Policiales | Genaro Gutiérrez

Genaro Gutiérrez declaró en el inicio del juicio y recurrió a la amnesia por adicción

La estrategia de la defensa se cumplió tal como se suponía. El imputado de asesinar a Lucas Bentancourt el 8 de junio fue el primero en declarar, pero no respondió preguntas. Sólo aportó una frase estudiada en la que alegó no recordar nada ese día. Dolorosos testimonios del padre y los hermanos.

Carlos Riera

Comenzó el juicio más trascendental de esta última mitad de año. Después del caso de Gustavo Rivas, el otro hecho que despertó el interés de la opinión pública fue lo sucedido con el hombre de 33 años que en la madrugada del 8 de junio murió en las escalinatas de su casa, en el barrio 338, ante la mirada de su madre y padre.

En el banquillo de los acusados estaba Genaro Gutiérrez, que fue detenido ese mismo día, durante un allanamiento realizado al mediodía en su casa del barrio 348. A su lado estaba el abogado Pablo Di Lollo, un experimentado penalista que tiene muy clara su estrategia para evitarle una condena a su cliente.

Pero del otro lado de la sala también hay penalistas con mucha experiencia, tanto en la Fiscalía como en la querella, a quienes no les sorprende en nada la estrategia trazada por la defensa de recurrir al problema de adicciones que tiene el joven de 20 años. Lisandro Beherán, por el Ministerio Público Fiscal, y Martín Britos y Rubén Virué por la querella, conocen bien el paño y fueron preparados para la contienda.

En el medio estaba el Tribunal, presidido en esta ocasión por Alicia Vivian, y detrás de las vallas de madera estaba el público, que en su gran mayoría fue compuesto por amigos y familiares de la familia Bentancourt y otros pocos que acompañaron a Gutiérrez.

La excusa de la droga

Los alegatos de clausura se cumplieron tal como estaban previstos que ocurriera. Los acusadores formalizaron la acusación por Homicidio simple doloso y brindaron una breve descripción –sobre todo la querella – de las circunstancias que rodearon a la agresión que terminó con la vida de Lucas. Esto le valió a Di Lollo chicanear a sus colegas por la valoración del alegato de inicio, adelantándose a la teoría del caso.

Fue cuando le tocó su turno además que pidió que se realizara el desdoblamiento de la otra causa que entró en este juicio, por una supuesta tentativa de robo de un stereo colocado en un automóvil Renaulot Kango, ocurrido en la madrugada del 2 de octubre de 2018, en donde fue atrapado por la Policía.

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Di Lollo habló que Gutiérrez sufre de alteraciones de carácter cognitivo y que del día en particular no recuerda absolutamente nada. Incluso le pidió a los jueces que actuaran de forma independiente y que no se dejaran llevar por lo publicado por la prensa escrita, particularmente. Finalmente no se dio curso al desdoblamiento de las causas y tras debatir el caso por el crimen de Lucas, se tratará la tentativa de robo.

Fue después de su alegato que Genaro Gutiérrez le confirmó al Tribunal que iba a declarar. El muchacho de 20 años aclaró que no iba a responder preguntas y en una breve frase manifestó no haber conocido nunca a la víctima y que de ese día no se acordaba de nada porque se había drogado todo el día.

El dolor de la familia

La declaración del imputado dio paso a la parte más emotiva del primer día de juicio. Escuchar el desgarrador relato de Luis Bentancourt, padre de Lucas, y de dos de sus hermanos, Francisco y Cecilia, hizo trastabillar a más de uno que se pusiera por un segundo en sus zapatos.

Luis fue quien le practicó RCP en la escalinata, creyendo que se trataba de una descompensación producto de una gripe que había tenido la semana antes. Nunca creyó que su hijo podía ser víctima de un homicidio hasta que pudo ver la sangre que tenía en su mano. Al abrirle la campera pudo apreciar la herida que tenía en la parte alta de su pecho.

“No había quirófano que lo salvara a Lucas”, fue lo que dijo Francisco, y tenía razón, porque Lucas murió en cuestión de segundos, mientras su padre lo cacheteaba, le gritaba y le hacía todo tipo de reanimaciones. La lesión que había recibido había sido letal. “Esa noche fue tremenda, no se la deseo a ningún padre, que un hijo se te muera en los brazos”, relató Luis totalmente quebrado.

Cecilia, posiblemente, es la más racional de todos los hermanos. Su declaración no tuvo fisuras y debido a su labor como trabajadora social conocía la problemática adictiva delictiva de Genáro Gutiérrez desde que era menor de edad, pero aclaró que afortunadamente nunca le tocó intervenir en su caso, cuando era tratado dentro de un organismo estatal.

La madre de Lucas prefirió ni siquiera presenciar el juicio, y mucho menos contar lo que vivió. “Si mi vieja habla hasta las estatuas lloran”, comentó Francisco a ElDía afuera de los Tribunales. Manuela, la otra hermana, que sí presenció el juicio, no declaró porque esa noche fue la última en llegar, ya cuando la Policía había realizado las primeras actuaciones y por eso no era necesaria su palabra.

La valoración de la prueba

El testimonio de la familia Bentancourt dio paso a la palabra de los distintos funcionarios policiales que intervinieron en el hecho. La oficial sumariante Gabriela Barreto fue la primera en llegar a la escena donde cayó el cuerpo y entrevistarse con Luis. Después fue el turno del oficial sumariante Fernández, de la Comisaría 8ª, que comandó el allanamiento en la casa de Gutiérrez en el barrio 348, lo detuvo y secuestró la ropa que llevaba colocada. Este funcionario indicó que al momento de su detención, el imputado “era una persona normal, no estaba alterado”. A estos dos se le sumaron las declaraciones de otros dos policías, Hugo González y Daniel Suarez, que no aportaron demasiado.

Lo más importante de la última parte fue la declaración del médico Jorge Marañón, que realizó el examen físico al detenido y extrajo las muestras de sangre. Detalló que el joven presentaba una lesión cortante en un dedo de su mano derecha, que presentaba una evolución menor a las 6 horas y era compatible con elemento filo cortante.

Este profesional, al ser indagado por el fiscal Beherán, aseguró que Gutiérrez se encontraba orientado en tiempo y espacio, y que no tenía signos de abuso de sustancias. Esto lo pudo determinar a las preguntas de rigor que se hacen, como indicar que especifique día y horario, su DNI, y otras que sirven de ayuda.

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