Finaliza Bitácoras del río Uruguay, un abrazo a la naturaleza y cultura isleña
Ñandubaysal será el destino final de una aventura para conocer y amar lo nuestro. Tras unir las dos cabeceras del río Uruguay, la tripulación vuelve a tierra.Mónica Farabello
Enviada especialLa aventura comenzó el viernes desde el puerto local y finalizará en el Balneario Ñandubaysal. Estas expediciones ya han sido realizadas por los guardafaunas Ricardo Rivollier, Alfredo Casella y Carlos Parada, pero en esta oportunidad decidieron invitar a periodistas para que podamos difundir las riquezas que son nuestras y muchos desconocemos.El primer destino fue la isla Boca Chica, propiedad de la familia Pujol quien nos atendió con una hospitalidad y respeto que sólo saben demostrar los isleños. Allí montamos el campamento y luego de un almuerzo comenzamos a disfrutar de los lugares naturales que nos regala nuestra provincia y que son nuestros.En la tarde visitamos la isla Juanicó, donde se encuentra la Escuela N° 84 que actualmente se encuentra abandonada tras la gran creciente de 2009. En su aula el pizarrón aun les da la bienvenida a los cinco alumnos que hasta el año pasado tomaban clases allí y que desean y necesitan regresar a su lugar.Testimonios de los isleños aseguran que la escuela no sólo sirve como institución para la formación escolar, sino también como centro vecinal para discutir y debatir algunas cuestiones, por lo que su valor social y cultural es incalculable.La primera noche la pasamos en Boca Chica junto a la familia de Carlos Pujol, su esposa Elena y sus hijos Fernanda y Luciano, quienes nos regalaron su historia de vida y nos enseñaron a amar un lugar rico en fauna, en flora y que es sin dudas la cuna y raíz de nuestra cultura rivereña.
Día 2: Destino Colón
Al amanecer las embarcaciones "Facu" y "Sabalito I" partieron y tras largas charlas con la gente de la Secretaría de Medioambiente de la Provincia y de la Dirección de medioambiente de Colón comenzamos a entender que cada ave, cada pez y cada árbol cumple una función en la naturaleza, y que nuestra obligación es respetarlo y protegerlo por el bien y el futuro de todos.Islas deshabitadas que desde la visión de la ciudad "no sirven para nada" toman el papel de pulmón de las urbes y de escenario para un modo de vida que las familias isleñas eligen diariamente.Tras visitar a Norma Pujol en la isla Jaula del Tigre y escuchar su pesar por el abandono de la Escuela N° 84, donde trabajó 26 años, nos hizo comprender que hay mucho por hacer y por explotar en ese lugar que habitan diez familias. En su casa, conocimos el trabajo del apicultor y sus modos para protegerse y sobreponerse a las crecidas del río Uruguay.El almuerzo esta vez fue en Isla Rica, donde Daniel Trigo nos esperaba en su rancho para contarnos su historia de vida.Luego, el destino fue Concepción del Uruguay: tras sortear algunos inconvenientes por la falta de combustible, volvimos a retomar la navegación ya que un grupo de scouts nos esperaba en una reserva natural para realizar una plantación de árboles. Lamentablemente, los contratiempos hicieron que no pueda concretarse, aunque pasamos a saludar ya caída la noche.Desembarcamos en Colón finalmente alrededor de las 21 tras todo un día de navegar y conocer nuestras especies y el modo en que actúan en nuestro ecosistema.
Día 3: Destino Bancos del Caraballo
El día comenzó a las 4 para poder apreciar el amanecer. Alrededor de las 6 ya pisamos las arenas de los Bancos del Caraballo, una isla en formación de 70 hectáreas. Sin dudas uno de los paisajes más hermosos que tenemos en la costa de nuestro río.Gran cantidad de kilómetros de arenas blancas, bañados y una vegetación en crecimiento. Según nos explicó el guía, es una de las islas que crece con mayor rapidez y ha sido declarada como reserva natural para proteger a las especies autóctonas entre las que se encuentra el "rayador", un ave que pone sus huevos sobre el arena y cuida muy celosamente sus nidos allí construidos.En ese lugar aprendimos la importancia de forestar con especies autóctonas y los estragos que los llamados "árboles exóticos" provocan en el ecosistema. La conclusión estaba al alcance de todos: la falta de conocimiento y educación que tenemos sobre nuestra tierra y la importancia de revertir esta situación.Luego las embarcaciones siguieron su viaje a la isla San Javier; pasando la noche nuevamente en Boca Chica. En la mañana de hoy se hará el último tramo de esta aventura de comenzar a conocer nuestras aves, nuestra gente que habita las islas, su cultura, sus necesidades y terminar por amar el corredor natural más imponente de nuestra provincia.Alrededor del mediodía el "Facu" y el "Sabalito I" amarrarán en el Ñandubaysal donde la expedición finaliza pero algo nuevo nace.
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