Historias de vida: mujeres que se hicieron cargo de la situación
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Dos historias de mujeres que pasaron al frente, encabezaron causas enormes y le ganaron espacio a los varones. Las historias de Teresa Bogado y Leticia Hermelo, dos mujeres que se empoderaron de su presente.
Teresa Bogado es una mujer como pocas, pero también como tantas otras que trabajan en pos de la felicidad de los chicos. Tiene 70 años y desde hace 16 que lleva adelante el merendero de "Los gurises del Arroyo Gaitán".
Simpática, de pocas palabras y de carácter firme, su merendero les da de almorzar a cientos de chicos los sábados y los domingos, aunque lo cierto es que el hambre no respeta el almanaque: "Todos los días llegan criaturas a pedir pan, facturas, algo para comer, por lo que siempre tenemos una bandeja lista para entregar".
"Es muy importante el Día Internacional de la Mujer, pero lamentablemente yo no puedo parar porque en todo momento alguien en el barrio necesita una mano en algo o una ayuda urgente", afirmó Teresa, hace 20 años que ayuda, fundamentalmente a los más pequeños. "sería muy feliz si cada uno de los niños que viene al merendero no tenga la necesidad de hacerlo y comparta cada almuerzo con su familia", agregó.
"En los últimos años, el número de chicos que concurren al merendero trepó de 100 a 140 gurisas, razón por la cual estamos rompiendo el espacio en donde se encontraba la cocina para hacer más lugar en el comedor: mientras construimos un nuevo sitio, a un costado del comedor, para colocar todos los elementos para cocinar".
"Estoy preocupada por el presente y sería muy feliz si cada uno de los niños que viene al merendero no tenga la necesidad de hacerlo y comparta cada almuerzo con su familia", concluyó.
Y mientras Teresa Bogado intenta llevarles un plato de comida a todos los niños del barrio, en algún punto de la ciudad Leticia Hermelo va arriba de su remís, sola o acompañada, metida de lleno en un terreno donde históricamente fueron los hombres los que se ponían detrás del volante.
"No tenía en mente manejar un remis para ayudar en la economía familiar, pero mi esposo se quedó sin trabajo y no entonces me subí un coche y a empezar una nueva vida", explicó antes de enumerar los nueve años que está al frente de un volante.
"Tengo cuatro hijos y buena parte de la educación que le dimos con mi esposo, fue con lo que nos dejaba el remis, aunque esto signifique trabajar entre 12 y 14 horas diarias", sostuvo.
"Desde hace un buen tiempo se han sumado más mujeres al rubro, y el trabajo que realizan es impecable, mejor que muchos choferes varones que conozco. Al principio veía que la gente dudaba antes de subir a un remís manejado por una mujer, pero todo eso está cambiando", manifestó y agregó que "conmigo mandan sus chicos a la escuela, personas mayores y pasaje en general".
Agregó que le ha pasado de llegar a tomar un pasaje y que le digan con asombro "maneja una mujer", como como si fuera tan posible que las mujeres son capaces de conducir bien. "En esos casos les decía que se quedaran tranquilos", afirmó mientras describió la sensación dual del principio, entre consolar al desconcertado y explicar para que empiece a entender que esta es la hora de las chicas.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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