Ciudad |

Habló la dueña de los guacamayos: "Vamos a luchar para recuperarlos, son parte de la familia"

Marisa Maciel, propietaria de un local céntrico que fue allanado por orden del Juzgado Federal, dijo estar "destrozada" y que no encuentra explicaciones porque se llevaron a Lorenzo y Martín, a los que compró de pichones y que levaban 18 años con ella. Indicó que su abogado está trabajando en el tema, y que no pierde las esperanzas de recuperarlos.

En la mañana del martes, personal de la Dirección de Prevención de Delitos Rurales llegó a un local céntrico ubicado en calle Urquiza, con una orden de allanamiento del Juzgado Federal que incluía llevarse a dos guacamayos que se encontraban en el lugar.

Se trata de Lorenzo y Martín, dos ejemplares que llevaban allí 18 años. La presencia de los uniformados y las órdenes de los mismos sorprendieron a Marisa Maciel, propietaria del negocio, que con mucho pesar entregó a los auxiliares de la justicia las dos aves, también la documentación que acreditaba que las había adquirido en forma legal.

Marisa, entrevistada por El Día, indicó que le costó mucho abrir el local ese mismo martes por la tarde y hoy por la mañana. "Ver el lugar donde se encontraban vacío es muy fuerte, estábamos todo el día juntos", contó, y aseveró que "forman parte de nuestra familia, tienen la misma edad que el menor de mis hijos, y todos estamos muy angustiados por esta situación que nunca imaginamos vivir”.

veterinaria

Destacó que "les brindamos cariño en todo momento, lo sabe la gente que viene al local y los vecinos que se solidarizaron con nosotros. Todos saben que siempre fueron bien alimentados y que nunca estuvieron a la venta".

Sobre quien pudo haber acudido a la Justicia, expresó que “no encuentro razones para que alguien me denuncie, sobre todo después de 18 años de que los animales están con nosotros a la vista de todos, y teniendo en cuenta que siempre hemos cumplido con lo que se nos ha pedido desde todas las áreas municipales y provinciales”.

“Pasé la mayor parte del tiempo con ellos todos los días de mi vida desde que los trajimos”, dijo Marisa ya con la voz quebrada, y explicó que "el cariño que tenemos por Lorenzo y Martín es similar al que puede tener una persona con un perro que tiene en su casa".

La compra hace casi dos décadas

Los dos guacamayos fueron adquiridos en forma legal en un criadero y siempre controlados por Médicos Veterinarios, según afirmó Marisa, que añadió que "los compré en el criadero Loro Park en Corrientes, que es un lugar habilitado para la venta”.

Detalló que estaban controlados por la dirección de fauna de la provincia, además de contar con todas las habilitaciones pertinentes y la documentación que acredita que le pertenecen.

guacamayo

Pedido de restitución

Consultado por El Día, el abogado de la familia, Lisandro Gamarra, dijo que solicitó la restitución, en carácter definitivo de las dos aves, conjuntamente con toda la documentación relacionada a los mismos que le fuera secuestrada a su clienta.

En los fundamentos del pedido de restitución se destacan que:

-“Cuento por el Colt certificado de legítima tenencia, otorgado por la Dirección General de Fiscalización de la provincia, según Art. 36 de la Ley de Caza Nº 4841 Entre Ríos, actualmente vigente, el cual fuere objeto de secuestro por disposición de SS”.

-“En el entendimiento del allanamiento encuentra su fundamento en la supuesta Infracción a la Ley 22.421, de Conservación de Fauna declara de “interés público” la fauna silvestre que, temporal o permanentemente, habita el territorio de la República, así como su “protección, conservación, propagación, repoblación y aprovechamiento racional”, a la cual la Pcia. de Entre Ríos no se encuentra adherida, por lo que la ley vigente es la Ley 4841 de esta Provincia , entiendo que no me es aplicable la ley nacional aludida”.

guacamayo 2

-“Sin perjuicio de lo que antecede cabe aclarar que cuento con toda la documentación respaldatoria para la tenencia de los ejemplares secuestrados, los cuales fueron llevados de mi local, sin analizar en lo más mínimo dicha documentación”.

“Es un hecho no menor que los ejemplares están conmigo desde el año 2002, momento en el que fueron adquiridos legalmente, como pichones sin plumas, hasta el día de ayer, es decir 18 años entre nosotros y siempre tratados con los cuidados y pericias que los mismos necesitaron, hecho de público y notorio conocimiento en nuestra comunidad".

"De más esta decir el dolor profundo que me embargar en este momento y el sufrimiento que tendrán los animales al cambiar de forma tan abrupta de su hábitat de los últimos 18 años. Asimismo es menester aclarar que los animales jamás estuvieron en riesgo, ni fueron adquiridos con fines de comercialización ni nada similar, son parte de la familia y como tales siempre fueron tratados”.

Lee también: Indignación de decenas de vecinos en las redes por el secuestro de los guacamayos

Dejá tu comentario