Ciudad | Desfile de Carrozas

Ex estudiantes de secundario se manifestaron en contra de la elección de la Reina de Carrozas

Mediante una carta que se viralizó en las redes sociales, un grupo de ex alumnos de colegios locales expresó su "disconformidad en cuanto a las formas que adopta la elección de la reina de las carrozas estudiantiles".

Con la intención de plantear el debate sobre la cosificación y la sexualización del adolescente, un grupo de ex estudiantes de colegios secundarios de Gualeguaychú se autoconvocó para manifestar su disconformidad con la elección de la Reina de las Carrozas Estudiantiles, un evento que se realiza en los días previos al desfile y que este año tendrá lugar el próximo 27 de septiembre.

El mismo consta en elegir a una de las representantes de los cursos que participan del desfile para que represente durante todo el año a la festividad en eventos y acciones institucionales.

“El evento (por la elección de la reina) consta de un ‘desfile’ en donde nuestras compañeras deben exhibirse con diferentes atuendos ante un jurado de adultos, y (…) la compañera que participe debe cumplir con cierto ‘ideal de belleza’, postulada por el orden social patriarcal”, manifestó el colectivo de ex estudiantes de secundario en uno de los puntos más fuertes de la carta que hizo pública el miércoles al mediodía.

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“Por estos mecanismos e imposiciones sufren cantidades de mujeres, generan frustración, complejos sobre los cuerpos, pérdida de autoestima, muchas veces trastornos alimenticios y además fomentan la idea patriarcal de competitividad entre mujeres que reproduce las relaciones de desenlace, que perpetua la opresión ante la no organización de estas por el padecimiento de injusticias.

Una de las organizadoras del colectivo e impulsora de la protesta es Irupé Churruarín, estudiante de sociología y ex alumna de secundaria local. “Queremos dejar en claro algo: no estamos en contra del Desfile de Carrozas Estudiantiles. Siempre me encantó participar en ellas, como también en el Senado Estudiantil o la Feria de Ciencias. Las carrozas son súper significativas culturalmente para Gualeguaychú y para la juventud. No estamos diciendo que se termine todo o que queremos tirar todo abajo. Pero en lo que respecta a la elección de la reina consideramos que se debe transformar de manera linda como el ex premio de la Reina del Turismo, en el cual ahora se evalúa lo que uno tienen para dar a la sociedad y no lo físico”, afirmó la impulsora de la iniciativa en declaraciones a ElDía.

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Otro de los hechos que plantean como cuestionables del certamen de la Reina de las Carrozas Estudiantiles es el hecho de que sea una obligación la participación: “A la hora de participar en carrozas, se nos exige como requisito la postulación de una ‘reina’, siempre mujer, como primer requisito excluyente. Solo el género femenino puede participar de este evento”, manifestaron en la proclama.

“Así como sé que hay chicas que les gusta participar en la elección de la reina de carrozas, también es cierto que muchas se ven obligadas a participar por la presión del grupo. Al ser un requisito excluyente la presentación de una postulante, muchas se ven obligadas por el grupo a hacerlo. Por eso creemos que hay que transformar el certamen y que incluya a todos y a todas, sin límites impuestos por lo físico y que sólo la belleza sea lo que tenga que ser evaluado. Se pueden evaluar aptitudes artísticas, vocaciones sociales, manifestaciones culturales, y sin distinción de sexo. No puede ser lo físico el límite de evaluación, porque esto genera mucha frustración en muchas chicas y, al mismo tiempo, las pone a competir entre ellas. Por más que a alguno le divierta la elección, pero eso no justifica que eso mismo le pueda generar daño a alguien”, resaltó Churruarín.

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Por último, uno de los puntos más contundentes apunta a que sean jurados adultos los que sean los encargados de juzgar a las adolescentes en el certamen de belleza: “Nos incomoda que este concurso sea evaluado por un jurado de adultos. A lo largo de la trayectoria, han sucedido diversos hechos por parte de adultos que nos llevan a exigir que no tengan ninguna incumbencia en lo que respecta a nuestro físico. No deberían poner en riesgo nuestra integridad. No somos objetos de belleza a los ojos de ningún mayor de edad, ni a los de nadie”, enfatizaron en el comunicado que se viralizó.

“Queremos plantear el debate, sentarnos con la Comisión Interna de Carrozas Estudiantiles y sentarnos hablar. Muchos de los que hemos participado años anteriores en el desfile tenemos un montón de propuestas. Vivimos esa etapa y sabemos cuáles eran nuestros intereses. No es nuestra intención terminar con las Carrozas Estudiantiles, sino que dialogando y debatiendo podemos lograr juntos que el evento sea mucho más inclusivo”, concluyó Irupé Churruarín.

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LA CARTA COMPLETA:

Carta abierta de ex estudiantes del secundario de Gualeguaychú.

Nos dirigimos mediante la presente para expresar la disconformidad, que nos convoca como ex alumnas de diferentes colegios secundarios de Gualeguaychú, en cuanto a las formas que adopta la "elección de la reina de las carrozas estudiantiles". En primer lugar, nos preocupan las condiciones que este evento supone. A la hora de participar en carrozas, se nos exige como requisito para ello la postulación de una "reina", mujer, primer requisito excluyente. Solo el género femenino puede participar de este evento. En segundo lugar, el evento consta de un "desfile", en donde nuestras compañeras debían exhibirse con diferentes atuendos, ante un jurado de adultos. Con 16 años, y ante la falta de contenido o información brindada por los organizadores del evento que nos llevó a acudir a la experiencia y observar años anteriores del concurso, quedó evidenciado que la compañera que participe en él debía cumplir con cierto “ideal de belleza”, postulada por el orden social patriarcal. Lo que esto provoca, es la reproducción de estereotipos impuestos por este. Sabemos a esta altura lo grave y dañino que esto resulta. Por estos mecanismos e imposiciones sufren cantidades de mujeres, generan frustración, complejos sobre los cuerpos, perdida de autoestima, muchas veces hasta trastornos alimenticios y fomentan la idea patriarcal de competitividad entre mujeres que reproduce las relaciones de desenlace, que perpetua la opresión ante la no organización de estas por el padecimiento de injusticias.

Teniendo en cuenta el momento histórico que estamos atravesando, encontrándonos en un contexto donde el movimiento feminista ha cobrado representación y ha logrado concientización en gran parte de la sociedad respecto a las exigencias del patriarcado nos resulta anacrónico, retrogrado y violento que sigan existiendo concursos en donde lo que se ve expuesto son mujeres, en este caso menores, compitiendo según un canon de belleza, que las colocara en alguno de los tres puestos ganadores o las excluirá de estos.

A su vez, nos incomoda que este concurso sea evaluado por un jurado de adultos. A lo largo de la trayectoria, han sucedido diversos hechos por parte de adultos que nos llevan a exigir que no tengan ninguna incumbencia en lo que respecta a nuestro físico. No deberían poner en riesgo nuestra integridad. No somos objetos de belleza a los ojos de ningún mayor de edad, ni a los de nadie.

Entendemos que este concurso es parte del imaginario colectivo gualeguaychuense, pero no podemos aceptar que esta ni ninguna práctica cultural sea hiriente para nadie ni que reproduzca mecanismos excluyentes. Ante esto, nos parece necesario que se revea la lógica de este concurso siguiendo el ejemplo de mucho otros, como en nuestra ciudad lo hicieron con el ex "concurso de la reina del turismo" cambiando la histórica elección de una reina, por un reconocimiento a dos ciudadanos o ciudadanas de Gualeguaychú que se destaquen por su trayectoria, sensibilidad social, cultura general y conocimiento de la ciudad, desarrollándose en diferentes practicas o áreas. Otro ejemplo de transformación es el remplazo de la elección de la reina en los corsos populares por el premio "Rony" que premia la alegría y la cultura carnavalera. Estos dos no son excluyentes para mujeres.

Este cambio o revisión del evento que nos convoca como ex alumnas, sabiendo la influencia que tiene como parte de un acontecimiento tan significativo para la juventud como lo es el concurso de carrozas estudiantiles, supondría una nueva forma de construir prácticas que, más que la competencia y los estereotipos, promuevan el compañerismo, la solidaridad, la igualdad en la diversidad y el acento en cualidades que no tienen que ver con el físico sino con la persona como sujeto que aporta lo que tiene para dar a la sociedad. Por último, en lo que respecta a materia legislativa, exigimos esta revisión en el marco de la ley 26.485 de protección integral a las mujeres, que define a la violencia simbólica como “la que, a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, iconos o signos transmite o reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad”. Nos parece de suma importancia promover la real aplicación de esta ley que busca la eliminación de significados sociales violentos y que cosifican a las mujeres. Esperamos que estas cuestiones ya estén planteadas entre quienes organizan este evento, y de no ser así se tome en cuenta la voz de quienes vivimos en primera persona como jóvenes esta etapa y podemos expresar la disconformidad ante ciertos puntos postulados aquí.

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