Información General | Violencia de género

Habló la familia de la española que fue filmada por un argentino mientras agonizaba

"Es un psicópata". Así lo aseguró Tatiana Sánchez, la cuñada de la víctima. Susana Cortés, de 42 años, sufrió una hupoglecemia grave sin que su pareja hiciera nada para socorrerla. El hombre está detenido.

Fue una relación de apenas cuatro meses que terminó de la peor manera. Susana Cortés, una española de 42 años que residía en la ciudad de Viladecans (Barcelona) apareció muerta en su casa el martes 17 y todo indicaba había sufrido un hipoglucemia grave.

Pero unos videos hallados por la policía española en el celular de su pareja de nacionalidad argentina -donde aparecía la mujer agonizando sin que él hiciera nada- hicieron que se abriera una nueva línea de investigación y hoy el hombre está preso por “omisión del deber de socorro, malos tratos y homicidio”.

“Según lo que nos dijeron los Mossos d’Esquadra, en los vídeos se ve a mi cuñada mal, que no habla bien, que se va deteriorando, pidiéndole una coca-cola para subir el azúcar y él no hace nada. Y también hay audios de ella de otros días donde lo deja claro: él le pregunta cómo está y ella le responde: “¿Cómo quieres que esté después de la paliza que me has dado?”, relató Tatiana Sánchez, cuñada de la víctima, al diario El País de España.

Susana era madre de un adolescente de 13 años y regentaba el bar El Recodo en Gavá, en un municipio aledaño a Viladecans. Y fue justamente en ese lugar donde se conocieron. Hubo un flechazo inmediato, pero dos meses después algo ocurrió que hizo que ella se replanteara la situación.

“Le contó a mi mujer que quería dejar la relación porque veía que él era un fantasma, que todo era apariencia”, señaló Daniel Cortés, uno de los tres hermanos de la fallecida.

Susana Cortés tenía 42 años y administraba un bar

Según el relato de los familiares, en ningún momento advirtieron que Susana podía ser víctima de violencia de género. “Ni lo sospechábamos. Lo trajo a una barbacoa y él era risueño y siempre hacía bromas. Ella nunca fue de relaciones complicadas y en nuestro entorno no hay nada de malos tratos”, explicó Tatiana.

Sin embargo, ahora empiezan a atar cabos y a recordar que en varias oportunidades la víctima había excusado con caídas algunos de los golpes que asomaban en su cuerpo.

“Susana me comentó que era agresivo, posesivo y celoso. Yo a ella le vi moratones en los brazos, en la espalda y en las costillas. Pero cuando le preguntaba, me decía que se había caído”, dijo Alejandro Castro, uno camarero de El Recodo, quien la describió como una “trabajadora incansable y de carácter muy alegre”.

Mariano, un dentista de 49 años, tenía fama de ser una persona con carácter fuerte. Y los maltratos físicos y las humillaciones piscológicos que Susana recibía por parte de él era un “secreto a voces” en el barrio de Viladecans, donde vivían, a pesar que ella nunca lo había denunciado.

Sin embargo, Susana algo advertía que podía terminar mal ya que un mes antes de su muerte envió a su hijo de 13 años a vivir con su padre. “Tras los primeros maltratos llamó a su ex pareja, que vive en Ciudad Real, para que se llevase al niño porque tenía miedo. También hay un parte de lesiones en el hospital porque se rompió una costilla de una caída, dijo. No teníamos ni idea”, apuntó Tatiana.

El argentino fue detenido por los Mossos dEsquadra, la policía de Barcelona

Daniel dijo que su sobrino también había visto los golpes que tenía su mamá por todo el cuerpo, pero que ella lo había minimizado: “El le preguntó sobre los moretones del brazo y ella le contestó que se había caído, pero que no les dijera nada a los tíos, osea a nosotros”.

Con los datos revelados por los investigadores y la información que llega ahora del entorno de la pareja, la familia descubrió que, en sus últimos días, Susana vivió un infierno. “El viernes tuvieron una fuerte discusión en un bar. Él incluso la golpeó contra el coche. De hecho, yo salí tarde de trabajar porque ella no vino. El sábado fue a trabajar con un ojo morado. Y el domingo y el lunes ya no apareció”, relató el camarero del bar, que tenía muy buena relación con su jefa.

De acuerdo a la información recopilada por la familia, Susana había llamado a Mariano la noche en que murió, cerca de las 21 horas. “Le dijo que no se encontraba bien. Que fuera a casa”, remarcó Tatiana.

El hombre, al ser indagado por la policía al respecto, contó que llegó sobre las 22 horas, la acompañó durante toda la noche y que a las cuatro de la madrugada se quedó dormido. Y cuando despertó, a las 10 de la mañana, Susana ya estaba muerta.

“Lo que no contó es que mi hermana falleció a las siete de la mañana, pero luego nos enteramos de que a las nueve él estaba devolviendo un coche alquilado y no durmiendo como nos había dicho. Con toda su sangre fría”, agregó Daniel.

Lo peor de todo es que el hombre tenía sobrada formación para actuar ante una bajada de azúcar grave ya que él también sufre diabetes. “La dejó morir. Es un psicópata”, insistió Tatiana.

El hermano de la víctima detalló que el detenido había grabado 11 vídeos desde las 11 de la noche. En uno de ellos le preguntaba qué le había pasado en el ojo. “Yo he visto las fotos del juzgado y cuando falleció mi hermana tenía un ojo destrozado de un puñetazo”, apuntó Daniel.

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