Ex dirigentes del PI rechazan la venta del local partidario
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Ya está en manos de la Justicia local. La propiedad ubicada en Seguí 59 pertenece a herederos de afiliados al Parido Intransigente (PI). Una parte fue vendida, aparentemente, de manera inconsulta y ex dirigentes del PI pretenden que se cumpla con la Carta Orgánica del Partido: que sea donada para actividades comunitarias.Estela GigenaEn diálogo con ElDía, los ex dirigentes del PI, Ignacio Hernández y Oscar Luppi, ex concejal por ese partido, recordaron que en ese local de Seguí 59, se plasmó la historia local de ese partido en Gualeguaychú. "Toda una oleada de muchachos de los 70 hicimos una síntesis importante a través de las directivas y del cariño de quien nos representaba y quien nos entendía, que era Oscar Allende. Nosotros adheríamos a una vieja militancia de un grupo de personas muy notables, profesionales, hombres comunes que dedicaron su vida al ejercicio de la política con mayúscula. Hombres que nos trasladaron toda su experiencia sobre la defensa y el cuidado de la cosa pública, mucho más aún que de las cosas particulares. Incluso vimos algunos amigos que hasta perdieron su fortuna en pos de una creencia o una idea política: eso era servir al pueblo. Y ahí se fue desarrollando el PI en Seguí 59 en ese local. Fue una historia en que, mancomunadamente, los viejos dirigentes y aquellos jóvenes nos integramos a la política, donde nuestros concejales entregaban todos los meses la dieta a ONGs, o a escuelas", contó Hernández.¿Cómo se desencadena el conflicto? Luppi explicó que "esa propiedad, según la información que nosotros tenemos, fue adquirida en el año 1964 y en 1971 se escritura a nombre de dos viejos afiliados del Partido y dirigentes, "Pichi" Elgue y Julián Majul, que en ese momento todavía era la UCRI (Unión Cívica Radical Intransigente). Cuando después se dividen, queda "Pichi" en el MID (Movimiento de Integración y Desarrollo) y Julián Majul en el Partido Intransigente con don Oscar Allende, porque la justicia electoral le niega el uso del nombre Radical y queda Partido Intransigente. Y allí quedan, entre otros, Ignacio Bértora, Betín Carrazza, Hernández, etc.".La propiedad de Seguí 59, habría sido adquirida por los dirigentes, "seguramente con dinero de subsidios y los fondos de los diputados de la UCRI y de los funcionarios", opinó Luppi.EVITAR LA CONFISCACIÓNLos dirigentes explicaron de qué manera el local quedó en manos de "propietarios aparentes" hasta el día de hoy y cómo se llega a un conflicto con la propiedad."Cuando había un golpe militar, las autoridades confiscaban, expropiaban o les quitaban las propiedades a los partidos políticos, instituciones, sindicatos, etc. Entonces, los partidos se quedaban sin la posibilidad de tener un local para seguir actuando políticamente. Para evitar eso, ponían el local a nombre de afiliados, a fin de que no figurara como propiedad del partido", explicó Luppi y contó que "a raíz de eso se pone el 50 % a nombre de Julián Majul y el otro 50 % a nombre de Pichi Elgue".Relató que "esto queda así por 15 o 20 años. Pichi Elgue reconoce que el Partido Intransigente tenía derecho al local, entonces antes de morir él traspasa su 50% a cinco afiliados, a los cuales da el 10 % a cada uno: 10 % a Betín Carrazza, el 10 % a Julián Retamal, el 10 % a Paco Hernández, el 10% a Ricardo Irigoyen y el 10% a Patín Irigoyen. En esa escritura, Elgue deja aclarado que en realidad eso pertenece a los afiliados del Partido Intransigente y que estos nombres son propietarios aparentes. Está clarito, no eran propietarios legítimos, sino propietarios aparentes, por razones obvias. Cuando estos afiliados mueren, aparecen los herederos, muchos de los cuales ni sabían de esta escritura", confiaron Hernández y Luppi.¿Qué pasó con el otro 50%? "El otro 50 % era de Julián Majul. Cuando él muere, Julio Majul -su hijo- lo hereda. No sabemos qué convenio habrá hecho con los hermanos para quedarse con la totalidad del 50%. Suponemos que los hermanos han reconocido que eso no era de ellos. Entonces, como Julito (Majul) no era del Partido, queda el 50 % a nombre del Partido.- ¿Era un heredero aparente también o legítimo?- Según tenemos información en la hijuela de heredero Julio hace poner que eso pertenece al Partido Intransigente. Pasa el tiempo. El Partido pierde la personería y eso queda flotando. En realidad, nosotros no nos preocupamos tampoco demasiado. Pero después no enteramos que Julio Majul vende un 12 % -certificado del escribano Delgado- el boleto dice que "Julio Majul vende a Solari partes indivisas 12 % del inmueble con frente a calle Seguí 59. O sea, que ese 12 % sería sobre el 50 % que le pertenece a Julio Majul. Y que por una suma de 8 mil dólares es recibida por el vendedor. La posesión será entregada al suscribirse la escritura que se formalizará cuando las partes la requieran. Se dejó constancia, se tomó un dólar a 8.40 pesos por lo que el precio del contrato 67.200 pesos". Acusan a su vez a Majul de "hacer negocio para su provecho" con la propiedad, y acotaron que "hace años que cobra alquiler por una cochera que funciona allí".MEDIACIÓN INFRUCTUOSALa situación derivó en una situación conflictiva, en la Justicia. Se convocó a todos los herederos y a Solari para decidir el futuro de la propiedad: se repartía o se vendía para repartir los dividendos."Se presentaron los herederos de las familias de Carrazza, Irigoyen y demás, y tomaron una actitud que para nosotros fue realmente digna y destacable: ellos no quieren saber nada con la venta del local, quieren que se cumpla con lo que dice la Carta Orgánica del Partido Intransigente. Ese local pertenece a los afiliados, que son -en última instancia- los que van a decidir a que institución van a donarla", dijo Hernández.Luppi aclaró que "en la convención dice que debe ser donado al Ministerio de Educación de la Provincia", pero ambos exdirigentes opinan que el mejor destino sería otorgarle el local a ONGs que no tengan espacio donde desarrollar sus actividades.CÓMO SIGUE"Somos muchos los afiliados y exdirigentes que estamos indignados con esta situación. Esto es como querer vender una iglesia, una escuela. Vamos a hacer una presentación judicial, porque queremos llegar hasta el hueso de esta cuestión", aseveró Ignacio Hernández".ElDía consultó al mencionado Julio Majul, quien prefirió no responder a través de los medios.
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