El Rojo arrancó ganando pero se lo empataron rápido. El gol agónico de Deportivo echó por tierra las esperanzas de campeonar del equipo de Bettendorff, que en estas horas deberá decidir su protesta el partido con Sud América y aguardar esa resolución.Las lágrimas de los jugadores. El rostro serio del cuerpo técnico. La bronca de todo Independiente se sintió a flor de piel.Es que el Rojo volvió a empatar un partido que necesitaba ganar y fue superado en la tabla por Deportivo, que tuvo un final a puro triunfo. Por eso la bronca y la desazón de todo Independiente, porque vieron como en los últimos partidos la diferencia se achicó y en el final terminó quedándose con las manos vacías.En Larroque el partido se dividió en dos: un buen primer tiempo, dinámico y con mucho ritmo de ambos lados y un segundo período casi sin emociones, con los dos jugando con una oreja puesta en el Municipal.

Fotos: Joaquín Garcia
Independiente se adelantó en el marcador a los 22, tras un corner de Peña que bajó Kreick para la entrada de Ivar Ábrego que tocó al arco desguarnecido para desatar todo el festejo del buen número de simpatizantes que acompañaron al equipo del Barrio Norte.Enseguida, Lucio Guilletti tiró un centro que se cerró y pegó en el palo con el arquero Pérez Romani mirando. Pero sobre los 28, un gran centro que Kevin Olivera encontró un cabezazo de Lucas Viale, la pelota dio en el palo, pegó en la espalda de Crisnejo y entró al arco para poner el 1 a 1.Sobre el final del primer tiempo, los dos tuvieron chances: Independiente con un cabezazo de Kreick tras centro de Iván Bonzi que pasó cerca y del otro lado, el arquero Crisnejo se lució dos veces, primero para sacarle un bombazo a José Escalante al corner y enseguida para mandar a un costado un gran tiro libre de Kevin Olivera.En el complemento, ya con Independiente alertado del empate de Defensores, el partido fue chato, de pocas emociones y con los dos respetándose demasiado. Apenas una buena corrida de Lautaro Viale que controló bien Crisnejo y un aviso de Kreick que pasó cerca, fueron las chances cercanas a los arcos.El tiempo jugaba a favor de Independiente, pero el agónico gol de Deportivo en el Municipal no le dio tiempo siquiera a reaccionar. Tras el pitazo final de Darío Ávalos, de correcto trabajo, la desazón y la bronca se apoderó de todo Independiente, que sin poder creer lo sucedido, vio como la chance de ser campeón en la cancha, se escurrió de sus manos.Habrá que esperar qué sucede con la intención de protestar que tiene el equipo Rojo el partido jugado el domingo ante Sud América. Reglamentariamente, tiene plazo hasta el miércoles para hacerlo y, en ese caso, la definición del campeonato se extenderá hasta que decida el Tribunal de Penas.