Guillermo Guastavino: La crítica a Cristina a veces es irrespetuosa
Dice que algunos comentarios de la prensa afectan la investidura presidencial y que hay una tendencia a restarle méritos a la política inaugurada en 2003. Eso le dijo a EL DIA el senador Pedro Guillermo Guastavino. Por Gustavo Carbone y Marcelo Lorenzo
- Como hombre del oficialismo, ¿qué crítica se hace a este gobierno que a usted le molesta, porque la cree injusta?.
Guastavino:- Más que las críticas, la falta de reconocimiento desde donde partimos en el 2003, con Néstor Kirchner como presidente, y donde estamos hoy en el 2009, con Cristina al frente del gobierno. El país evidentemente ha cambiado muchísimo, y ha cambiado para bien. Por cierto que esto ha significado un esfuerzo compartido por todos los argentinos. Pero igualmente cierto es que tiene que ver con políticas, con decisiones de gobierno. Veo que la prensa en general, salvo excepciones, no reconoce lo que se ha logrado estos años. Hay cuestiones, en este sentido, para mí fundamentales en cualquier país: el crecimiento económico sostenido, la creación de empleo, el superávit fiscal, la acumulación de las reservan del Banco Central. Todo esto es producto de un modelo económico asentado en la producción. Desde el punto de vista social, el país está mucho mejor que en 2003. Por ejemplo, se incorporaron a la seguridad social un millón y medio de adultos que no tenían posibilidad de jubilarse. Todos estos son datos objetivos de la realidad, que revelan el acierto de un gobierno en la conducción del país.
- ¿Cree que hay falta de generosidad en el análisis de la realidad?
- Digamos que sí, a lo que se suma el hecho de que estamos en un año electoral, y entonces las críticas son virulentas. Mi opinión es que Cristina en este año de gobierno ha sido fuertemente criticada, y además en algunos aspectos esa crítica ha sido irrespetuosa con la figura presidencial.
- También es un dato de la realidad el nivel de enfrentamiento, sobre todo entre el gobierno y el campo. Todo lo cual ha creado un clima de desconfianza. ¿Es bueno haber llegado a este punto?.
- Por supuesto que no. Y la discrepancia con un sector de la economía argentina (campo) parece haber entrado en un laberinto. Está claro, también, que de esta situación se sale dialogando. Pero para que haya diálogo fructífero tiene que haber interlocutores dispuestos a producirlo. Cuando esas condiciones no se dan, las cosas fracasan. Ustedes recordarán, al respecto, las largas horas de reunión que mantuvo el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con los dirigentes agropecuarios. Entonces era frustrante ver salir de la reunión a esos dirigentes agrarios diciendo que todo había sido en vano y no había nada que esperar. Y por el otro lado, ver a un Jefe de Gabinete diciendo que se habían ofrecido determinada cantidad de cosas, pero que habían sido desechadas. En ese marco, Alberto Fernández marcaba que así era muy difícil sentarse a negociar. Algo que yo comparto: una cosa es negociar, y estar dispuesto a resignar parte de mi posición, y otra es querer imponer sin más mi postura. Como sea, quiero aferrarme a esta luz que se ha abierto a partir del reinicio del diálogo.
- Néstor Kirchner suele decir que la oposición en la Argentina se ha concentrado en el campo y los medios de comunicación. ¿Usted qué piensa?.
- Creo que no falta a la realidad. Efectivamente, por momentos los dichos de los dirigentes agropecuarios son discursos políticos, que van más allá de la reivindicación de un sector de la economía. De hecho han participado en actos de la oposición política. De hecho algunos han manifestado tener interés en ocupar alguna lista en algún partido de la oposición. Otros directamente han fomentado esta alternativa –lo han dicho públicamente-. Es decir proponen incorporar dirigentes agrarios a las listas opositoras. Como se ve, esto es parte de la realidad, aunque uno piense que las cosas aparecen mezcladas.
“Alfredo se equivoca”
- Usted debe tener contacto con productores de la zona. ¿Les participa de estas inquietudes?.
- Tengo aprecio personal, por ejemplo, por Alfredo (De Ángeli). Hemos sido vecinos por mucho tiempo y hemos conversado sobre muchas cosas aunque en todas no hemos coincidido. Al respecto, me preocupan algunas actitudes suyas, como la de avalar la toma de un banco en Hasenkamp. Se equivoca. Porque me parece que este no es el camino, más allá de que las condiciones bancarias ahoguen a algunos productores. Con este criterio, cualquier actor económico que se sienta apretado por un banco, entonces tiene el camino libre para ir a tomarlo. No es éste el camino que debemos transitar.
- También es cierto que los bancos han sido los grandes ganadores de la economía. El gobierno pide esfuerzos compartidos, pero parece que el sector financiero tiene privilegios...
- Sin embargo, el gobierno nacional ha venido haciendo fuertes cuestionamientos a la banca en general. Les ha pedido que abaraten las líneas de crédito a favor del aparato productivo. El dato objetivo es que hoy los bancos privados están muy líquidos. Sin embargo, no prestan en función de esta realidad, exigiendo tasas de interés muy caras. De todos modos, la banca oficial tiene otra actitud. Como es el caso del Banco de la Nación, quien se sumó a la emergencia agropecuaria dictada por el gobierno de Entre Ríos, posponiendo el pago de las cuotas de los créditos asumidos por los productores entrerrianos. Estamos de acuerdo, entonces, que la banca privada tiene que hacer un aporte a este proceso.
- ¿No cree que el chacarero –no hablemos del gran productor- está pasando por un momento difícil?.
- Están muy mal. Eso está absolutamente claro. Porque más allá del tema de las retenciones, se vino encima todo lo que es la crisis internacional, que provocó la baja en el valor de los commodities. A lo que se sumó una sequía que no se ve desde hace 50 años. Esto lleva a que los productores hoy estén en una situación muy complicada.
- ¿No sería sensato, en el actual contexto, crear las condiciones para que el campo, como lo hizo tras la crisis del 2002, recupere todo su dinamismo productivo?.
- Se está trabajando en eso. Aunque puede ser que no alcance lo que se está haciendo.
- Además, el campo votó en su momento a Cristina Kirchner...
- Es cierto. Porque desde el 2003 la producción agropecuaria ha venido batiendo récords, hasta que llegó la crisis. El sector ha tenido rentas fabulosas ayudado por los precios internacionales en alza. Y porque las condiciones asociadas al clima acompañaron las campañas agrícolas. Además, la soja que trajo grandes ganancias, es una oleaginosa que no genera valor agregado. Se exporta prácticamente en su totalidad, porque en la Argentina no se consume. Esto generó un boom que avanzó sobre otras producciones en Argentina, que tiene que ver centralmente con la carne y en algunos aspectos con la lechería. Es decir, también trajo aparejado problemas de la producción en nuestro país.
- Pero el contexto ha cambiado, y hay fundado temor de que caiga la producción agraria...
- Pero el productor nunca deja de sembrar. Es lo que he aprendido manteniendo contacto con los chacareros. Es impensable que el chacarero no siembre. De todos modos, me parece que se van a lograr soluciones para el sector. Se avanzará en lechería y en la producción de carne. Hay intención en el gobierno de sostener las economías regionales. Si bien es cierto que el tema de las retenciones habrá que abordarlo en algún momento, también lo es que hay hoy 9 millones de toneladas de granos en silos en el país, que todavía no se vendieron. Son 3.500 millones de dólares. Yo creo que hoy por hoy el precio de la soja no es un precio malo a nivel internacional. Si hoy se suspendieran las retenciones por 180 días –como están pidiendo- esas toneladas serían vendidas, produciendo grandes ganancias a los particulares.
Costos políticos y el
obstáculo federal
- Haber defendido al gobierno todo este tiempo frente al campo ¿le ha significado algún costo político y personal en nuestro medio rural?.
- Sí, obviamente que me trajo aparejados costos. Sin lugar a dudas. Hubo un sector que me puso en la vereda de enfrente. Pero yo en ese sentido no especulo. Creo que en definitiva lo que la gente valora es la coherencia de los dirigentes que tienen responsabilidad de gobierno. Y yo nací con este proyecto político, soy parte de él, soy parte de este gobierno. Y las diferencias que he mantenido con el oficialismo las he discutido en los ámbitos que corresponden. Y esto más allá del costo que pueda traerme en términos de imagen, en términos electorales.
- ¿No cree que los legisladores entrerrianos han sido blandos en la defensa de la renta agraria provincial (devolución de las retenciones)?
- Bueno, eso es absolutamente discutible. Cuando se habla de representar federalmente a la provincia, a veces no se habla con seriedad. Es un debate que hay que dar. Yo tengo una opinión muy formada en esto. Ahí está la Ley de Coparticipación Federal, que es un tema que trae siempre la oposición. Estoy de acuerdo con la necesidad de una nueva Ley, como lo manda la reforma de la Constitución del ‘94. Pero sobre esto se dicen medias verdades. En principio, el Congreso va a aprobar lo que acuerden los gobernadores con el gobierno central. Ahora bien, no va a haber nueva Ley de Coparticipación Federal en la medida en que una provincia se niegue a firmar ese acuerdo. Ahí está el problema político. Al inicio del gobierno de Kirchner, siendo Busti gobernador, se comenzó a trabajar para armar una nueva ley y hacer cumplir la Constitución. Pero la iniciativa se truncó, porque no hubo manera de que los gobernadores se pusieran de acuerdo. Nadie quería perder ningún punto de coparticipación. Y no hay manera de que haya una nueva ley si no se ponen de acuerdo las 22 provincias. Porque tiene que ser unánime. Es una ley convenio que tienen que firmar los gobernadores.
“Yo defiendo un
proyecto político” (((subtítulo)))
- ¿A que atribuye el éxodo de legisladores K, sobre todo el alejamiento de Carlos Reutemann?
- He hablado mucho con el senador Reutemann. En algún punto entiendo su postura. No hay que olvidarse que es un gran productor agropecuario.
- ¿Significa eso que si se es productor agropecuario no se puede estar en el oficialismo?
- Cuando nosotros llegamos al gobierno –en la ciudad, la provincia y la Nación- lo hicimos enarbolando un proyecto político cuya cabeza es Néstor Kirchner. Lo que quiero decir es que uno forma parte de un proyecto, porque cree que es el mejor para el país. Ese proyecto sin dudas contiene el desarrollo del sector agropecuario, pero también contiene a otros sectores dinámicos de la economía nacional, como es la industria. Creemos que estos sectores no son excluyentes entre sí. Ahora bien, nosotros no adherimos al modelo‘granero del mundo’, de otra época, que algunos añoran. El campo es uno de los sectores que más rentabilidad ha tenido en los últimos 5 años. En virtud de esto, y ante la crisis que estamos viviendo, debiera aportar solidariamente al crecimiento del país.
- Volviendo al éxodo del kirchnerismo, ¿tiene alguna razón política?
- Se viene el año electoral. Y algunos especulan. Con respecto a Reutemann, diría que me separan orígenes distintos.
- Porque él es un hombre de derecha y usted es de izquierda...
-Yo no hago ese tipo de calificaciones (...) En cuanto a Obeid, está pensando que Reutemann puede llegar a ser presidente y él volver a ser gobernador. Esto está absolutamente claro. Todo esto forma parte de una especulación política. No obstante yo rescato la honestidad intelectual de Reutemann.
- ¿No cree que este éxodo desnuda una fragilidad política del oficialismo?
- Lo que ha habido ahora es un blanqueo de situación. Por ejemplo, los senadores Romero y Escudero venían votando lo que les parecía. Era previsible, por tanto, que abandonaran el bloque oficialista.
- No habrá un éxodo entrerriano...
- Creo que no. Jorge Busti ha hecho declaraciones en este sentido.
- Eso quiere decir que el peronismo entrerriano jugará dentro del oficialismo.
- Sin lugar a dudas y va a ganar las elecciones en Entre Ríos.
- ¿Qué habrá frente al peronismo en Entre Ríos?
- Es la gran pregunta que nos hacemos. Hoy no podemos ver con demasiada claridad a qué nos vamos a enfrentar. Hay iniciativas políticas de distintos sectores de la oposición que intentan armar un frente. Pero está todo muy confuso.
- ¿Qué se juega en las elecciones de octubre próximo?.
- La importancia de fortalecer un gobierno que está profundizando el cambio desde 2003.
- ¿Qué efecto tendría un revés electoral?
- Debilita ese proyecto. Y debilita al gobierno.
- ¿Qué hay fuera del kirchnerismo?.
- Se me ocurre que muchos de los que me critican o me putean hoy, me van a terminar votando. Porque más allá de los errores que se pueden haber cometido, creo que mayoritariamente los argentinos ven un gobierno con firmeza y que ha llevado al país donde está. ¿Enfrente qué hay? ¿Cuáles son las alternativas para este modelo de la producción?. Creo que sólo sectores que como pura oferta electoral plantean: vamos a juntarnos para ganarle al kirchnerismo.
“Pemo” Guastavino dixit
> Clima destituyente: “No creo que los partidos políticos tengan actitudes destituyentes, nada que ver. Pero en el momento de mayor conflicto con el campo, para mí había sectores que promovían ese clima. Por otra parte, Eduardo Buzzi habló de ‘desgastar’ al gobierno”.
> Cristina: “A alguien no le podrá gustar el estilo de la presidenta. A esto lo hablo con mi mujer. A Cristina la considero una mujer extremadamente capaz y comprometida con años de militancia. Por ahí molesta su forma de hablar, quizá la ven soberbia. Las mujeres, por ahí, la critican hasta con envidia. Pero se juegan también otros factores”.
> Rol de la oposición: “Le cuesta asumir el rol que la sociedad le ha designado. En el caso de Gualeguaychú, en algún momento quedé sorprendido con la virulencia del Nuevo Espacio. Lo que me hacía pensar que había una situación no resuelta, una cuestión no asumida (...) Nos hemos encontrado en varias ocasiones con Emilio Martínez Garbino. Tenemos un buen diálogo, más allá de las diferencias. Me parece que políticamente Emilio persiste en un objetivo, pero la propia realidad le ha ido demostrando que está equivocado. Yo creo que en general nos falta autocrítica. El día que la gente no nos vota, algo tendremos que haber hecho mal, y no echarle la culpa a los adversarios políticos”.
> Obras: “Deberíamos inaugurar el nuevo Acceso Sur (...) La autopista Ceibas-Gualeguaychú estaría terminada en septiembre de este año (...) Estoy convencido de que el nuevo hospital para Gualeguaychú se va a hacer. Aquí no hay un problema financiero, porque el proyecto está presupuestado. Lo que hay son objeciones técnicas, dada la magnitud de la obra”.
> Crisis laboral en la comuna: “Uno aspira a que haya mucha responsabilidad. En esto coincido con Juanjo, y también con lo que ha dicho por este diario Emilio (Martínez Garbino), cuando pide mesura y cuando dice que no se puede pedir lo que no se puede dar”.
> ¿El gobierno K guarda datos sobre las manchas blancas detectadas en el río Uruguay?: “Hay opiniones que en términos personales me afectan porque las considero injustas. Sospechar que hay algo raro en esto, no se justifica desde ningún punto de vista. Este gobierno ha dado muestras claras que está consubstanciado con la causa de Gualeguaychú, más allá de las objeciones que se le puedan hacer. Pero nadie puede dudar del gobierno nacional en una cosa tan seria (...) Fue la presidenta quien le dijo a Aníbal Fernández: llame a conferencia de prensa y diga qué dice el estudio preliminar. Así fue”.
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