Ciudad | Bomberos Voluntarios | Gualeguaychú

Ingrid y Luis, los bomberos de Gualeguaychú que combatieron el fuego en islas del Río Paraná

Los dos brigadistas contaron su experiencia en el delta entrerriano. Destacaron que fue una experiencia nueva en un terreno desconocido. Resaltaron la coordinación con la que se trabajó.

Fabián Miró

La cabo Ingrid Alurralde y el cabo Luis Flores, fueron movilizados para trabajar en los incendios forestales en las islas del Río Paraná frente a la ciudad de Rosario. A su regreso -entrevistados por ElDía- brindaron detalles de la experiencia vivida en las islas entrerrianas, frente a Rosario, donde la quema de pastizales es una vieja y nefasta práctica, para que vengan nuevos pastos. Este año la sequía y los fuertes vientos, conformaron un combo fatal que arrasó con la flora y fauna de miles de hectáreas.

Alurralde y Flores forman parte de la brigada de Incendios Forestales de la Federación Entrerriana de Bomberos.

Ingrid y Luis, Sargento Ayudante, coincidieron en señalar que fue la “primera experiencia en combatir incendios de esta naturaleza en un terreno que no conocíamos y que presentaba una serie de complicaciones”.

52d1483d-e996-4afe-972b-5d70588aa716.jpg

Ingrid señaló que “tomamos la convocatoria con muchísima responsabilidad, al mil por ciento, en algo totalmente nuevo para nosotros”.

Destacó que la clave fue la de “trabajar en equipo, donde no había uno que labure más que otro, con una coordinación perfecta que estuvo a cargo del Jefe, Ángel Melchiori de la Brigada Forestal”.

Alurralde explicó que Entre Ríos se divide en cinco regionales. “La una y dos trabajó lunes y martes; mientras que la tres y cuatro, de la cual formamos parte, arribamos a Victoria el miércoles, jornada en la que empezamos a trabajar, culminando nuestra labor al cabo de 48 horas”.

77ac527b-092b-4c02-af28-a76663ee5be6.jpg

“Llegamos el miércoles a la madrugada, dejamos los bolsos en el hotel y nos fuimos al helipuerto. Embarcamos y volamos a las coordenadas donde nos tocaba desempeñarnos. Con las mochilas con agua, materiales de zapa que se utiliza en incendios forestales, además del racionamiento para el día. A diferencia de otros incendios, utilizamos un casco mucho más liviano. En cuanto a las mochilas de 20 litros de agua, nos recomendaron que las cargásemos a medias, debido a que las caminatas en el terreno eran largas y extenuantes. Y cuando nos quedábamos sin agua, llegaban los helicópteros con mochilas con agua y llevaban las vacías. Luego de transcurridas las primeras tres horas de trabajo parábamos, comíamos una barrita de cereal y vuelta al trabajo; luego un pequeño almuerzo, 20 minutos de descanso y luego a seguir con la tarea”.

Mencionó que el terreno, es “muy complicado con incendios de subsuelo que va quemando por debajo de un terreno que tiene material orgánico inflamable. Daba la sensación de que lo tenías controlado, sin embargo a 500 metros observabas cómo se reiniciaba el fuego de una manera que asustaba”.

Señaló que a “Luis y a mí nos tocó este tipo de incendios, en tanto que los chicos que trabajaron-lunes y martes-, lo hicieron en incendios de superficie”.

bomberos incendio islas (1).jpeg

Un momento de aprendizaje

Flores indicó que esta experiencia “fue un hecho de superación para todos los que concurrimos por primera vez a este tipo de eventos que se dan únicamente en la zona del delta con características muy específicas. Si bien nos conocíamos con los brigadistas entrerrianos, gente con la cual coincidimos en los diferentes cursos, en el terreno fue la primera vez que trabajamos juntos en una situación real”.

Sobre los elementos con los que trabaja un brigadista en un siniestro forestal detalló que lo hace con elementos de zapa que tienen su nombre. “Uno de ellos es el chicote, plumero, también herramientas muy parecidas a la azada que sirve para arrastrar el combustible y que no siga propagándose para otro lado. También un elemento parecido al hacha que sirve para romper la tierra, cortar ramas. Casi siempre es la primera que se utiliza con la finalidad de abrir una brecha y separar un combustible que se está quemando de otro”. En cuanto a los elementos de seguridad dijo que utilizaron “guantes, barbijos y antiparras”. Aclaró que en “estos casos no se utiliza equipo autónomo de oxígeno”.

Indicó que la “visibilidad se reducía a pocos metros por los fenómenos climáticos mencionados. Pese a que estábamos frente a Rosario no divisábamos nada de la ciudad, siquiera los edificios más altos”.

Remarcó que los incendios en las islas son distintos a todos. “No se utilizan autobombas de apoyo que en siniestros en el ámbito urbano están pegadas al foco y si necesitas agua, vas a la unidad y te reabasteces. En las islas, combatimos los incendios con la mochila y las herramientas que formaban parte de nuestro equipamiento. En un momento tuvimos un lapso de dos horas sin agua, hasta que aterrizó un helicóptero y nos reabasteció, mientras tantos seguimos trabajando con las herramientas de mano”.

de7eec80-d7af-435a-b491-1b5e12fe4f04.jpg

Dijo que en “muchos de los lugares en los que nos movimos normalmente están tapados con agua, pero producto de la gran sequía, estaban sin una sola gota. Caminamos por zonas en donde tenías 40 centímetros de todo tipo de material orgánico, especialmente hojarascas, ramas secas; mientras que el fuego “se mantenía por debajo de esa superficie”.

A su paso encontraron tierra arrasada. “Árboles, pajonales, pastizales quemados y mucha fauna muerta. Miles de caracoles quemados, serpientes, anguilas y nutrias, algunas de ellas muertas y otras agonizando”.

LA DATA

Ingrid Alurralde lleva 11 años en el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Gualeguaychú. Hizo el curso del Plan Nacional de manejo del fuego. Fue convocada por la Federación Entrerriana para combatir los incendios en las islas del delta entrerriano. Trabaja en el centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú. Ingresó a los bomberos, en ocasión de abrirse la segunda academia para personal femenino

Luis Flores: El Sargento Ayudante, trabaja en la Comisaría Novena, de la policía de Entre Ríos lleva 13 años en el cuerpo de Bomberos Voluntarios. Al igual que Ingrid realizó el curso del Plan Nacional de manejo del Fuego.

Dejá tu comentario