Hallan 28 cadáveres en fosas clandestinas que podrían ser estudiantes desaparecidos
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Al menos 28 cadáveres hallados en fosas clandestinas en las afueras de la ciudad de Iguala pueden pertenecer a algunos de los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre, tras un ataque de policías y civiles que mataron a seis personas. Un agente municipal y otros dos detenidos admitieron haber asesinado al menos 17 jóvenes en una colina cercana a ese enterramiento, dijo el procurador del estado de Guerrero, Iñaky Blanco.22 policías de Iguala y ocho supuestos narcotraficantes más han sido detenidos con relación al caso, entre ellos el agente Honorio Antúnez, y los civiles Alejandro Macedo y Marco Antonio Ríos, quienes confesaron haber participado de manera directa en el homicidio de los estudiantes, precisó el procurador del estado mexicano.Agregó, citado por la agencia ANSA, que después de someter a 17 estudiantes, los "trasladaron en un cerro de Pueblo Viejo en donde tienen fosas clandestinas y en donde dicen que los ultimaron".Originalmente, había 58 desaparecidos, pero 15 consiguieron huir y regresaron a sus viviendas, algunos heridos, después de ocultarse unos días.El alcalde de Iguala, José Luis Abarca, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) renunció, es sometido a juicio político, y su agrupación gestiona su expulsión, pero se encuentra prófugo, y según algunas fuentes mencionadas por la citada agencia los asesinatos fueron cometidos por órdenes suyas.Abarca tenía contemplado rendir su segundo informe anual al día siguiente del ataque a los jóvenes y según esas fuentes buscaba lanzar para sucederlo en el cargo a su esposa, hermana de Alberto Pineda Villa, un conocido narcotraficante del cártel de los Beltrán Leyva.La Procuraduría General de la República se hizo cargo de las investigaciones y preliminarmente señaló que en el caso podrían estar involucrados funcionarios del secretario de Seguridad Pública de Guerrero, Jesús Martínez.La razón es que desde el 7 de mayo pasado el gobernador Angel Aguirre -cuya renuncia es reclamada por familiares de los desaparecidos, estudiantes y activistas de derechos humanos-, firmó un convenio para colocar bajo el mando de las autoridades locales a las policías de los municipios más importantes del estado: Acapulco, Chilpancingo, Teloloapan, Tixtla, Zihuatanejo e Iguala.La desaparición de los jóvenes fue precedida por el asesinato de seis personas, entre ellos tres alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, como el grueso de los estudiantes de paradero aún desconocido, ubicada en el municipio de Tixtla, cuando se dirigían a Iguala a recaudar fondos.
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