“Estuvo 12 horas encapuchado”: dramático asalto y secuestro a un chofer de camión entrerriano
:format(webp):quality(60)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2026/08/camion.webp)
El dueño del transporte denunció que delincuentes mantuvieron cautivo a su empleado, le robaron el vehículo valuado en más de 100 millones de pesos y le exigieron rescate. Matías Heffel criticó la inacción policial y judicial frente al accionar de lo que considera una banda delictiva altamente organizada.
Un violento asalto y secuestro sacudió al sector transportista entrerriano cuando una banda interceptó un camión, tomó de rehén a su conductor de 41 años, oriundo de la localidad de Ramírez, Departamento Diamante y robó el vehículo de carga. Matías Heffel, dueño de la empresa de transporte de Hernández, Departamento Nogoyá relató el calvario que vivió su empleado, quien estuvo cautivo durante 12 horas y fue abandonado horas más tarde con las muñecas cortadas por los precintos de seguridad.
Durante el secuestro, los asaltantes actuaron a cara descubierta, pero obligaron a la víctima a permanecer con la cabeza encapuchada en el asiento trasero de un automóvil, siendo apuntado continuamente con un arma de fuego. Heffel detalló la crueldad del cautiverio, explicando que su trabajador no recibió agua ni se le permitió bajar para hacer sus necesidades en todo ese tiempo. Para garantizar su silencio y aumentar el terror, los captores le tomaron una fotografía a su documento de identidad y lo amenazaron explícitamente para que no realizara la denuncia policial.

Mientras el chofer sufría este tormento, los delincuentes utilizaron su teléfono celular para comunicarse con el dueño del camión. El empresario indicó que los secuestradores le respondían los mensajes de texto, le enviaron audios e incluso llegaron a exigir una recompensa económica a cambio de devolverle su herramienta de trabajo y liberar a su empleado. Finalmente, la extorsión se cortó y el trabajador fue arrojado junto a su bolso al costado de la ruta, cerca del cementerio de la localidad santafesina de Tortugas.
Tras el gravísimo hecho, el empresario denunció una alarmante inacción y desorganización por parte de las autoridades policiales de la provincia de Santa Fe y del sistema judicial. Según explicó, el camión robado paró en tres estaciones de servicio diferentes, pero nadie revisó las cámaras de seguridad ni intervino rápidamente porque la justicia no emitió las órdenes correspondientes bajo la excusa de que era un día feriado. Además, señaló que en las dependencias policiales a las que acudió en medio de la desesperación, los efectivos no sabían cómo proceder para tomarle la denuncia de manera correcta.
El vehículo sustraído, cuyo valor ronda entre los 100 y 120 millones de pesos, representa un golpe devastador para esta familia trabajadora de Hernández. El dueño sostiene que los asaltantes operaron con total tranquilidad e impunidad, características propias de una banda criminal organizada.
Según el modus operandi histórico de la zona, sospecha que este tipo de organizaciones lleva los rodados pesados a desarmaderos clandestinos o los utilizan para blanquear unidades siniestradas, recordando que ya se han registrado episodios idénticos con otros camioneros en localidades cercanas como Armstrong y Leones.
