“Hay interés inversor por el país”
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/614/0000614173.jpg)
Aunque cree que estamos mal, por colapso del modelo kirchnerista, el economista Javier González Fraga vaticinó en Gualeguaychú que en 2016 fluirán capitales, incluso dólares de los propios argentinos. Marcelo Lorenzo "El punto de inflexión lo dieron las elecciones primarias de medio término (PASO) cuando desde el exterior descontaron que Argentina no era Venezuela, y que no habría reelección. Desde entonces nació el optimismo inversor hacia el país".Eso contó Javier González Fraga durante la charla que brindó aquí, el 10 de abril pasado en la Cooperativa Eléctrica, invitado por la Unión Cívica Radical (UCR). Este economista de trayectoria, que compartiera la fórmula presidencial con Ricardo Alfonsín (h) en 2011, dio una visión esperanzadora del futuro."A la Argentina le espera un buen futuro desde el punto de vista económico. Hay un cambio de humor en el mundo de los negocios. Despejado el escenario político, hay mucha gente interesada en invertir. Ahora mismo han subido acciones y bonos. Muestra de que Cristina (Kirchner) ha empezado a convivir con las ventajas del futuro gobierno", declaró.Flanqueado por el dirigente radical Atilio Benedetti, y ante un atento público que siguió sus palabras, el visitante habló durante más de una hora y media de economía, aunque dio a entender que lo esencial en este frente son los cambios de la política.Según dijo, el país asiste hoy al derrumbe "de las ideas económicas de Néstor Carlos Kirchner", quien luego de echar a Roberto Lavagna del Ministerio de Economía, allá por noviembre de 2005, creyó descubrir "la piedra filosofal" de la economía, estimulando la demanda vía gasto público, en desmedro de la oferta (exportaciones e inversión).González Fraga sostuvo que el esquema kirchnerista reprodujo la lógica "populista" de otras administraciones peronistas. Así creó una situación de prosperidad artificial, controlando distintas variables (atraso cambiario, congelamiento tarifario, controles de precios, expansión del gasto público, subsidios, aumento de salarios por encima de la productividad, entre otros).El modelo funcionó mientras pudo financiarse, sobre todo a través de una fuerte presión fiscal, que impactó en los sectores productivos. Pero después tuvieron que echar mano a la emisión monetaria para financiar el déficit."En los últimos tres o cuatro años le dieron a la 'maquinita' para seguir teniendo fiesta, y finalmente esto se cae", refirió tras resaltar que "en economía se puede hacer cualquier cosa, menos evitar las consecuencias".Según explicó, en los '90, durante el menemismo, funcionó idéntico esquema, aunque el 1 a 1 con el dólar, que incentivó la "plata dulce" de la época, se financió con venta de activos públicos y endeudamiento externo."También Martínez de Hoz (durante el gobierno militar) atrasó el tipo de cambio financiándolo con deuda", recordó González Fraga, quien fue presidente del Banco Central (BCRA), de la Bolsa de Valores de Buenos Aires, y como empresario fue fundador de la empresa láctea 'La Salamandra' SA.Además afirmó que Néstor Kirchner cometió un error garrafal al intervenir el INDEC. "Una decisión que fue nefasta desde el punto de vista institucional, que minó la confianza de los inversores y aisló al país del mundo", sostuvo. LLEGAR A 2015 El disertante sostuvo que el gobierno de Cristina Kirchner debió tomar medidas indeseadas (devaluación y suba de las tasas de interés), que tienen efecto recesivo sobre la economía, con el único propósito de "evitar la caída de reservas", una perspectiva que, según la historia argentina, produce la caída de los gobiernos.Producto de las inconsistencias del modelo económico -que se arrastran desde lejos- el gobierno debió optar entre dos males: que el Banco Central se quedara sin reservas o profundizar la estanflación (estancamiento económico con inflación)."Ellos saben que no hay ningún gobierno que se haya ido porque hay recesión o inflación. Se van cuando las reservas perforan el nivel que el mercado considera prudente. Entonces el tipo de cambio desata conductas de huida del peso y, por tanto, hasta riesgo de hiperinflación", razonó Fraga.Según explicó, ahora el gobierno lleva adelante "un ajuste, aunque pretende disimularlo", en una estrategia orientada a conseguir en el exterior los dólares que le harán falta al BCRA."Esto explica que hayan revisado los cálculos del INDEC, hayan avanzado en un arreglo con Repsol, que estén en tratativas con los fondos buitres, con el Club de París y con el Fondo Monetario (FMI)", señaló al destacar que el gobierno quiere emitir nueva deuda en 2015, lo que le daría cobertura financiera para concluir el mandato sin sobresaltos.En su opinión, el éxito de esta estrategia va a depender del nivel inflacionario del segundo semestre de este año. "Si la inflación sigue en el 3% o más, el plan fracasa. Si se da ese escenario van a empezar a anidarse nuevamente expectativas de devaluación", apuntó EL TEMOR: OTRA FIESTA POPULISTAGonzález Fraga dijo que la economía atravesará por momentos difíciles, pero la perspectiva de cambio de gobierno, y el contexto de una situación internacional favorable (buenos precios de los alimentos y sobreabundancia de dólares), harán que fluyan capitales a la Argentina.Ya en 2015, dijo, muchos inversores extranjeros empezarán a posicionarse aquí (comprando activos que "están baratos en dólares"), alentados por sectores como el petrolero (Vaca Muerta), al tiempo que se abre la chance de que muchos argentinos empiecen a colocar en el país parte de los 200.000 millones de dólares que tienen ahorrados en el exterior, en las cajas de seguridad y en los colchones."Tenemos en claro que al reintegrarse la Argentina al mundo van a pasar cosas buenas, algo que incluso va a beneficiar los últimos meses de Cristina en el gobierno", dijo.No obstante, el disertante puso un "pero" a tanto optimismo. Habló de que el gobierno entrante deberá acertar en las medidas que tome. "El otro riesgo es que el país vuelva a ser gobernado por una mentalidad populista. Y se arme de vuelta otra fiesta de consumo", advirtió.En cuanto a las medidas que él propondría, y que impulsa desde el radicalismo, González Fraga habló de producir un "shock de confianza" para alentar las inversiones, sobre la base de menores impuestos y eliminando controles burocráticos.Se mostró partidario de "una política antiinflacionaria moderna, basada en expectativas", y la aplicación de un esquema "gradualista" de reducción del gasto público (subsidios) que no afecte a los que menos tienen, y un aliento a la "cultura del trabajo".Sostuvo que hay que apostar fuerte en la "agroindustria", oxigenar impositivamente a las pymes, y hacer un audaz plan de vivienda (400.000 por año) para proteger y fomentar la familia, como eje de una política social.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


