Fiesta de la gente
Sr. DirectorLa desbordante concurrencia a los festejos por el Bicentenario, nos obliga a efectuarnos esta pregunta: ¿por qué en esta oportunidad la gente ocupó alegremente las calles, sin temores y sin que se produjeran conflictos?El espacio público como lugar de encuentro y de expresión popular ha sido demonizado, fragmentado y negado sistemáticamente a través de nuestra historia y sólo pudo ser recuperado por fugases períodos como en los inicios de la democracia en 1983, en algún festejo deportivo o en el cacerolazo al gobierno radical, por enunciar algunos hechos mas recientes.Actualmente, oscuros y perversos poderes se empecinan en imponer una falsa crisis y un permanente estado de shock en ese escenario social con el único objetivo de boicotear y dividir a la sociedad.Sin embargo, la necesidad implícita de recuperarlo esta latente en la gente y ese deseo irrefrenable explotó este 25 de Mayo y no hubo miedos inducidos, ni mentiras que pudieran contenerlo.Entonces, el pueblo irrumpió en las calles haciendo uso de su incondicional derecho a expresarse libremente, y allí, el espacio público, esa construcción social e histórica, se reparó espontáneamente, con alegría y pasión.Quienes sostienen que sólo fue un acto político deberían imaginar que es muy difícil hacer y regalar seis millones de choripanes. Rodolfo GutipatiDNI 16610586
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

