Fuerte campaña del gobierno en los centros turísticos para combatir el trabajo infantil
Es para concientizar que "los niños tienen que ir a la escuela, jugar y aprender", señaló el ministro de Trabajo de Entre Ríos, Guillermo Smaldone.
Una fuerte campaña de concientización contra el trabajo infantil lleva adelante el gobierno, principalmente en los centros turísticos, con el objetivo de "combatir y erradicar este flagelo que afecta a muchas chicas y chicos entrerrianos" afirmó el ministro de Trabajo, Guillermo Smaldone, quien agregó que "los niños tienen que ir a la escuela, jugar, aprender".El funcionario adelantó que en poco tiempo se podrán efectuar denuncias anónimas en la página web y en una línea telefónica, porque "este es un problema de todos" y "la gente debe denunciar y que no se tolere la naturalidad". Smaldone detalló que con el gobernador, Sergio Urribarri, analizan "cuál es la sociedad que imaginamos para las generaciones futuras y vemos una Entre Ríos en donde los niños vayan a la escuela y los adultos trabajen" y manifestó su deseo de que "todos comprendamos que sólo los niños que estudian están en igualdad de oportunidades, porque los chicos que hoy trabajan serán los excluidos en el futuro".El titular de la cartera laboral de la provincia expresó que los niveles de crecimiento económico que viene teniendo Entre Ríos en los últimos años y el proceso de industrialización que está en marcha, "no merece tener sectores que se dediquen al trabajo infantil"."Este proyecto de provincia que lidera Urribarri basado en el crecimiento económico, en incorporar valor agregado a la producción primaria y en el consumo interno, tiene como ejes centrales a la niñez y a la educación. Sólo así seguirá creciendo con más igualdad de oportunidades y más inclusión social. En ese marco, no hay margen de tolerancia para el trabajo infantil", afirmó Smaldone.El trabajo infantil es toda actividad económica o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niñas y niños que no tienen la edad mínima de admisión al empleo o trabajo (16 años); que no han finalizado la escolaridad obligatoria o que no cumplieron los 18 años (si se trata de trabajo peligroso). EstrategiasLa erradicación de este flagelo social es un objetivo prioritario ya que todos los niños y niñas tienen los mismos derechos, independientemente de su raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional, étnico o social, posición económica, impedimentos físicos, nacimiento o cualquier otra condición de niño, sus padres o sus representantes legales. El trabajo infantil atenta contra esos derechos, especialmente contra el derecho a la salud, a la educación y al juego, según informó prensa de la Gobernación.En ese sentido, el Ministerio de Trabajo inició campañas de concientización contra el trabajo infantil (principalmente, ahora en el verano, en las ciudades y en las actividades turísticas).Si se desea realizar una denuncia sobre trabajo infantil puede hacerse en el Ministerio de Trabajo de la provincia, sito en calle Buenos Aires 166 de Paraná, o llamando al (0343) 420-7984.Asimismo, se están llevando a cabo reuniones con las delegaciones del Ministerio de Trabajo de la Nación y con otras autoridades provinciales, tratando de unificar una estrategia central e integral (en la que participen todas las áreas gubernamentales y no gubernamentales), "capaz de permitirnos conseguir el resultado que aspiramos: que no existan entrerrianitos trabajando". Los niños, a la escuelaLos niños y niñas que trabajan llegan a la edad adulta sin la preparación necesaria para acceder a ocupaciones calificadas, circunstancia que les impide modificar su situación de precariedad. Así, el trabajo infantil perpetúa el círculo vicioso de la pobreza. En la educación se evidencia en un bajo rendimiento educativo, repitencia, deserción escolar. En la salud, aparecen lesiones en la piel, en el sistema respiratorio y en el sistema óseo, entre otras, las cuales pueden causar efectos a corto o largo plazo.En la infancia el único trabajo de los niños y niñas debe ser jugar. El juego permite que vivan plenamente su infancia a través de sus experiencias, que lo acompañarán durante toda su vida. Y la educación brinda las herramientas necesarias que ellos necesitan para desarrollar toda su capacidad física y mental. Por eso, "buscamos implementar programas en las escuelas, con jornadas deportivas, artísticas o de apoyo escolar. En general, desde el Ministerio de Trabajo pretendemos que a partir del hallazgo de un chico que trabaje, el Estado pueda desplegar todo su accionar, no sólo llevándolo de la mano a la escuela y dándole las becas necesarias para ello, sino, además, conteniendo a todo el círculo familiar en el que se encuentra el niño que trabaja", precisó Smaldone. Resistencia culturalPor otra parte, el Ministro de Trabajo dijo que una de las grandes barreras que debe superar la problemática del trabajo infantil es la cultural. "En el inconsciente colectivo pareciera haber una permisión para el trabajo de los niños. Algunos adultos suelen decir: `Yo empecé a trabajar desde los 12 años´, como sinónimo de esfuerzo y trayectoria. Hasta el presidente brasileño Lula, decía esto. Pero ahora no lo dice más porque se dio cuenta que el mundo cambió. Hoy la demanda de saberes y competencias exige educación como base para estar en igualdad de oportunidades", concluyó.
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