“Haber sido amado genera que nos movilicemos para amar a otros”
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/306/0000306473.jpg)
Es médico gastroenterólogo de profesión y un apasionado por las obras de bien, esas que ayudan a otros a salir de un pozo y a uno le llenan el espíritu. Ese es su compromiso con el Hogar de Cristo Nazareth. Regaló una mañana de su movida agenda a ElDía desde Cero y entre mate y mate contó cómo es su vida. Vida que llenan su familia - Paz, su esposa, y sus hijos, Santiago, Sofía, Laura y Javier -, su profesión, y su vocación de ayudar a las personas con adicciones, que realiza a través del hogar de Cristo Nazareth.- ¿Cómo llega a vos la decisión de ayudar a la gente, de sacrificar horas de lectura, de paseos con la familia, de mates con tu mujer?- Indudablemente, la raíz es lo que sembraron otros. El haber sido amado primero por la familia, por mis padres, por mis hermanos. Las comunidades en que me tocó estar, o cuando un algún sacerdote me invitó a ir a visitar a los presos en Concepción del Uruguay.- ¿Ese fue tu primer contacto?- Creo que son muchos contactos que se van sumando. Por eso digo, por el trabajo de muchos que antes me hicieron experimentar el amor. El haber sido amado, como respuesta genera que nos movilicemos para amar a otros. Creo que nos ponemos en marcha por una motivación que viene desde muy profundo, desde muy adentro, y tal vez sembrada por muchos que han dado cuidados, ternuras, misericordia desde que éramos muy chiquitos. Después, uno termina haciendo algún gesto, alguna exteriorización de todo eso. ¿Pero quién sabe? La abuela, la suegra, la mamá, la esposa, los hijos. Tantos que fueron como padres de nuestra energía, de nuestra capacidad de amar ahora.- De esa primera experiencia en la cárcel de Concepción del Uruguay, ¿qué recuerdo te queda y en qué te marcó?- Me acuerdo muchísimo. Yo era muy chico. Tendría alrededor de 16 años me pusieron a explicarles qué era la Cuaresma. Estábamos en un tiempo fuerte de la Iglesia Católica. Tuve que leerlo, estudiarlo. No tenía ni idea. Hablar con los presos fue muy interesante. El poder mirarlos a los ojos, que me escucharan con atención, con ganas, que me hicieran preguntas, que mostraran aspectos de su vida como internos. Fue muy fuerte. Y si uno mira dentro de las obras de Misericordia está: "estuve preso y me fuiste a visitar", como hay otras muy simples: que si uno le da algo para que coma a una persona que tiene hambre, o trata de ocuparse de que alguien tenga techo; también el escuchar a alguien que necesita ser escuchado. Son todas cosas que se fueron marcando y ahora, por suerte, tenemos un equipo hermoso, enorme en el Hogar de Cristo, de gente joven, matrimonios. Paula Angelini, que es psicóloga; Francisco Sobral, que es abogado; su esposa, Sofía. Zulma Albornoz, Sandra Sharton, que se está sumando también como psicóloga social. Ninguno de ellos se sumó desde su profesión o de sus logros en papeles, sino que se sumaron desde la motivación que llamamos el cimiento humano. Si no hay un cimiento humano, si no hay una comunidad de personas que quiera acompañar, que quiera ayudar, es muy difícil arrancar este tipo de cosas. Cuando hay dos o tres que quieren vivir estas cosas, se va haciendo solo.EN PROFUNDIDAD- Cuando estás con un chico de 14 años que lo ves destrozado por la droga, con su vida a la deriva, ¿cómo es ese choque con la realidad?- Nos encontramos con la vida. Yo hablo por mí, pero también por todo el equipo nuestro. Hoy en día el Hogar de Cristo Nazareth no es una sola persona, es un equipo; una comunidad que acompaña la vida. Entonces, con lo primero que nos encontramos es con la vida. Me encuentro con tu vida. Yo no sé quién sos. El primer día no sé tu nombre, no sé nada. Es como que ni vos significas nada para mí, ni yo significo nada para vos hasta que empezamos ese vínculo. Cuando hacemos ese primer contacto, tal vez te pregunto tu nombre. Tal vez observo alguna cosa. Entonces, empezamos a ver la superficie de la persona. Muchas veces el periodismo nos ha mostrado las imágenes de violencia, inseguridad, de la persona intoxicada por la sustancia. Nos ha mostrado solamente la superficie, pero no muestra la profundidad de la persona. Buscamos la profundidad de la persona o la integralidad, la totalidad. No nos quedarnos solamente en el primer aspecto, que por ahí es lo que rechaza, expulsa, nos paraliza para poder hacer algo. En cambio, cuando tratamos de ver más adentro, en qué hay más allá de la superficie, de lo evidente, de lo que estamos viendo, ahí surge la ternura, la misericordia, las ganas de darle un abrazo, preguntarle qué necesita, qué está sintiendo, qué necesita hoy de mí y qué puedo hacer. Ahí empezamos esto de acompañar la vida. Nos encontramos con la vida de otra persona, de otra vida que es tan importante como la mía. Y por eso la abrazo, la acompaño, la cuido, trato de que llegue a buen puerto. Y eso es la felicidad. Al encontrar y descubrir el valor de la vida del otro se hace más grande el valor de mi propia vida, respetando los dos ese principio de vida. Hay tanto para hacer, para recorrer. Y solamente con caminar juntos por la vida. Lo más feo debe ser estar solo. Debe ser una de las cosas más duras que da como consecuencia el consumo de drogas.- ¿Cuánto tiempo le dedicás a esto?- Todo el que puedo sin forzar y sin ser obsesivo, sin exagerar. A veces me acuesto pensando alguna cuestión o algún proyecto, o algo que quedó en mi corazón como preocupación para hacer por algunas personas; por ahí me levanto pensando en hacer alguna otra cosa. Y mientras estoy atendiendo en el Hospital trato de darme cuenta si hay alguna persona que está necesitando ayuda al respecto y que a lo mejor fue a consultar por otro dolor, por otra cuestión del cuerpo o por otra cuestión biológica, pero en realidad la raíz de todo es un dolor en la vida que necesita pararlo con sustancias y no sabe cómo hacer para ser feliz y para salir de eso.PRIMERO PERSONAS, DESPUÉS ADICTOS- La cantidad de gente que no accede, el rol que quizás no cumple el Estado... ¿pesa sentir la impotencia y que no alcance lo que hacés?- Enoja a veces. Como equipo, o en el recorrido diario, se encuentra con estas dificultades y sí, por supuesto que da impotencia. Uno desea que haya una respuesta más articulada, que haya políticas de Estado sólidas, constantes, sostenidas en el tiempo, no cuestiones episódicas, alguna charla para alguna fecha, alguna visita a alguna escuela o alguna cuestión muy puntual, muy focal, que siempre termina quedándose a mitad de camino. Preferimos que vayan generando cuestiones más sostenidas. Eso sí que pesa. Pero creo que lo tenemos que buscar, no tenemos que quedarnos en la queja, en el reclamo. No tenemos que quedarnos pidiéndole todo al Estado. También como comunidad tenemos mucho para hacer. Y el Estado, que somos todos, lo va a hacer si la comunidad está comprometida. Si nosotros como comunidad no estamos comprometidos con estas cosas... mentira que con sólo reclamárselo al Estado ya lo vamos a lograr. Claro que tengo que hablar con el intendente, el poder político, Desarrollo Social y con todos lo que podamos, pero de la misma manera que hablamos y con esa misma energía tenemos que hacer las cosas en lo cotidiano, en lo chiquito, en lo de todos los días. El Estado somos todos. Y si ese Estado, que somos todos, no entiende que el problema de las adicciones es problema de todos y que todos tenemos que dar la respuesta, no vamos a poder. Si el periodismo se sigue quedando solamente en mostrar lo negro, lo difícil, las consecuencias negativas del consumo de drogas y se olvida...Las personas primero somos personas, después somos adictos o después consumimos. Si no mostramos la integralidad, la complejidad, no se va a comprender el tema y desde donde nos paramos es la respuesta que damos. La perspectiva que tomamos es la que nos marca cómo va a ser el acompañamiento que damos a las personas. ¿Desde dónde miramos la persona que estamos ayudando? ¿Miramos a esa persona como a un delincuente, como alguien peligroso que amenaza mi existencia, mi seguridad, y lo que me interesa solamente es que lo lleven preso. O lo miramos como una persona que también tiene proyectos, anhelos, ganas de realizarse en la vida, de ser feliz?- ¿Hay frustraciones?- Claro que hay frustraciones. Porque somos limitados, porque somos humanos, estamos hechos de vulnerabilidad organizada biológicamente para ser un ser humano, pero somos un conjunto de limitaciones y de vulnerabilidad. Por ahí nos las creemos un poco y pensamos que la podemos manejar, pero en realidad estamos hechos de muchas debilidades y muchas limitaciones. Entonces, nos encontramos obviamente con el fracaso, cosas que no salen, pero en la visión del Hogar de Cristo decimos que el fracaso es el motor, el laboratorio de todo, una nueva idea de una nueva posibilidad. El que algo salga mal nos estimula en varias direcciones para decir cómo podemos acompañar mejor, cómo podemos hacer esto mejor. En la esquina del Hogar algunos se quejan porque están sin hacer nada. En vez de quedarnos en esa queja salimos a buscar posibilidades de trabajo, hacer un taller de carpintería, de huerta. Si los chicos están consumiendo en la esquina del Hogar tratamos de decir: 'chicos, ¿qué les está pasando?, ¿qué no les estamos pudiendo dar para que ustedes se sientan bien y no vuelvan al consumo?, ¿por qué vuelven a esto?, ¿por qué vuelven a ese vínculo que los enferma, que los lastima? En definitiva, es como engañar un poco a nuestro cerebro y decirle con esto se te va a aliviar tu soledad, pero en realidad lo que estás buscando es otra cosa: tener una pareja estable, formar una familia, tener un trabajo, realizarte en la música o en el estudio. Vos estás buscando ese vínculo. ¿Por qué te vinculas con una sustancia que te daña, que te tira para atrás, que te deja solo y que encima te da un espejismo, que no te da lo que estabas buscando, que era realizarte?'- Pero no llega gratuitamente a esa situación...- Y ahí es donde el fracaso actúa como un estímulo. Como un laboratorio de ideasPASIONES- ¿Qué otras pasiones tenés?- La vida. Por eso me enojo tanto cuando proponen como un derecho el aborto. Pero no porque sea un fundamentalista. Mi pasión es la vida, que se expresa en la cuestión familiar, en el cuidado de los enfermos, la medicina y en promover la salud. Por supuesto, dentro de la medicina y el tema de acompañar a las personas con el dolor de las adicciones. Las tres cosas tienen una misma raíz la pasión por la vida.- ¿Y dónde está lo material en tu vida?- Ahora tengo que cambiar el auto porque lo necesito para moverme. También vivo con los pies sobre la tierra, tengo que darle de comer a mis hijos, pagar el alquiler del departamento de La Plata. Tengo que cubrir los impuestos. Tengo que trabajar. Muchas veces, en un sueño adolescente o rosado, digo 'estaría bueno no trabajar más y dedicarme cien por cien a este tipo de cuestiones de trabajo social o de trabajo de la pastoral'. Eso no es real, humano y seguramente sería un poco desnaturalizar las cosas. Somos personas completas y tenemos que integrar todo eso dentro de nuestra persona. Tenemos que tratar de hacer todas las cosas lo mejor posible. Pido perdón todas las veces que llego tarde a todos lados. Trato de ajustar. A veces sorprendo porque corrijo esa impuntualidad, pero es un esfuerzo constante, que se da producto de este tironeo, de esta tensión entre estas tres cosas. Me tienen que tener paciencia en tantos lugares...- Y al resto, ¿cómo nos ves, corriendo por el último modelo de celular, queriendo cambiar el auto, vacaciones?- ¿Cómo los veo? Como me veo a mí. En la lucha por ser feliz por querer alcanzar la plenitud en cuanto a aprovechar la vida al máximo. Los veo en una búsqueda de felicidad, a veces por lugares donde yo ya busqué. Con ternura y mucha misericordia espero que encuentren la felicidad lo antes posible pero por otro camino. Finalmente, una ropa, un auto o cualquier bien material imaginamos que nos va dar una felicidad que cuando se concreta no es tan así. Cuando tenés el auto nuevo, el olorcito a plástico dura unos días y después ya te olvidas que es nuevo. Lo que te sirve es que te lleva a un destino si querés ir a algún lugar. Lo que hay que pensar es qué necesito para llegar a lograr esas cosas que tanto anhelo en la vida. Si es que necesito el auto de alta gama o con un auto seguro y que se desplace bien ya estamos bien. Entonces, ver cuál es el sentido de cada cosa que buscamos. Y realmente necesito tanto. Cuando descubro que necesito menos cosas, me siento más rico y no me angustio tanto por el consumo. El consumo global nos ha metido que necesitamos un montón de cosas, que a la hora de tenerlas ya no la necesitamos más. Hay que fijarse cuando estamos tan angustiados que no nos alcanza el dinero y todas esas cosas, si realmente necesitamos tantas cosas. Necesitamos unos cuantos amigos y algún proyecto que tenga sentido en la vida, con quien compartirla y ya tenemos casi todo. No necesitamos tanta cosa.- Si vemos lo de José López y sus bolsos ¿por qué crees que necesita robar toda esa plata?, ¿por qué llega a ese lugar de avaricia?- Y cuánta enfermedad, cuánta vida desperdiciada, cuánta vida perdida atrás de esas cosas. En alguna proporción, cuando tenemos alguna actitud equivocada, de corrupción, o alguna actitud materialista, consumista, o exageradamente ambiciosa en nuestras actitudes, lo que nos tiene que hacer reflexionar es que eso termina muy mal. Que lleva a un destino de catástrofe para su vida, para la vida de los que están alrededor. Y cuánto bien se pudo hacer con eso. Con ese capital, cuántas cosas que estamos sufriendo como sociedad podríamos haber solucionado. Cuántas cosas podríamos haber arreglado. Cuántos rostros de chicos podríamos ver sonriendo. Cuántas pobrezas podríamos haber llenado. Entonces, la pena es por todo lo que se pudo hacer. Pero lo miro con ternura y con misericordia, y trato de limpiarlas en mi persona y en todos los que estamos alrededor. Que no nos movamos por ambiciones, por cargos. Si estamos trabajando en esto de las adicciones, no lo hagamos por ganar un puesto, por estar ubicados en tal o cual lugar, o por el sueldo. Que lo hagamos de verdad, las personas por otras personas, porque valoramos nuestra persona y cuidemos las demás.- ¿Te quitó tiempo con la familia?- No sé si me quitó algo, seguramente alguna cosa habrá quedado en el camino. Siempre que uno elige algo deja. Seguramente alguna cosa quedó en el camino, pero lo que si estoy seguro es que me llenó de vida, me llenó de sentido a la vida y que me llenó de amor y de amigos. Hoy puedo decir que tengo una familia grande en la calle, en el Hogar, en todas partes. No pienso si me quitó, sé, afirmo con total seguridad que me llenó la vida de amor. HOGAR DE CRISTO NAZARETHEl 8 de enero de 2015 se fundó el Hogar de Cristo Nazareth, que funciona en la guardería que lleva el mismo nombre, en el barrio La Cuchilla. Hoy se ayuda y contiene a 40 hombres y mujeres con problemas de consumo de estupefacientes. ¿CÓMO COLABORAR?Acercándote a Belgrano 736. O a través de Facebook "Hogar de Cristo Nazareth". Podés ayudar, acompañar y brindar aliento a quienes dan y a quienes reciben.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


