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Gorla y Zapata hicieron un balance de la gestión: "Dejamos un Hospital con servicios fuertes y activos"

Son parte del directorio ampliado de la institución. Dejarán ese lugar el 29 de febrero. Se refirieron a lo hecho desde 2005 a la fecha y no esquivaron las disputas políticas por la conducción del nosocomio.

La salud pública de Gualeguaychú tendrá un importante cambio a partir de marzo: además de los recambios de las autoridades de los centros de salud provinciales –Juan Baggio y J.J. Franco–, también asumirán nuevos directivos en el Hospital Centenario, quienes reemplazarán a los miembros del actual directorio ampliado encabezado por Hugo Gorla y Emiliano Zapata.

De esta manera, Gorla dejará la institución después de casi 15 años para jubilarse, y el directorio quedará en manos del piaggismo, un anhelo que el espacio político encabezado por el intendente Martín Piaggio tenía desde hacía mucho tiempo. Aunque aún no hay ninguna voz oficial que lo confirme, quienes asumirían la dirección del Centenario son Enrique Ghiglione, Juan Boari y Keila Heidenreich.

“Había iniciado los trámites de jubilación y lo que sabíamos era que en algún momento se iban a dar los cambios en esta dirección”, afirmó Gorla en una charla con ElDía desde Cero, quien además agregó: “Sin embargo, la continuidad era una opción que se le había planteado a la ministra de Salud Sonia Velázquez, pero las decisiones pasan por otro lado, a nivel gubernamental y político”.

De la entrevista también participó otro de los integrantes de la dirección ampliada, Emiliano Zapata, quien también se refirió a esta transición: “Suponíamos que el cambio se iba a dar y que no iba a ser en el verano, pensábamos que se iba a dar después del verano y el carnaval. Finalmente, va a suceder así porque nosotros nos vamos el 29 de febrero”.

“La idea era que esta dirección ampliada tuviera continuidad y dentro de esa continuidad podía ser cualquiera de los compañeros que forman parte de este equipo los que podían ocupar los puestos. Todos están capacitados para dirigir el Hospital. Por eso esperaba la continuidad, pero conocemos y sabemos cómo son los movimientos políticos y cómo se dan las cosas”, agregó Zapata, quien además brindó una justificación para el recambio: “Siempre hubo una buena relación entre el Centenario con el J.J. Franco y el Hospitalito Baggio, y siempre hemos tratado de trabajar en conjunto porque de esa manera entendemos a la salud. Ahora bien, desde lo estratégico no es lo mismo hablar entre personas de un mismo espacio que entre personas que pertenecen a diferentes sectores políticos. Una cosa es el plano político y otra los manejos de la salud”.

El Centenario que entregarán en marzo

“A las próximas autoridades les quedará una institución totalmente diferente a la de 2005, porque las exigencias y la salud pública son diferentes. Dejamos un Hospital con servicios fuertes y activos, y que debe seguir sumando en la próxima gestión. Por otra parte, los servicios y la sobre exigencia no son las mismas que hace 15 años atrás: el hospital siempre tiene las patologías y situaciones más conflictivas. Maltrato y abusos, van allí; y si es un caso complejo también cae en el Centenario. Esto influye en la conflictividad local, que en todos estos años ha disminuido. No estoy diciendo que no existan las malas praxis, sino que tenemos menos casos”, afirmó Gorla. Y, entre los logros conseguidos durante su gestión, destacó: “Dejamos una Tecnicatura de Enfermería, algo muy importante porque teníamos un déficit de alrededor de 250 enfermeros. En esa época el único lugar donde se podía estudiar era Concepción del Uruguay. Y en 2009 pusimos en marcha la tecnicatura: egresan entre 50 y 60 personas al año, lo cual abastece tanto al ámbito público como al privado. Hace diez años que estamos en marcha y sigue el mismo promedio de inscripción”.

“Hemos tenido una estructura para superar todo tipo de complicaciones y hemos superado cada uno de los obstáculos”, afirmó, orgulloso.

El último round entre Pemo y Piaggio

Desplazado de la conducción del Partido Justicialista departamental, el Hospital Centenario era uno de los lugares de poder que todavía conservaba el sector que responde al ahora ex senador nacional Pedro Guillermo Guastavino. De hecho fue “Pemo” quien puso en ese lugar a Gorla, allá por 2005, cuando el urólogo ocupó el lugar que hasta entonces tenía Enrique Ghiglione, quien volvería a la institución en marzo.

Esta especulación está amparada por el acuerdo político entre su fuerza y el piaggismo que, entre otras cosas, se materializó en la inclusión de su hija, Sofía Ghiglione, en la lista de concejales del Frente de Todos, por lo que pasó a tener una de las nueve –de un total de 13– bancas que responden al intendente Piaggio.

Este contexto no les es ajeno a Hugo Gorla y a Emiliano Zapata, y ambos reconocieron que el Hospital Centenario es un espacio de poder político, y los resultados de las últimas elecciones, en la las que el Intendente fue reelecto por el 65% de los votos, le dieron el respaldo como para reclamarlo. “La dirección del Hospital es una decisión política, estas son las reglas de juego y uno no plantea si está de acuerdo o no”, explicaron y remarcaron que nada de esto escapa a la lógica de las reglas del poder.

“Es natural que el Hospital sea pretendido por quien trabaja en la salud municipal. Creo también que es un espacio ganado para el piaggismo, y hacía mucho tiempo que quería tener el poder del Centenario. Y es lógico que así sea porque son las reglas de la política. Sabíamos que tarde o temprano la dirección de las políticas de salud de la ciudad iba a pasar a manos del Municipio. Por eso todo esto no nos sorprendió en lo más mínimo”, afirmó Zapata.

“Todo esto se entiende como una ganancia de poder del piaggismo en mano de una decisión del Gobernador”, abordó Gorla. Y prosiguió: “Yo no puedo dejar de mencionar que si puede estar 14 años en un puesto como este, dirigiendo una institución del nivel del Hospital Centenario, fue por el apoyo de mucha gente, pero fundamentalmente por el de Pemo Guastavino. Si no fuera por él yo hace tiempo que no sería director del Hospital. Por eso creo que a Guastavino hay que reivindicarlo desde este punto de vista”.

Por su parte, Zapata reconoció que nunca hubo problemas entre el Municipio y el Hospital, y contó cómo es su relación con el Intendente y su círculo. “Nunca perdí relación con los miembros del piaggismo: tengo muchos compañeros y amigos, y con todos mantengo la misma relación que hemos tenido siempre. Con muchos hemos trabajado juntos en la gestión de Juan José Bahillo. Sí puedo decir que, quizás, en la interna entre Germán Grané y Martín Piaggio de 2015 estuvimos enfrentados políticamente, pero nada más”.

“Con ningún área municipal el Centenario ha tenido inconvenientes cuando hemos trabajado juntos, y eso es porque todos sabemos que lo primordial es el paciente”, agregó el kinesiólogo y mencionó que esta buena relación también se dio con los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) municipales.

“En unas de las últimas reuniones que se hicieron en el Centro de Convenciones, y a la cual asistieron las autoridades provinciales, quedaron sorprendidos por el buen nivel y la altura en las discusiones que había entre los centros de salud y el Hospital. Y eso hay que rescatarlo y mantenerlo”, ejemplificó.

RECUADRO

Los posibles reemplazantes

Hay tres nombres que son mencionados cada vez con más fuerza para hacerse cargo de la dirección ampliada del Hospital Centenario.

El primero de ellos es el de Enrique Ghiglione, médico endocrinólogo, siempre relacionado a la vida política de la ciudad y el antecesor de Gorla en el Centenario. Se enfrentó electoralmente al intendente Piaggio en las elecciones de 2015 cuando se postuló como candidato por el espacio UNA (Una Nueva Alternativa) que logró ingresar dos concejales al recinto. El año pasado, respaldó la gestión municipal y la candidatura a la reelección de Piaggio.

El segundo nombre es el de Keila Heidenreich, directora de Centros de Salud municipales. Desde hace años que su tarea está íntegramente relacionada a uno de los pilares fundamentales de la gestión municipal: la atención primaria de la salud. Además, dedica sus horas laborales a las distintas campañas de prevención del embarazo adolescente y educación sexual, logrando reducir notablemente los casos en la ciudad: los redujo del 24% al 12% en una década.

Finalmente, quien completaría el trío sería el médico cirujano y ahora concejal Juan Boari, reconocido por su trabajo y sus misiones humanitarias en Haití, donde sobrevivió a uno de los peores terremotos de los últimos tiempos. Allí, desempeñó su profesión salvando vidas y atravesando una de las vivencias que lo marcó para siempre. Comenzó su vida política de la mano del intendente Martín Piaggio, encabezando la lista de concejales de su segunda gestión. Además, es un referente del Carnaval del País por su papel como animador en la comparsa Marí Marí.

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