Finaliza hoy el Año Sacerdotal
Hoy viernes, día del Sagrado Corazón de Jesús, finaliza el Año Sacerdotal convocado por el Papa Benedicto XVI y que comenzó el 19 de junio de 2009.Los sacerdotes de la diócesis de Gualeguaychú agradecieron a todos las muestras de afecto y la oración en este tiempo que también ha servido para la reflexión sobre la importancia del sacerdocio ministerial.Elaboraron una carta, la cual se leerá en las misas de este fin de semana. La misma señala: "al término del Año Sacerdotal, los Sacerdotes y el Obispo de la Diócesis de Gualeguaychú, queremos agradecer en primer lugar a Jesús, Pastor Bueno, el habernos llamado para guiar a su pueblo proclamando su Palabra, celebrando los Sacramentos y acompañando a todos los que se nos han confiado en cada una de las circunstancias de sus vidas, tanto en sus alegrías como en sus tristezas.Agradecemos al Santo Padre Benedicto XVI el haber proclamado el año Jubilar Sacerdotal destinado a profundizar en la reflexión sobre el don del sacerdocio para la Iglesia y para el mundo.Estamos agradecidos por las oraciones que han elevado por nosotros y por todas las muestras de afecto recibidas por nuestros hermanos en la fe. A ustedes les decimos que los amamos y sentimos presente en el trabajo cotidiano. Que reconocemos y valoramos todo lo que hacen por la Iglesia y nuestro ministerio. También, agradecemos el respetuoso trato del que siempre hemos sido objeto por parte de quienes no comparten nuestras creencias.Como sabemos que llevamos un tesoro en vasijas de barro (cf. 2 Co. 4,7) les pedimos perdón por las veces que no hemos estado a la altura de las exigencias de nuestro ministerio y por las veces que no se han sentidos atendidos, comprendidos o acompañados. Por todo ello volvemos a pedir, humildemente, que recen por nosotros para que seamos fieles, generosos y disponibles para ser presencia de Cristo entre ustedes.Queremos decirles que estamos contentos de ser Sacerdotes en este tiempo en que nos toca vivir, tan lleno de desafíos e interrogantes que inquietan el corazón del hombre. Nosotros confiamos plenamente en las promesas de aquel que nos ha llamado de estar a nuestro lado todos los días hasta el fin del mundo (cf. Mt. 28,20). El sentirnos felices nos mueve a alentar a los que se están preparando para servir como Sacerdotes y rezar por nuestros jóvenes para que no sean indiferentes al llamado de Jesús para la vida sacerdotal o religiosa.Junto con María, nuestra Madre de Luján y San Juan María Vianey, agradecemos a todos el permitirnos vivir nuestra vida consagrada al Señor en la Iglesia Católica".Sacerdotes y Obispo de la Diócesis de Gualeguaychú.
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