Estudio sobre las instituciones de la ciudad
El Lic. José María Blanco estuvo a cargo del Proyecto "Gualeguaychú y las Instituciones" realizado para la cátedra de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de La Plata. Explicó a El Día los objetivos del trabajo y habló de las conclusiones alcanzadas.- ¿Participó en un estudio relacionado con percepciones públicas y el sistema democrático?Sí, se observó que el bajo nivel de conformidad con el sistema democrático (y esto no significa que la gente no quiera vivir en él), está dado por la incapacidad de resolver los problemas que él mismo ha generado.Esto obliga a pararse en un momento pre democrático o más precisamente entre las dos democracias, la que yo considero -con todos sus errores-, una democracia plena (1973-1976) y otra -con todos sus aciertos-, más condicionada (1983 en adelante). Hablo del terrible tiempo de la dictadura, que subvirtiendo valores, nos convirtió en sujetos funcionales a un capitalismo global que ya estaba en marcha.Asepsia en los más jóvenes y frustración en los más adultos, como dos caras de una misma moneda, constituyen una señal de alarma que exige pensar en nuevos mecanismos para recrear y perfeccionar del sistema.- Pero aparecen cuestionadas las instituciones en general. Cuando se incorporan las instituciones a este análisis, se rompe la idea preexistente de que el descontento social es algo exclusivo del sistema político, lo cual amerita apartarse de esa lógica binaria (a favor de o en contra de) que tanto perturba, para pensarnos más en término de nosotros -todos-) y no de ellos -dirigentes- como responsables de la historia y en especial, de la historia futura.Lo que sugieren esas lecturas, es que lo que verdaderamente está en crisis es la relación entre la gente y el poder, situación que trasciende a lo político.¿Cómo se explica eso?Debería replantearse la legitimidad de origen y no solo a buscar aferrarse al espacio de la legalidad.Quizás por aquello que decía Stalin de que el arma esencial para el control político será el diccionario, cada tanto aparecen palabras como dogmas irrefutables de las conductas a seguir y a las que no se puede cuestionar, sin correr el riesgo de ser sospechado por quienes aspiran a controlar las ideas o mantener el status quo.Una de esas palabras es instituciones, que siendo la llave para mostrar legalidad, hace que muchos se desesperan por conseguirla, sin ocuparse de construir genuina legitimidad y así tenemos infinidad de sellos, que en realidad nunca se sabe a quien ni a cuantos representan.¿Por qué es importante la visión?Porque las condiciones en que construimos nuestras vidas han variado de manera insospechada, produciendo un brutal reemplazo de parámetros, dentro de los cuales resulta tan vital como difícil pensar y crear.De aquel Poder absoluto que planteaba Foucault sobre la vida, que dejaba vivir a lo sometido y hacía morir a lo amenazante, hemos pasado a un régimen que administra la vida, con sutiles mecanismos al servicio de un capitalismo voraz que nos lleva a la destrucción y ¿cómo enfrentarse a eso si no es a través de una nueva cosmovisión para resistirlo?.Es tiempo de hacer foco en las personas mucho más que en los recursos.- Pero sin recursos todo se hace más difícil.Ahí está la trampa de la dominación. Todos corremos detrás de una zanahoria que cuesta más y más alcanzar. Y como cuesta cada vez más y tampoco hay recursos suficientes para todos, aparecen los excluidos, que siendo bombardeados como todos, por un mensaje casi obsceno que muestra la condición de tener para poder ser (Ricardo Fort constituye el estereotipo de la sociedad del espectáculo, diría Debord), son meros sobrevivientes del sistema y ¿cuál es la ética del que sobrevive?: la violencia. Luego proponemos más policía, penas más duras, etc. Un verdadero absurdo existencial, que nos invita a vivir en una comunidad cada vez más vigilada, donde lo privado termina siendo público.Esa visión dependiente de los recursos, cree que la Argentina produjo cinco Premios Nobel porque era un país rico, cuando la realidad muestra que fue exactamente al revés, fuimos un país rico porque supimos desarrollar un individuo con pensamiento e inteligencia estratégica, aplicada a la generación de riqueza.- La Educación es clave en este proceso.Sin duda, pero solo teniendo en claro qué es educar, para qué se educa y como generamos individuos con mayor nivel de abstracción, porque ¿cómo afrontar los problemas existentes si las soluciones son generadas desde la misma matriz conceptual que los causó?. Sería como hacerse trampas a uno mismo jugando al solitario, siempre empezando de nuevo y cada vez más frustrado porque el resultado no es lo que esperamos.¿Podría plantear un ejemplo más concreto?Es como intentar explicar la cuadratura del círculo, pero observe los discursos y verá que se reclaman políticas de estado desde una concepción cuantitativa de las patologías sociales como la inseguridad, la pobreza, el empleo público, etc.Como ejemplo de lo que podría hacerse tomemos al deporte, no como una actividad sino como un articulador social. Ahora pensemos, ¿dónde si no en un campo de juego pueden convivir sin diferencias el rico y el pobre o el ilustrado y el analfabeto, etc.?, ¿dónde si no en un campo de juego se puede entrenar en objetivos comunes y alcanzar la tan mentada cohesión social?.Trabajando desde esta visión y en todas las áreas, se podría hacer mucho. Por de pronto, en materia de inseguridad, resultaría más efectivo además de económico, invertir en pelotas de fútbol antes que en patrulleros. ConclusionesEl bajo nivel de conformidad con el sistema democrático, está dado por su incapacidad para resolver los problemas sociales y garantizar un futuro.La asepsia del segmento más joven y la frustración de los más adultos, constituyen una grave señal de alarma que obliga a pensar en nuevos mecanismos (y nuevos actores) que aseguren la recreación del sistema.La incorporación (de las Instituciones) al análisis rompe el concepto establecido del descontento con el "sistema político". Lo que verdaderamente está en crisis es la "legalidad del poder", que obliga a replantear seriamente la "legitimidad de origen" en cada estamento público y/o privado de interés público.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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