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Hace 23 años se inauguraba el Corsódromo de Gualeguaychú

Fue el 18 de enero de 1997. El detrás de escena de una de las obras más importante de la ciudad realizada por empleados de la Municipalidad.

En 1995 el asfaltado de la pasarela ya estaba terminado, pero aún restaba la instalación de todos los cables subterráneos de iluminación y el sistema de sonido que daría vida a la obra.

Carlos Thea, en aquel momento Director de Electrotecnia, y Gabriel Giachello, quien hacía pocos meses que había ingresado a la Municipalidad, recordaron el arduo trabajo realizado, el sacrificio y la satisfacción de un Corsódromo terminado y en funcionamiento hasta el día de hoy.

“Trabajamos de sol a sol, a destajo. En obra habremos estado seis meses”, explicaron. “No se podría haber trabajado de esta manera sino hubiera sido por la voluntad política y la decisión que había en un montón de cuestiones, sobre todo en superar lo burocrático en lo que tenía que ver con la provisión de materiales”, manifestó Thea.

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“Había un equipo de trabajo y no estoy hablando de un amontonamiento de gente, era un equipo, desde el intendente hacia abajo, secretarios, directores, personal”, remarcó.

Si bien hubo un trabajo continuado durante un año y medio, la obra más fuerte se realizó en los últimos cuatro meses de 1996. “Fue todo muy rápido y llevo muchísimo trabajo. Instalamos 120 mil dólares de cable, todo enterrado, fue además un año muy lluvioso, de repente se venía un chaparrón mientras estabas haciendo zanjas y complicaba mucho las cosas”, recordaron.

Corsódromo

EL 80 por ciento de la obra se realizó con personal y maquinarias de la Secretaría de Obras Públicas a cargo de Silvio Baffico, quien escuchaba y seguía mucho las indicaciones y consejos del arquitecto Raúl Medrano, uno de los ideólogos de la obra.

El Corsódromo se inauguró el sábado 18 de enero de 1997, el jueves anterior se hizo la última prueba de iluminación. “No llegábamos a hacerla antes, le compramos un transformador a Unilever de 500 kba., fue revisado por la Cooperativa Eléctrica, pero ese jueves no se instaló, por lo que la prueba fue hecha con un grupo electrógeno prestado”, contaron los municipales.

“Mientras hacíamos la prueba, se largó a llover, andábamos todos debajo de la lluvia disfrutando de la luz de la pasarela, venía la gente de alrededores, fue todo un movimiento también para la zona”, recordaron.

El Corsódromo fue diseñado con dos posibilidades de alimentación eléctrica, las torres altas y la Casa Rosada con un grupo electrógeno, y por otro lado la pasarela y todos los servicios de la red. Si uno de los sistemas falla, queda el otro funcionando para que nunca falte la iluminación en el lugar.

El significado de la obra

A 23 años de la inauguración del Corsódromo, sus resultados están a la vista. Una obra muy importante para la ciudad y su posterior crecimiento turístico.

“Estratégicamente fue un gran acierto porque por aquel entonces el fenómenos de carnaval se lo veía que venía creciendo, que tenía un potencial muy importante, pero había empezado a quedar muy encerrado”, manifestó Thea.

“Desde lo urbano estratégico llevó a un crecimiento enorme del Carnaval como empresa, además de que obligó también a que se mejorara artísticamente, y se hicieran carrozas más grandes, pudo crecer estructuralmente y en todo sentido”, manifestaron los municipales.

“El crecimiento del Carnaval hizo que crecieran los emprendimientos de alojamientos y todos lo que tenía que ver con el sector turístico”, manifestaron. “Y además contemporáneamente, vino el asfaltado y alumbrado de la Avenida Parque, los desagües, que son todas las obras invisibles pero fundamentales”. (Publicado en La Revista Visión Municipal).

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