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Flamengo tuvo una ráfaga furiosa y se lo dio vuelta a River con dos goles de Gabigol

El delantero estrella de los cariocas había tenido un pésimo partido pero sobre la hora tuvo dos apariciones clave para revertir el resultado. River no supo cerrar el partido y lo pagó caro, dejando pasar una chance inmejorable para quedarse de nuevo con la Copa.

El arranque del encuentro fue bien típico de una final que enfrenta a dos equipos muy parejos. En los primeros diez minutos de juego, se estudiaron. Flamengo parecía apenas mejor que River, plantado más adelante pero sin profundidad. Pero el Millonario empezó a entender el partido y a los 13 llegó a apertura del marcador.

Enzo Pérez habilitó por derecha a Nacho Fernández, quien tuvo que exigirse yendo al piso para mandar el centro atrás y evitar que la pelota se fuera. El envío de zurdo no parecía llevar demasiado peligro, pero entre Gerson y William Arao se molestaron y ninguno despejó la pelota, tampoco Everton Ribeiro y Borré no la desaprovechó: retrocedió unos pasos y de mediavuelta la puso cerca del palo a ras del suelo para el 1-0.

Después del gol se mostró mucho mejor el equipo de Marcelo Gallardo, que presionó bien en la mitad de la cancha para impedir avances de los brasileños, y con un poco más de precisión podría haber encontrado espacios para ampliar la ventaja. Al Flamengo le costó horrores llegar al arco de Armani, y ni siquiera pudo aprovechar las pelotas detenidas que tuvo.

Flamengo

A los 36, después de una salida rapidísima de Montiel por la derecha, Borré pivoteó para la llegada de Exequiel Palacios, que sacó un derechazo cruzado que se fue muy cerca del palo derecho del arquero Diego Alves.

El segundo tiempo continuó con el mismo panorama. Un River aplomado sostuvo las riendas del desarrollo. Gabigol, bien contenido, recién consiguió rematar al arco al minuto de la segunda parte, con un intento que contuvo Armani sin problemas. El Millonario avisó dos veces; con una mediavuelta de Suárez y otro tiro lejano de Palacios.

A los 11′ del segundo tiempo, la primera gran polémica. Montiel quedó tendido en el área tras una pelota parada. Flamengo salió inmediatamente de contragolpe a pura velocidad por el carril que dejó huérfano el lateral. Bruno Henrique llegó a fondo, tiró el centro atrás y Gabigol buscó el arco, pero el balón se topó con la humanidad de De la Cruz. Del rebote probó De Arrascaeta y atajó Armani.

Más allá de los reclamos de River por la falta de solidaridad del Fla, el árbitro Roberto Tobar demoró el reinicio de las acciones porque el VAR chequeó la acción por un posible penal. En efecto, tras el tiro del centroatacante, la pelota dio fortuitamente en el brazo del uruguayo, que no intentó ampliar el volumen de su cuerpo, al contrario, intentó quitarlo. De no haber estado, la pelota hubiera dado en el torso; tenía otro obstáculo en el camino hacia el arco.

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Con el correr de los minutos, la presión de River perdió intensidad, producto del desgaste que realizó en los primeros 60 minutos. Gallardo fue moviendo el banco para subir la barra de energía (sorprendió con Julián Álvarez por Nacho Fernández), pero Flamengo incluyó a Diego, un organizador de juego, y empezó a encontrar algo más de condimento en sus ataques.

Pero a tres minutos del final falló Pratto. De Arrascaeta se filtró por la izquierda y encontró a Gabriel Barbosa, que anotó el 1-1 cuando el Millonario parecía empezar a alzar el trofeo. Y 60 segundos después la pelota le volvió a quedar al centroatacante, que de derecha puso el impensado 2-1.

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