
Desde hace tiempo, distintos puntos de la ciudad se han transformado en lugares propensos a los accidentes, y en algunos casos fatales, como ser el lugar donde murió María de los Ángeles Sosa, en el que ayer se hicieron las pericias accidentológicas.En diciembre del 2007, una joven de 15 años que se trasladaba en bicicleta por la avenida 2 de Abril perdió trágicamente su vida al ser atropellada por un camión que se transitaba en la misma dirección. El motivo se debió a una mala maniobra de un remisero que se cruzó de carril para bajar a una pasajera que abrió la puerta sin fijarse que venía la bicicleta de María de los Ángeles Sosa.Después de dos años se volvieron a realizar las pericias del accidente en el lugar del hecho. Esta avenida es una de las más transitadas debido al intenso ingreso y egreso del transito pesado a la ciudad.Los padres, Evangelina y Hugo Sosa, estuvieron presentes junto a la Asociación Civil por la Verdad y la Justicia (ACIVERJUS) en los peritajes que se realizaron. El hombre afirmó que todos los actores involucrados tienen responsabilidad en la muerte de su hijaJustamente en el lugar donde murió María de los Ángeles hay un cartel de 40 kilómetros como velocidad máxima, pero se puede observar que mucho no se respeta. Además la avenida se reduce debido al estacionamiento de vehículos sobre los cordones y eso puede ocasionar accidentes.Hugo Sosa manifestó que desde que su hija falleció en el lugar "todo sigue igual". "Lo único que hicieron fue tapar un bache que había en su momento y nada más, tránsito no figura acá por ningún lado, no hay control de nada, tiene que haber agentes, hay mucho tráfico de todo porte, se debe hacer una ordenanza donde no se pueda estacionar sino es muy complicado transitar", opinó. El último semáforoOtro de los puntos más caóticos a la hora de manejar es avenida Del Valle. Nos ubicamos en la esquina de Hernández, donde se emplaza el último semáforo hacia la salida de la ciudad, y rápidamente se puede observar las faltas a las normas de tránsito por parte de los automovilistas.En esta intersección se forman largas colas producto del continuo tráfico y la demora de la luz verde, lo que ocasiona en oportunidades choques en cadena por la falta de reacción de algún despistado conductor.Una comerciante de la zona afirmó que ese semáforo ha sido la salvación para los vecinos, porque anteriormente los accidentes se producían a diario. Aunque admitió que los choques han disminuido notablemente, comentó que las infracciones han aumentado.La mujer responsabilizó al turismo de ser los impacientes que cruzan el semáforo en rojo y opinó que la Dirección de Tránsito debería disponer de uno de sus agentes permanente en el lugar "para que haga boleta a los infractores".Para los propios vecinos se ha tornado una odisea cruzar la avenida debido al continuo tránsito que hay, tanto para salir como para ingresar a Gualeguaychú. "Cuando empiecen a hacer multa van aprender", sentenció la comerciante, cansada de ver lo que ocurre en su barrio. La autopista UrquizaDesde la avenida Rocamora hasta el semáforo de calle Paraná, Urquiza se ha transformado en una arteria donde los vehículos que transitan por ella no respetan la velocidad de los 40 kilómetros máximos permitidos.A pesar de los profundos badenes, los automovilistas tratan de alcanzar la "onda verde2 de los semáforos sin importar la velocidad que llegan alcanzar. Esto ha ocasionado accidentes graves en la zona e incluso peatones han sido atropellados.Estela, una comerciante de la esquina de Urquiza y Constitución aseguró que lo que se vive desde hace tiempo en la zona es terrible. "Nadie respeta nada, los autos estacionan en cualquier lado y hacen maniobras impertinentes, uno se queja pero no pasa nada", manifestó la mujer y agregó que pasado el mediodía la situación empeora.Esta arteria se ha convertido en un lugar muy peligroso, donde conviven todo tipo de rodados, desde bicicletas hasta los colectivos que se dirigen al oeste. Además hay que sumarle los autos estacionados, que en algunos sectores lo hacen hasta en doble mano.