
FOTOS: JOAQUÍN GARCÍA
A pesar que desde octubre del 2014 funciona el Ecoparque, donde una cooperativa de 54 trabajadores realiza ese trabajo, es muy bajo el nivel de compromiso con el ambiente y la salud que existe en la ciudad. Una vez construidos los centros de transferencia, realizarán una gran campaña de concientización.
Luciano Peralta El mundo no soporta la inmensa cantidad de basura que la humanidad genera. Más allá de las disparatadas posiciones del presidente de los Estados Unidos, que sostiene, por ejemplo, que no existe tal cosa como el calentamiento global, es difícil pensar en alguien que, de buena fe y sin intereses económicos creados, se anime a refutar esta afirmación. Pero dicho de ese modo la cuestión nos sigue quedando lejos, como si la problemática de la basura que genera en todo el planeta consecuencias ambientales irreparables y en la salud de las personas, muchas veces también irreparables, excluyera, como por arte de algún mago criollo, a Gualeguaychú.Los desechos son un problema en todo el mundo, sí. Y afortunadamente la ciudad comenzó a hacerse cargo de esto con políticas reales. Insuficientes, claro. Pero que son un primer paso dado desde el Estado. La creación del Ecoparque, en funcionamiento desde octubre de 2014, fue la formalización de otras experiencias menores en la separación de residuos en origen realizadas con anterioridad. Pero con eso no alcanza.Gualeguaychú genera 100 toneladas de basura cada día -en temporada alta este valor se multiplica-, pero apenas el 6% de estos desechos pueden ser recuperados, debido a que los separadores de desechos se reducen a una mínima expresión. Esta realidad atenta con el trabajo del Ecoparque y, lo más importante, atenta contra la salud de la población toda. ¿Por qué? Porque se recupera (para ser reciclados con posterioridad) una cantidad inmensamente menor a la que se podría y porque se entierra (lo que no se recupera) muchísima más basura de la que se debería. Esta situación no hace más que colapsar en corto período de tiempo las medidas dispuestas por el Estadio para el tratamiento de residuos.
"Como si fuese un capítulo de Los Simpsons, si seguimos enterrando basura va a llegar el momento en que todo va a estallar por el aire", bromea un trabajador del Ecoparque. La comparación puede ser graciosa, pero no deja de poner en evidencia el mal que, por falta de políticas, por falta de compromiso ciudadano o por lo que fuere, nos estamos haciendo a nosotros mismos."Hay que entender que nosotros generamos residuos, no basura. La yerba sirve, la banana sirve, los restos de comida sirven. ¿Cuándo se complica? Cuando los mezclás, cuando se pone un pañal con ropa vieja y los fideos del mediodía, todo junto en la misma bolsa", explica a ElDía, con la claridad que lo distingue, Rubén "Kika" Kneeteman, coordinador del Ecoparque con larga experiencia en el tema."Si hay una ciudad de 100 mil habitantes mezclando basura es imposible que cien personas la separen. No nos ponemos permitir en 2018 mezclar basura. Esto es lo primero que tenemos que entender como sociedad", repite, una y otra vez, como quien debe enseñarle a leer a un adulto: a los desechos inorgánicos secos los debemos sacar martes y jueves; a los orgánicos, lunes, miércoles y viernes; a los patogénicos, cualquier día con identificación roja.
2 + 2 = 4La ecuación es más simple de lo que creemos: mientras el compromiso con la separación de residuos sea más grande, más vida útil tendrán los dispositivos creados para su tratamiento, mayor cantidad de material se podrá volver a utilizar y menos basura se deberá enterrar bajo tierra. En definitiva, sólo se trata de adquirir un hábito diario (tan simple como contar con tres tachos de residuos y sacarlos los días que corresponden), un mínimo esfuerzo que redunda, nada más ni nada menos, que en un ambiente con menos contaminación y una vida con más salud.Para crear conciencia hay que mostrar. Es el ABC de cualquier política de comunicación. Con ese objetivo y con la intención de darle vos a quienes hacen de la basura su sustento económico, ElDía recorrió las instalaciones del Ecoparque, ubicado en la zona de Costa Uruguay Sur, en plena jornada laboral.Diariamente, ingresan al lugar 40 camiones repletos de basura. Lo que significa un promedio de 100 toneladas que serán tratadas por buena parte de los 70 trabajadores que realizan sus tareas allí (54 pertenecen a la cooperativa de recuperadores y el resto son empleados municipales). Del total del peso ingresado -los camiones son pesados cuando ingresan y cuando salen-, actualmente se logra rescatar aproximadamente el 6%. UNA CUESTIÓN CULTURAL"El problema es el volumen de basura que generamos"
Luis Emilio Benetti es encargado del Ecoparque y conoce, como ninguno, los pormenores de lo que se hace y se ha hecho en los tres años que lleva de funcionamiento la planta ubicada en Costa Uruguay Sur."Hay que tomar conciencia de la cantidad de desechos que generamos. En Ecoparque el problema que tenemos es el volumen, no el peso de la basura. Porque el módulo (pozo cubierto por una geo-membrana donde se entierran los desechos que no se recuperan y que tiene cinco años de vida útil, por lo que le estaría quedan un año y medio) soporta el peso, pero su capacidad se agota por la cantidad de basura que recibe a diario", explica Benetti.Asimismo, aclara: "en términos porcentuales estamos recuperando el 6% de lo que llega, pero hay que tener en cuenta que en este porcentaje no se considera lo orgánico -que representa aproximadamente el 40% del peso ingresado-. Estamos trabajando para poder avanzar en el tratamiento y pesaje de la parte orgánica, cuando eso suceda estos valores van a cambiar rotundamente". PENSAR EN EL OTROAccidentes evitables..."Nosotros no reciclamos, nosotros separamos los materiales", aclara de entrada Daniela Moussou, quien forma parte de la cooperativa que funciona en el lugar. En medio del cambio de turno -el primero es de 5 a 11 y el segundo se extiende hasta las 15-, la cooperativista dialogó con ElDía sobre la tarea realizada y los peligros a los que se exponen constantemente por la falta de compromiso de muchos vecinos de la ciudad."Lo complicado es que la gente no se compromete, es la minoría la que separa los residuos y los saca los días estipulados. Tenemos muchos accidentes laborales, pinchados con agujas o cortados con elementos de punta y vidrios; tenemos que estar comprando los preventivos para no contagiarnos o enfermarnos", relata la mujer mientras, detrás suyo, sus compañeras separan lo que la cinta transportadora trae.En el comienzo de la cinta, un grupo de ocho hombres abren las bolsas de los residuos domiciliarios y separan los elementos más grandes, la basura se eleva y pasa al segundo nivel, donde mayormente son mujeres, aunque también se suman algunos compañeros. Allí, se rescatan los desechos que pasaron el primer filtro: cartón, latas, vidrios, tetra brik, nylon y plástico.De 100 bolsas abiertas, ¿cuántas contienen los desechos estipulados por el día de la semana -orgánicos, inorgánicos o patogénicos-?, preguntó ElDía a la cooperativista. La respuesta fue contundente: "dos bolsas".Si bien Gualeguaychú es referencia en el tratamiento de residuos en la provincia todavía resta mucho camino por recorrer. Para el 2018 uno de los objetivos más fuertes es tener en funcionamiento los centros de transferencia -una suerte de estación intermedia entre el cesto de la vereda y el Ecoparque-, luego se desarrollará una campaña masiva de concientización que se sostendrá en el tiempo y que puede llegar a contemplar multas para quienes no respeten los días determinados para sacar la basura. Aunque la solución todavía está lejos, es un buen punto de partida.
DATOS 40Camiones ingresan con basura al Ecoparque diariamente100Toneladas de residuos genera la ciudad cada 24 horas70Trabajadores que hay en el lugar: 54 cooperativistas y 16 municipales6%Es el material inorgánico que se logra recuperar del total que ingresa al lugar ¿Cuándo debo sacar la basura? Martes, jueves y sábados: Inorgánicos secos (plásticos, papeles, cartones, etc.)Lunes, miércoles y viernes: Orgánicos (alimentos, hojas, yerba, etc.)Todos los días: Patogénicos (pañales, toallas femeninas, jeringas, etc.)