parte. El diálogo subido de tono en el vestuario no surtió efecto en el rendimiento colectivo y el equipo dirigido por Didier Deschamps recibió un segundo gol de Pedro Porro antes de la hora de juego, quedando eliminado de la final.
El medio francés precisó que, pese al intento de Dembélé por despertar a sus compañeros, la reacción fue de molestia y la tensión persistió. Algunos futbolistas habrían considerado que la crítica resultaba inoportuna dadas las dificultades propias que el delantero había mostrado en la primera mitad del encuentro.
La derrota dejó a Francia fuera de la final, que disputarán España y Argentina el domingo, mientras que los galos jugarán por el tercer puesto frente a Inglaterra el sábado. El episodio en el vestuario suma un nuevo capítulo a la presión interna que atraviesa el seleccionado francés.
La eliminación de Francia en las semifinales de la Copa del Mundo 2026 no solo expuso tensiones entre futbolistas, sino que también dejó en evidencia el descontento de parte del grupo con las decisiones técnicas de Didier Deschamps. Según el mismo medio francés, varios jugadores identificaron al entrenador como responsable directo de la caída ante España, tanto por su planteo táctico como por los cambios realizados durante el partido.
El vestuario galo se vio impactado por la inclusión de Aurélien Tchouaméni en el equipo titular, a pesar de que el mediocampista del Real Madrid arrastraba molestias físicas desde el cruce ante Paraguay en octavos de final. La decisión de mantenerlo en el campo en un partido de alta exigencia sorprendió a jugadores de peso y generó dudas sobre la estrategia adoptada por Deschamps. Además, la sustitución de Adrien Rabiot en el entretiempo intensificó las discusiones internas, ya que el volante venía cumpliendo un rol clave en el mediocampo.
El medio agregó que la incomodidad aumentó cuando, durante la segunda parte, el seleccionador francés insistió con un esquema que no logró modificar el desarrollo del partido. Los cambios introducidos, como la entrada de Barcola por Doué, Olise por Cherki y Digne por Hernández, no alteraron la estructura táctica, lo que generó frustración dentro del grupo. L’Equipe sostuvo que la continuidad de Tchouaméni y la salida de Rabiot no fueron comprendidas por varios integrantes del plantel, quienes consideran que esas decisiones terminaron por condicionar el resultado frente a España.
Kylian Mbappé, referente del equipo, puso en duda la coordinación del mediocampo y la falta de soluciones para los duelos individuales, mientras que Ousmane Dembélé reiteró su insatisfacción con la presión ejercida por sus compañeros. Estas críticas, sumadas a la falta de reacción táctica desde el banco, profundizaron el malestar general.
